lunes, 6 de julio de 2009

Chile reducirá su dependencia del gas argentino

La primera terminal de regasificación de gas natural licuado (GNL) de Chile recibió su primer embarque la semana pasada y su puesta en plena marcha en agosto permitirá que el país reduzca su dependencia del combustible argentino.

Se trata de la primera planta, construida a un costo de casi 500 millones de dólares, en Quintero, región de Valparaíso, mientras que la segunda se está construyendo en Mejillones, en el norte del país.

Un buque cisterna procedente de Trinidad y Tobago trajo el cargamento de GNL, que se utilizará para poner en servicio y probar el equipamiento de la terminal gasífera.

El ministro de Energía, Marcelo Tokman, anunció esta semana la próxima puesta en marcha de la planta de Quintero.

"Dentro de pocas semanas volveremos a contar con este combustible (el gas) que nos ayuda a la diversificar nuestra matriz, nos entrega seguridad, es competitivo desde el punto de vista de los costos y amigable con el medioambiente", indicó Tokman.

El consorcio GNL Chile, encargado de comprar y vender el gas, firmó contratos con la estatal Empresa Nacional del Petróleo (Enap), con la Empresa Nacional de Electricidad (Endesa) y el distribuidor de gas Metrogás.

Las referidas compañías poseen una participación del 20 por ciento cada una en GNL Quintero.

Además de los beneficios comerciales para cada empresa, tanto el sector público como privado esperan que con la nueva planta de Quintero se regularice el suministro gas natural a la zona central del país, poniendo fin a la dependencia del gas argentino.

El suministro del hidrocarburo argentino ha presentado serias irregularidades desde el 2004.

En medio de los cortes de gas desde Argentina, Metrogás debió usar sus plantas de respaldo propano aire para suplir la falta del recurso y sus unidades se convirtieron en productoras diarias de gas, con los mayores costos que esto implicaba.

Con la llegada del GNL, estas plantas volverán a ser utilizadas en caso de emergencia. Otro cambio es que habrá menor consumo de diesel, pues el GNL que se destine a generación eléctrica sustituirá al diesel.

El gas procesado en Quintero permitirá reemplazar toda la generación a diesel a partir del próximo año, y se producirán ahorros importantes porque este combustible es más barato.

Según las autoridades, la relación gasífera con Argentina no concluirá, puesto que esperan que continúe el abastecimiento desde ese país a través de los gasoductos que se instalaron en los años noventa.

Pero el gobierno argentino ha reiterado que su país no puede seguir siendo exportador de gas porque no cuentan con reservas suficientes y, además, tienen que comprar ese combustible a Bolivia.

Con las fallas en el suministro argentino, varios proyectos chilenos se vieron interrumpidos desde 2004, como el suministro de gas para automóviles, que ahora será priorizado con la llegada del GNL.

La Comisión de Medio Ambiente ha dado seguimiento al proyecto de la planta de Quintero para que se garantice que no contribuya a la contaminación ambiental de Santiago, la capital chilena.

La sustitución del gas argentino por diesel en las plantas generadoras de electricidad aumentaron las emisiones de material particulado (MP10) en la capital, y ahora existe la expectativa de que se reduzcan significativamente para el bien de los santiaguinos.

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