jueves, 23 de julio de 2009

El Salvador tendrá nueva política de Salud

Claudia Solórzano (COLATINO)

Por muchos años, los salvadoreños han sufrido en “carne propia” las graves deficiencias del Sistema Nacional de Salud, sin embargo, esta situación podría tener un giro de 360 grados a corto y mediano plazo, debido a la creación de nuevas políticas de salud.

Luego de cinco días de intensas discusiones, al fin, el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) dispondrá de un nuevo proyecto de políticas públicas de salud, el cual promoverá la participación social. “Es una nueva concepción de cómo se debe organizar y gestionar el sistema para servir mejor a la población y para tener una contraloría social”, explicó el Viceministro de Salud, Eduardo Espinoza.

Uno de los mayores problemas que se identifica es la falta de cobertura en la atención de salud, pues el Ministerio de Salud debería cubrir más del 80% del país y en la realidad eso no sucede.

“Hay problema en llevar la salud hasta el último rincón, hasta los cantones, los caseríos y otros, pero con el enfoque de derecho no tiene que haber ni un salvadoreño sin atención”, aseguró la Viceministra de Salud, Violeta Menjívar.

Otro de los problemas del Sistema de Salud es la contínua escasez de medicamentos, la calidad de atención no es la mejor y las citas son muy largas para las cirugías, asimismo, la inversión pública en salud en demasiado baja.

“Los recursos están a penas al 1.5% del producto interno bruto de inversión y no es posible llevar salud de calidad y cobertura completa a la población con una inversión tan baja”, señaló la Viceministra.

Sin embargo, el panorama se vislumbra alentador, luego de que diez especialistas internacionales en salud pública junto a las autoridades del Ministerio de Salud debatieran la reestructuración del Sistema Nacional de Salud.

Luego de consensuar, la nueva política se estableció sobre cuatro pilares fundamentales: el primero, la concepción del derecho a la salud que corresponde a todos los salvadoreños.

“Acá ya no se considera la salud como una mercancía, como objeto de privatización, por el contrario, debe considerarse un derecho humano y social fundamental que sea garantizado por el Estado”, indicó el representante del Organismo Andino de Salud y ex Ministro de Salud de Venezuela, Oscar Feo.

El segundo elemento es la participación social seguido de la intersectorialidad. Según Feo, los problemas de salud no sólo dependen del Ministerio de Salud, sino también, del resto de instituciones públicas.

El último pilar contemplado es la red de servicios integrales (agua, vivienda, medio ambiente) que se suman para que exista salud en la población.

“El nuevo gobierno ha identificado el problema y ha diseñado una política que ayude a elevar el gasto en salud”, declaró el venezolano.

Según muchos médicos salvadoreños, durante las administraciones del partido ARENA se invirtió demasiado en curar y se dejó de lado la prevención y promoción de la salud. La representante del Movimiento para la Salud de los Pueblos de América Latina, María Hamilin Zúniga, destacó que se está cambiando el rumbo “de un ministerio que pensaba solo en la enfermedad a un ministerio que realmente trate con la salud de la gente y su bienestar”. Para lo anterior, es necesario involucrar a las comunidades para educar en salud. Por ejemplo, las Asociaciones de Desarrollo Económico y Social Comunitario (ADESCO) pueden ser promotores de salud en su propia localidad.

“Cuando la gente joven entienda más sobre su cuerpo y las condiciones de vida que causan las enfermedades, entonces se tendrá un pueblo más sano”, afirmó Hamilin.

Con la nueva política de salud, las autoridades le están apostando a la prevención de la enfermedad y promoción de la salud para evitar, en lo posible, la saturación de los servicios por cuestiones prevenibles.

La propuesta de salud será presentada, en dos semanas, al Consejo de Ministros para que éste avale las nuevas disposiciones.

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