miércoles, 22 de julio de 2009

El Salvador: Unidos ante la adversidad… y la perversidad

José Mario Zavaleta (especial para ARGENPRESS.info)

El Salvador enfrenta de nuevo una amenaza para la salud de la población ante la difusión de más casos de Influenza Humana, tal como sucede en buena parte de países del mundo.

Hemos sido testigos y actores de alguna manera en las pasadas experiencias, como cuando el dengue hemorrágico llegó a provocar más de treinta muertes a inicios de esta década, y luego los consecutivos eventos con la neumonía y la diarrea por rotavirus entre otras; hoy se trata de una situación diferente, ya que no se puede achacar solamente a factores propios de este país en condiciones socioeconómicas en crisis permanente y con un sistema de salud haciendo aguas desde hace mucho, debido a que el brote que luego se ha transformado en una pandemia inicia en México y Estados Unidos a mediados de abril de este año.

Aunque la preocupación prioritaria será el conseguir que la población tenga acceso a los servicios de salud de calidad de manera inmediata y que se logre revertir el curso de la epidemia localmente, no podemos sustraernos a conocer más a fondo detalles muy particulares que han ocurrido en el entorno de los países donde se ha originado y la participación de organismos de salud internacionales, en medio de una buena parte de la humanidad que ya no es fácilmente convencida de la integridad de algunos gobiernos y funcionarios, que para lograr sus objetivos han llegado a mentir vilmente en algunos casos, y no les ha importado causar muertes en guerras y agresiones.

Debido a la enorme cantidad de informaciones al respecto, sólo se concretará en conclusiones con su respectiva fuente y detalles de las personas involucradas, ya que no sería posible hacerlo de otra manera sin ser sintético. El 25 de abril el periódico digital elmundo.es publica que “la Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha reunido de forma urgente en Ginebra, tras declararse "muy preocupada" por el brote de gripe porcina detectado en México y Estados Unidos”. "Es una situación muy grave, que debe ser vigilada de cerca, ha declarado la directora general, Margaret Chan, quien se encontraba de visita en Estados Unidos, y ha regresado a Ginebra para coordinar la respuesta a este brote que ya ha causado 60 muertes claramente identificadas”.

"Lo más preocupante es que el virus - una variante de la tradicional cepa H1N1 (influenza estacional) - se contagia de persona a persona, ha explicado el portavoz de la OMS Thomas Abraham, quien aclaró que se trata de una mutación nunca vista anteriormente”. En esa ocasión el secretario de Salud de México, José Ángel Córdova, ha confirmado que los primeros casos de este virus se detectaron el 13 de abril, pero no fue hasta el jueves 23 cuando se demostró su procedencia y gravedad.

El 25 de abril El Universal de México publicó que “Francis Plummer, científico del laboratorio microbiológico del Estado canadiense afirmó que la influenza que ataca a los mexicanos es un virus nuevo no solo para los humanos, sino para el mundo”. Sin embargo el CDC de Atlanta lo había logrado identificar el 17 de abril. Cada vez son más claros los datos de que realmente los primeros casos ocurrieron mucho antes, incluso el 11 de abril el Grupo de Alerta de la Organización Panamericana para la Salud – OPS - había pedido a la Secretaría de Salud de México que corroborara un supuesto brote de influenza – alertado previamente por los medios de comunicación - en la comunidad de La Gloria en Perote, Veracruz, ante el temor de que podía constituir un riesgo de salud de importancia internacional. Estos hechos conectados hacen pensar que se pudo haber anticipado el desarrollo de la epidemia en México, y posiblemente evitar su extensión al resto de países de la manera en que ha ocurrido. Hasta la visita del presidente Obama en dicho país durante el 16 y 17 de abril ha estado expuesta a riesgos, y un miembro de su seguridad desarrolló la enfermedad días después, como también ocurrió con la muerte por la misma causa de una personalidad de la ciencia mexicana que estuvo en una reunión con el mandatario estadunidense durante su visita. Hasta se ha señalado a las autoridades mexicanas de haber actuado deliberadamente al no anunciar el brote epidémico en tiempo por el riesgo de frustrar el esperado encuentro de presidentes.

Hasta el entorno de los orígenes y los beneficiarios de que se desarrollara como pandemia han creado conjeturas y teorías conspirativas que sólo el tiempo podrá favorecer se comprueben. El 13 de mayo la agencia ANSA reporta desde Camberra, Australia, que el experto australiano Adrian Gibss, uno de los “padres” del antiviral Oseltamivir (Tamiflú), aseguraba que el virus de la gripe A H1N1 pudo ser creado en un laboratorio por error humano. “La hipótesis del experto está próxima a ser publicada, pero envió un anticipo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y a los centros estadounidenses para el control de enfermedades (CDC), y movilizó a los virólogos del mundo. Ante tal anuncio, el periódico El Universal, al día siguiente jueves 14 de abril, publica que “expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) analizan la tesis de un científico australiano, que plantea la posibilidad de que el virus de la influenza A haya sido producto de un error humano en un laboratorio. Y tan prestos y presurosos como nos tienen acostumbrados nuestros jueces y magistrados, el día siguiente, viernes 15, el mismo periódico mexicano da cuenta de que “El virus de la influenza A (H1N1) es de origen natural y no surgió de un laboratorio, pero aún no se ha logrado conocer el lugar geográfico donde se originó, por lo que se debe evitar señalar a México al respecto, indicó Keiji Fukuda, director general adjunto para seguridad sanitaria de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En conferencia de prensa desde Ginebra, Fukuda informó que con base en una investigación realizada por la OMS se concluyó que el virus que provoca la influenza A (H1N1) es de origen natural y no es resultado de la manipulación en un laboratorio como lo sugirió un virólogo australiano.

