miércoles, 22 de julio de 2009

"Este espantoso muro está devorando la tierra palestina"

Khaled Amayred (AL AHRAM WEEKLY - LA ARENA)

El 9 de julio se cumplieron cinco años desde que el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya emitió su histórico veredicto considerando ilegal el gigantesco muro que Israel está construyendo en Cisjordania.

Aunque no está terminado, ya se ha construido la mayor parte del gigantesco paredón. Además de un muro macizo de hormigón de ocho metros de altura que serpentea por toda Cisjordania, el muro consiste también en una vasta red de vallas de varias capas con zanjas para detener a los vehículos.

La mayor parte del muro está situada en Cisjordania, en parte a lo largo de la antigua línea de armisticio de 1949 y en su mayor parte está construido sobre tierra palestina confiscada. A fecha de abril de 2006 la longitud del muro que había aprobado el gobierno israelí era de 703 kilómetros.

El veredicto del TIJ

El 9 de julio de 2004 el TIJ dictaminó que el muro violaba el derecho internacional. Al tiempo que reconocía el derecho de Israel a proteger a sus ciudadanos, el tribunal mundial afirmaba que el Estado judío debía hacerlo de acuerdo con la ley y compensar a los palestinos por la pérdida de sus propiedades o los daños ocasionados por la construcción del muro. El TIJ urgía al Consejo General y a la Asamblea General de la ONU a que tuvieran en cuenta una acción para acabar con la ilegal actividad israelí.

Israel ignoró completamente el veredicto del TIJ afirmando que el tribunal internacional no tenía jurisdicción sobre los territorios palestinos ocupados. Algunos altos cargos israelíes acusaron tácitamente a los jueces del TIJ de "anti-semitismo" velado. Desde entonces, las autoridades militares de ocupación continúan apropiándose de enormes franjas de tierra palestina en su mayoría privada para construir el muro y crear "zonas de seguridad" alrededor de él, especialmente en el lado palestino de la barrera.

Decenas de miles de hectáreas de tierra palestina fértil fueron confiscados formal o efectivamente mientras se construía la barrera. Algunos expertos consideran que Israel se ha anexionado efectivamente hasta el 10-15% de la zona de Cisjordania bajo el pretexto de construir el muro. Y cuando los granjeros y agricultores palestinos protestan, incluso pacíficamente y de forma no violenta, como en Nilin y Bilin en el centro de Cisjordania, el ejército israelí recurre rutinariamente a tácticas violentas, incluyendo disparar contra los manifestantes. El ejército israelí ha matado a varios palestinos cuando se manifestaban contra la confiscación de sus tierras y olivares.

Evasivas y mentiras

Al tenerse que enfrentar con unas criticas internacionales cada vez mayores por la construcción del muro, a menudo los altos funcionarios israelíes recurrieron a evasivas y a mentiras afirmando que el muro era sólo una medida de seguridad cuyo objetivo era impedir que posibles guerrillas palestinas se infiltraran en Israel y que en modo alguno era un muro político. Sin embargo, siempre que los palestinos dueños de las tierras elevaban una petición a los tribunales el representante del gobierno israelí argumentaba que el muro era en realidad una frontera de facto.

Esta táctica engañosa se sigue adoptando en los tribunales israelíes que tratan el muro y sus ramificaciones, espacialmente en lo referente a los palestinos que piden acceder a sus tierras en el lado "israelí" del muro. Más concretamente, durante las recientes negociaciones de "paz" entre Israel y la Autoridad Palestina quedó claro que los dirigentes israelíes consideran el muro la frontera oeste de un futuro Estado palestino. Por ejemplo, Israel se niega a discutir la supresión de ningún asentamiento judío situado al oeste de muro de anexión basándose en que estas colonias quedarían anexionadas al Estado judío.

Hoy más de 60.000 colonos israelíes viven en asentamientos situados al este del muro del apartheid y piden que se construyan muros periféricos en torno a sus colonias. Sin embargo, bajo la presión de Estados Unidos, Israel ha parado la construcción de los denominados "enclaves dedo" que se introducen profundamente en el interior palestino al norte de Cisjordania, especialmente en la región de Salfit donde están situados algunos de los mayores asentamientos.

Otro pedido de la ONU

La semana pasada la ONU urgió a Israel a "desmantelar" el muro y a "indemnizar por todo el daño sufrido a todas las personas afectadas por la construcción del muro". El llamamiento lo hizo el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos Navanethem Pillay y coincidió con el quinto aniversario del veredicto del TIJ .

Tanto las agencias de la ONU como las ONG que tratan la cuestión palestina han utilizado el aniversario para llamar la atención sobre las pérdidas generalizadas que han sufrido los palestinos a consecuencia del muro. A principios de este mes, otro alto funcionario de la ONU habló del "devastador impacto humanitario" del muro sobre la comunidad palestina y afirmó que hasta el 85% de su estructura se ha construido dentro de Cisjordania. Al menos 40.000 palestinos se han encontrado viviendo en "zonas cerradas" que requieren un permiso israelí para salir de ellas o para que entren amigos o familiares a ellas. Otros 200.000 palestinos se encuentran rodeados por tres o cuatro lados por el muro, el resultado de lo cual es lo que el portavoz palestino Mustafa Al-Barghouti denominó "claustrofobia de pesadilla".

Para el dirigente de la ONU, el muro constituye una "interrupción de la vida palestina en todos los sentidos" que repercute en el bienestar tanto económico como social. Para muchos palestinos afectados por el muro éste ha supuesto la imposición de un complejo sistema de permisos para poder viajar, la restricción del acceso a las posibilidades de educación, asistencia médica y empleo. Los palestinos se quejan de que el muro separa a unos barrios de otros, a los niños de sus escuelas y guarderías, a los pacientes de los hospitales y a los granjeros de sus granjas y de sus tierras de labor.

Indiferencia israelí

Israel, por su parte, se ha mostrado indiferente al sufrimiento y daño infligido a los palestinos a consecuencia del muro. La máquina de propaganda israelí ofrece con frecuencia caricaturas de la gigantesca estructura como una mera "valla" entre vecinos ignorando el descomunal robo de tierra palestina llevado a cabo bajo la rúbrica de la construcción del muro. Los palestinos argumentan de forma directa que el "muro del apartheid" es ante todo un muro de anexión que tiene el fin de robar tierra palestina bajo el pretexto de consideraciones de seguridad.

La Autoridad Palestina conmemoró el quinto aniversario del veredicto del TIJ llamando a la comunidad internacional, en particular a Estados Unidos y a la Unión Europea, a que presionen a Israel para que desmantele el muro. "Este espantoso muro está devorando nuestra tierra, deteriorando la vida diaria de nuestro pueblo y haciendo imposible lograr el objetivo de crear un Estado palestino viable con Jerusalén con su capital", señala el comunicado de la AP.

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