lunes, 27 de julio de 2009

Argentina: ¿Es o se hace?: El ex dictador Massera firmó una necrológica en el diario La Nación

REDACCION ROSARIO

El ex dictador Emilio Eduardo Massera, declarado "inimputable” por la justicia argentina que lo responsabiliza por cientos de delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura, firmó un aviso fúnebre en homenaje al ex embajador Federico Barttfeld.

Se trata de una necrológica publicada en homenaje a su amigo y ex embajador en Yugoslavia entre 1991 y 1995, Federico Barttfeld. Cuando el difunto cumplía funciones ingresaron con destino a Croacia armamento procedente de Fabricaciones Militares, en la venta de armas en la que el ex presidente Menem es uno de los imputados.

La nota publicada en la sección "necrológicas” del matutino "La Nación” del 23 de julio dice textualmente: "Emilio Eduardo Massera y Delia Vieyra de Massera y sus hijos Eduardo y Luz Méndez Ezcurra y Emilio y María Blousson y nietos participan el fallecimiento" del ex embajador en Yugoslavia entre 1991 y 1995.

Durante el período en que el difunto cumplía funciones diplomáticas ingresaron con destino a Croacia 6500 toneladas de armamento procedente de Fabricaciones Militares, en la escandalosa venta de armas que está juzgando el Tribunal Oral en lo Penal Económico Tres y en la que el ex presidente Carlos Menem es uno de los principales imputados.

Otro de los firmantes del recordatorio póstumo es Eduardo Massera, hijo del represor, también está procesado en la "megacausa ESMA” por el juez Sergio Torres por su vinculación con un grupo de ex oficiales navales que habían montado una organización para el apoderamiento de bienes de prisioneros que estaban ilegalmente alojados en el centro clandestino de detención que funcionaba en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA).

La amistad entre, el judicialmente declarado "inimputable”, Massera y el fallecido ex representante diplomático de la dictadura en el exterior se remonta, según crónicas de la época, a los tiempos en que ambos compartían su adhesión a la logia masónica P2 y a su "contramaestre” Licio Gelli.

El ex comandante en jefe de la Armada durante el autodenominado "Proceso de Reorganización Nacional” está imputado en varias causas por gravísimas violaciones a los derechos humanos cometidas en el instituto de formación naval que funcionaba en la ESMA y por el cual pasaron miles de prisioneros ilegítimamente capturados.

El robo de bebés nacidos cuando sus madres estaban en cautiverio en la ESMA (que investiga, entre otros, la jueza federal María Servini de Cubría); el secuestro de las monjas francesas Leonnie Duquet y Alice Domon y el periodista y escritor Rodolfo Walsh, que tramita el juez Sergio Torres; son sólo algunas de las causas en las que, debido a su precariedad psiquiátrica, Massera logró evitar el juicio oral y público.

El 3 de mayo último Servini de Cubría, basándose en informes del Cuerpo Médico Forense (CMF), concluyó que el octogenario ex "Almirante Cero” era inimputable en base a esas pericias que le atribuían la patología de "trastorno psicoorgánico” por lo que no estaba en condiciones de poder sentarse ante tres magistrados que lo sometieran a un proceso público.

En esa oportunidad una junta médica integrada por los profesionales Juan Carlos Romi, Celminia Guzmán y Daniel Héctor Silva, del CMF, y Juan Carlos Stagnaro, Lía Rincón y Rodolfo Fahrer, profesores de Salud Mental en la Universidad de Buenos Aires, coincidió en que Massera no era imputable.

La jueza investiga la apropiación de Javier Penino Viñas, un joven nacido en 1977 en la maternidad clandestina que funcionaba en la ESMA, cuyos padres continúan desaparecidos, y que, según la denuncia, fue apropiado ilegalmente por el prófugo ex almirante Jorge Vildoza.

El ex dictador tiene "facultades mentales que no encuadran dentro de la normalidad psicojurídica", así como un "trastorno psicoorgánico que trae aparejado un deterioro cognitivo global, dijeron en aquella oportunidad los expertos de la salud mental ante nuevos estudios ordenados por los jueces argentinos frente a un informe de un psiquiatra italiano que había asegurado que Massera era un "simulador”.

Los profesionales concluyeron que el mal era "crónico, irreversible y potencialmente evolutivo" y si bien "presenta oscilaciones temporales en su sintomatología” ello "no invalida su carácter ni le resta entidad mórbida" ya que "la patología que presenta afecta su capacidad volitiva y de comprensión, es decir limita ostensiblemente su autonomía psíquica".

Por su parte Eduardo Massera (hijo) aparece involucrado con una organización que integraban, entre otros, los represores Jorge "el Tigre” Acosta, Jorge Radice y Francis William Wahmond; y hasta una ex jueza en lo contencioso admnistrativo federal, dedicada al desapoderamiento de los prisioneros clandestinos de la Esma La procesada ex magistrada Emilia Martha García (renunció cuando el Consejo de la Magistratura se aprestaba a destituirla) fue responsabilizada por su participación en maniobras la sustracción de bienes de quienes estuvieron ilegalmente cautivos en la ESMA, entre ellos Victorio Cerutti, Conrado Gómez y Horacio Palma.

En la aquella causa se investigó el rol que cumplía García en una escribanía –cuyo titular Ariel Sosa Moliné falleció- que se encargaba de certificar la documentación por la que las víctimas "transferían” sus bienes a sociedades que integraban familiares de ex jerarcas navales, entre ellos el hijo de Massera.

Según constancias del expediente García habría sido, en la década del ’70, empleada de la escribanía y síndica de la empresa "Will-Ri” cuyo razón social se conforma con la primera sílaba de los nombres "de cobertura” con que actuaban Radice (al que llamaban Juan Ríos) y Wahmond (que actuaba con la falsa identidad de Federico Williams).

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