martes, 28 de julio de 2009

Argentina: Crisis sanitaria. “La Gripe A pone de manifiesto el cambio de raíz que necesita el sistema"

ACTA

Con la pandemia de Gripe A en el centro de la vida social, el doctor Hugo Provera, militante de ATE y del gremio que nuclea a los docentes universitarios de Rosario, reformula la importancia del rol del Estado en materia sanitaria.

En esta entrevista, el doctor Hugo Provera habla del diagnóstico reservado de la salud pública, la situación de los trabajadores y la única salida posible para que en nuestro país se termine con la regresiva distribución del ingreso.

He aquí parte de lo que dijo:

A partir del tema de la gripe, ¿no habrá que pensar el proceso salud-enfermedad como una cuestión que atañe a toda la población?

Esta pandemia, más allá de la discusión de sus orígenes, ha puesto de manifiesto la importancia real del rol que deben cumplir en materia sanitaria el Estado y sus estructuras. Y además ha puesto de relieve no sólo el enfoque eminentemente individualista de nuestro sistema sanitario, de nuestra formación médica y de la población, que ve a la cuestión del proceso salud-enfermedad también como una cuestión individual. Y cuando aparecen problemas de índole colectivo este enfoque se muestra totalmente insuficiente.

¿Y entonces?

A mi entender tenemos que capitalizar las enseñanzas que nos deja este problema sanitario. Por una parte reivindica resaltar la importancia del rol del Estado en materia sanitaria y por otro rediscutir el tema de la formación del pensamiento de toda nuestra población. Teniendo en cuenta que las estructuras privadas, francamente se han manifestado públicamente, insuficiente y deficiente en el control del virus. Esto nos hace repensar en el proceso salud-enfermedad ya que la salud no atañe a un individuo ni a un núcleo familiar ni a una institución en particular.

¿Se pueden dar ejemplos concretos?

La problemática de contaminación o de salud ambiental que tenemos en las grandes ciudades, con problemas de accesos, de energía eléctrica, de provisión de agua potable, de hacinamiento y fundamentalmente un tema que no ha sido resuelto ha sido soslayada sistemáticamente por todos nuestros gobiernos que es la distribución de la riqueza.

Volver a Carrillo.

Y aquí vale reivindicar los conceptos, no las palabras, los conceptos de Carrillo que se plantean en el volante de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE-CTA) (El decreto de emergencia y la verdadera crisis sanitaria), Ministro de Salud del primer Gobierno de Perón, cuando el hace hincapié en “no es posible hablar de salud mientras se tiene hambre. Frente a las enfermedades que genera la miseria, frente a la tristeza, la angustia y el infortunio social de los pueblos, los microbios, como causas de enfermedad, son unas pobres causas”.

No hubo otro igual.

Yo creo que ahí se pone el acento en la medicina social. Y llama la atención que después de Carrillo, yo no recuerdo ningún Ministro en Salud de la Nación que haya planteado el tema de la miseria de grandes sectores de la población como causas de las enfermedades. Ha habido un silencio cómplice a mi juicio, de ocultar la irregular distribución de la riqueza y la pobreza, prácticamente la marginación de grandes sectores de la población de nuestro país, son las causas más evidentes de enfermedades. En un medio en el cual nosotros los médicos estamos recibiendo información sobre el colesterol, sobre el origen de esta pandemia, que está bien son problemas pero en una población hambreada o con serios problemas de nutrición, hablarles de los excesos del colesterol parece una burla trágica, ¿no?

Por eso la salud debe dejar de ser un negocio y debe volver a enfatizar este concepto primario de bien social, físico y mental, como lo establece la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por eso sostengo, en todo este marco de accionar, que la situación del sector salud y de la educación han sido históricamente postergados en nuestro país. Con el criterio neoliberal o liberal, con el viejo criterio liberal que estos dos sectores no generan ganancia. Es más, para la mentalidad liberal da perdidas, cuando en realidad aquí no podemos hablar de perdidas sino de inversiones a largo plazo. Porque digamos sin educación y sin asistencia sanitaria ¿de que futuro hablamos como país? Y a la mentalidad liberal lo único que le interesa que el país sea productor de materia prima como la soja, ganado y demás, obviamente para eso no se necesita ninguna cultura.

¿Cómo se enfrenta esta situación?

Entonces, con estos antecedentes nosotros vemos que permanentemente los sectores de educación y salud, estamos todos los años luchando contra la postergación en las escuelas y en los hospitales que están en estado deplorables. Gran parte del personal de la salud sanitario de nuestra sociedad tienen dos empleos o pluriempleo. Por ejemplo gran parte del personal de enfermería trabaja en dos lugares y con una carga horaria de 14 a 16 horas por día. Me pregunto ¿De qué forma se puede atender un paciente en esas condiciones?

Con los profesionales de la salud pasa otro tanto.

Otro ejemplo es el sector médico, también una característica de nuestro trabajo médico es pluriempleo y lo hemos visto con el planteo reciente que han hecho con los residentes de nuestro medio que se han quejado con justa razón porque trabajan gratis. Porque el criterio liberal de esa formación de posgrado es entendida como un beneficio que ellos reciben y no se habla del trabajo que ellos hacen en materia sanitaria.

¿Cómo salimos de esta paradoja que vive el sector de la salud y educación, tan postergadas por años, con los viejos criterios liberales que se acaba de formular con ss reflexiones?

Seguimos en la misma de siempre: cóo se distribuye la riqueza. En la medida que se mantengan políticas económicas de concentración del dinero y que la riqueza se ponga en pocas manos y posterguen los salarios en los trabajadores, no le veo solución. Puede haber soluciones paliativas, como decimos en medicina, paliar una situación de angustia, de emergencia.

¿Cuáles son, a su juicio, las medidas que hay que tomar?

Realmente las medidas de fondo tienen que ser una distribución de la riqueza. Que le lleve agua potable a toda la población. Parece mentira que estemos hablando de que gran parte de la población no tenga estas mínimas condiciones de vida. La potabilización del agua ha sido el adelanto más importante de la historia de la humanidad. La forma criminal en que está explotando la riqueza natural en nuestro país sin tener en cuenta la calidad de vida de la gente que vive cerca de esas explotaciones. Por eso creo estar convencido que hay que modificar de raíz este modelo productivo.

¿Qué pasa además de la Gripe A?

En nuestro país la Gripe A asustó mucho. Hay una parte de razón, porque es una epidemia nueva que aparece y además ha matado gente joven y sana. Pero da la impresión que no nos asustamos por la mortalidad infantil por causas absolutamente evitables, los accidentes de tránsito, los accidentes laborales, y esto no significa maximizar o minimizar la situación. Seguramente nos hemos equivocados en naturalizar las tragedias y de tomar como un hecho natural las muertes por accidentología, las muertes por desnutrición, o de las grandes miserias en que están las grandes civilizaciones, creo que nos falta equilibrio en este tipo de situaciones.

Pensar una salud para todos.

Es decir pensemos una salud para el conjunto de la población y no para una minoría. Por eso reivindicar el rol del Estado en materia sanitaria y tratar de resolver las causas que generan estas enfermedades es materia pendiente, y es parte de las grandes decisiones políticas que todavía no están en la agenda de los gobiernos”.

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