lunes, 13 de julio de 2009

Argentina: “La prensa es protagonista en la experiencia neoliberal”

Ana Laura Vargas (PRENSARED)

Desde su vasta experiencia en el periodismo y en una amena conversación, Luis Rodeiro planteó un panorama interesante de la sociedad en que vivimos. Habló del capitalismo, el papel de los medios, las empresas periodísticas, la actividad política y las campañas electorales.

En una realidad compleja como la que vivimos es necesario en algunos momentos frenar y mirar alrededor. La reflexión nos ayuda entender más lo que pasa y lo que nos pasa como sociedad.

Esa perspectiva tomó el encuentro que tuvimos con el comprometido periodista Luis Rodeiro, quien fue director de Página 12 Córdoba y A Diario, secretario de redacción del diario Córdoba, coeditor de las revistas Informe Córdoba y La Intemperie. También es autor de los libros “Fantasías de bandoneón” y “Vení, volá, sentí”. Además, colabora en distintos medios, como Umbrales y la revista Diccionario.

A continuación, compartimos las reflexiones de este destacable periodista.

-¿Qué piensa sobre la prensa gráfica actual?

-Hoy por hoy, cuando vos querés escribir sobre un tema y hacer un análisis, necesitás un espacio y te encontrás con que tenés una limitación de líneas para escribir en función de una fotografía inmensa. Indudablemente, eso te habla de una tendencia del periodismo. El periodismo, en su evolución, cada día se va asemejando más a la televisión. Y al periodismo gráfico, que debería ser un periodismo de análisis se lo trata de reemplazar con imágenes. Entonces, la tendencia de los diarios y las revistas es fundamentalmente un lenguaje visual más que un análisis de contenido. Es más, se hicieron diarios en el mundo con éxito, por ejemplo, USA Today era un diario de Estados Unidos que te lo daban en el metro y cuando bajabas lo tirabas, porque ya lo habías leído todo. La tendencia general en la gráfica fue esa. Pero cuando vos te planteás un espacio de análisis ese criterio visual pasa a un segundo plano, porque lo que hay que rescatar ahí es el contenido, que es lo que no te dan los otros medios, es decir, el medio televisivo. El aporte de la prensa escrita es la posibilidad de ofrecerte puntos de vistas, de ofrecerte análisis porque en los dos minutos que te dan para opinar en la televisión es imposible llegar a un pensamiento mínimo.

-¿Y a los medios de comunicación cómo los ve?

-Es indispensable diferenciar las empresas periodísticas de los trabajadores de prensa. Una empresa periodística, que está en el mundo de los negocios, que tiene intereses, que hace alianzas, termina por supuesto condicionada por los intereses que defiende. El trabajador de prensa tiene opciones, son muy duras porque el poder de permanecer en un medio es asumir el pensamiento y el criterio de la empresa o la posibilidad de revelarse frente a eso. No estoy planteando que se exijan del periodista medidas heroicas, pero creo que en los medios, en la profesión nuestra, en la medida en que un periodista se va desarrollando, se va haciendo serio, va haciendo que sus investigaciones sean irrefutables, es muy difícil que lo condicionen, posiblemente lo echen pero no lo condicionan.

-¿Qué destaca de los periodistas?

-Tenés periodistas hoy que trabajan en distintos medios en los que están imbricados los intereses económicos generales y, sin embargo, mantienen una presencia por lo que han ganado en cuanto a lo creíble que son sus análisis, lo creíble que es su investigación y lo creíbles que es su desarrollo periodístico.

-¿Cómo se relaciona el poder con la actividad periodística?

-El poder, tanto público como privado, tiene hacia el periodismo una serie de actitudes. La primera es la actitud de cortejo, por lo cual se usan distintos métodos, que van desde un presente hasta un sobre. Es una sutileza, porque eso va desarrollando una actitud en vos que te impide, cuando te toca un tema complejo, sentirte desatado. Es una telaraña, porque vos mismo te autocensurás.

-Con respecto al neoliberalismo y al cambio social, ¿cómo piensa que influyó en el rol de los medios? ¿Por qué cree que tuvieron tanta importancia en el conflicto del campo?

-Las instituciones, como el Congreso y la Legislatura, están desprestigiadas; las organizaciones que alguna vez tuvieron cohesión en la sociedad, como los sindicatos, también están desprestigiadas y hasta de las organizaciones religiosas hay desconfianza. El capitalismo la puso a la prensa como reemplazo de todos estos organismos. Reemplaza al partido político, al sindicato, reemplaza a la Justicia (muchas veces juzgando), reemplaza a las instituciones que planteaban valores. Yo creo que este papel se viene desarrollando dentro del sistema capitalista y pasa a ser la prensa uno de los sujetos más importante en el desarrollo de lo que denominamos la experiencia neoliberal. El protagonista del sistema neoliberal es la prensa. Y cuando sucede un hecho, ese grupo que tiene características de partido juega con todo y defiende su interés y su espacio en el sistema de una manera fuerte.

-En relación a la política ¿cómo ve a las campañas políticas actuales comparadas con las de tiempos anteriores?

-Las campañas políticas han ido sufriendo cambios. Cada vez más la política se desenvuelve en los medios, el debate mayor es en televisión y tiene poco tiempo. El medio, influido por la publicidad y los medios técnicos que han progresado, ha llevado a una campaña política en la que no se discuten propuestas, porque no hay un ámbito para discutir propuestas. Por ejemplo, están promocionando un debate en el que van cuatro candidatos que tienen un minuto para decir lo que van a hacer. Es imposible, no hay debate.

-En una nota expresó que la palabra gestión se está perdiendo. ¿Por qué?

-No digo que la palabra gestión se está perdiendo, digo que el modelo neoliberal no tiene en cuenta la confrontación. Porque la gestión es poner en acción el pensamiento, supuestamente común, en el cual no tenemos diferencia. El discurso de la mayoría de los partidos habla de gestión pero se come la otra parte que es la confrontación y que es fundamental. Es necesario la confrontación para conquistar lo que Gramsci llamaba la hegemonía política. El fin de las ideologías es eso. Es decir, se acabó la ideología ha triunfado el mercado, esta es la realidad y solo nos queda gestionarla.

-Pero ¿no hay alguna posibilidad de cambio?

-Yo creo que hay cosas importantes en el mundo. La crisis del modelo neoliberal en América Latina ha sido muy fuerte y fundamental. Y el triunfo de los gobiernos latinoamericanos ha sido muy importante como mojón histórico. Ese proceso, con marcha atrás, con avances, con luces y sombras, en el que la mayoría de los gobiernos latinoamericanos plantearon como respuesta al fracaso del modelo neoliberal una perspectiva más activa del Estado. Eso es muy importante. Y si a eso se le une la crisis internacional, en la cual tiene que actuar el Estado, como en la que se está desarrollando ahora, hay un cambio en el mundo que de alguna manera plantea interrogantes.

Ana Laura Vargas integra el Taller de Redacción Periodística del Cispren y Radio Nacional Córdoba, coordinado por Alexis Oliva.


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