Otro detalle que permanece en la penumbra, ya que prácticamente nadie lo menciona, es el hecho de que si asumimos que las fechas reportadas por México que indican que los primeros casos ocurrieron el 13 de abril, y que fueron confirmados el 17 por Atlanta y desde Canadá después, habiéndose hecho público por el gobierno mexicano el 23 cuando ya se contabilizaban 60 muertes, - dato que posteriormente sufrió progresos y retrocesos extraños -, ¿cómo las eminencias a cargo en los países afectados y en la OMS ya sabían que el Tamiflú era el medicamento de escoge? En ese momento aún no se conocían todas las características respecto al tipo de virus causante, al menos esa era la información que se daba, y el medicamento fue creado durante la epidemia de gripe Aviar, que al parecer no produjo la magnitud de daños y expansión anunciada.

Son muchas las versiones sobre intereses comerciales involucrados, quizás por el azar, en el curso de los siguientes días y semanas, y el 27 de abril se publica en Prensa web de YVKE que “el Informativo Pacífica entrevistó a distintos expertos en Estados Unidos y México, que alertan sobre la elaboración de armas químicas en los laboratorios del Pentágono y los millonarios beneficios para las transnacionales farmacéuticas. En este caso, para los laboratorios Gilead Sciences Inc. Dirigidos por Donald Rumsfeld, que tiene los derechos sobre el fármaco Tamiflú, que se está vendiendo como remedio para la gripe, y que ya se hizo una recaudación millonaria con la gripe aviar”. El reporte de Fernando Velázquez recuerda el libro "Matando la esperanza", donde William Bloom describe que en 1971 la central de inteligencia proveyó a exiliados cubanos con un virus que causa fiebre porcina africana. Seis semanas después, un brote de la enfermedad obligó al gobierno cubano a sacrificar a medio millón de puercos. Diez años después la población cubana fue atacada por una epidemia de dengue hemorrágico transmitida por mosquitos, que se extendió por la isla enfermando a más de 300 mil personas y matando a 158 (de los que más de un centenar eran niños menores de 15 años)”. Estas y muchas otras apreciaciones e hipótesis siguen fluyendo ante el silencio o ignorancia de los mismos por los grandes medios de comunicación locales o transnacionales, que casualmente actuaron de la misma manera ante otros escandalosos hechos como la guerra inventada en Irak. Claro, años después, han empezado a revelar lo que en su momento ocultaron.

Lo que hemos expuesto acá no pretende banalizar ni mucho menos desvirtuar el trabajo de los abnegados equipos de salud de todos los países, igualmente las autoridades que han tomado en serio sus responsabilidades al margen de estas elucubraciones al respecto de hechos que no se pueden ocultar, como la “gran fiesta” que están preparando las empresas farmacéuticas mundiales con la elaboración y venta de las vacunas que los países están ansiosos por recibir. En uno de los documentos que pude leer, un científico aseguraba que la cepa del virus de la Influenza Humana A H1N1, tenía características bien definidas, como la de ser altamente transmisible como para causar una pandemia, pero con una letalidad limitada, como para no causar tantos muertos para tanta ganancia; cruel, pero cierto.

Localmente, sin embargo, no puede pasar desapercibida la desencajada actitud de algunos diputados de la derecha, específicamente de Arena, que se han dedicado en los últimos días a señalar a las nuevas autoridades de salud por no estar preparadas para enfrentar el encargo, y que la situación se les había escapado de las manos, en medio del incremento – por cierto esperado – de las personas que abarrotan los centros de salud del país, sobre todo luego del anuncio de las lamentables muertes de cinco niños a la fecha de este artículo. ¿Qué esperaban esos señores?, ¿acaso no son ellos miembros del partido que ha gobernado el país por 20 años y ha sumido al sistema de salud en una piltrafa?, no les bastaron para entender la realidad las luchas del gremio médico junto al pueblo en contra de ese deterioro calculado con fines de impulsar la privatización; y perversamente diseñan un programa de atención paralelo, más reducido y mejor controlable como Fosalud, para saludar con ese sombrero, cuando todos los que conocemos desde el interior el medio, sabemos que ese mismo modelito era igualmente ineficiente, que los pacientes apenas podían conseguir algunos medicamentos básicos en él mientras se restringía el acceso en los Hospitales y las Unidades de Salud. Para colmo los pacientes que no podían ser atendidos allá, por no tener los recursos calificados, eran referidos a los hospitales desabastecidos.

Por ello no deja de ser alentador que aún en las adversas condiciones que la presente administración recibe el país, con las arcas vacías y en medio de crisis local e internacional en el campo económico, el esfuerzo y abnegación del personal de la salud – en especial los que están directamente ligados al enfrentamiento de la epidemia – está haciendo y hará posible reducirla a la mínima expresión en pocas semanas, aún sin esperar reconocimiento de nadie. Por supuesto se agradece que algunos medios lo hagan aunque sea de manera tangencial, siempre lo han hecho, como también lo han atacado ferozmente en medio de campañas de desprestigio y de enfrentamiento contra la población, cuando han tenido que recurrir en el pasado a medidas de presión para oponerse a la privatización de la salud pública o las medidas que han provocado el deterioro del sistema. Eso no importa, lo gratificante es que hoy más que nunca un futuro inmediato podrá ser más digno y grande como lo hemos soñado, si conseguimos los cambios verdaderos para beneficio de nuestro pueblo.

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