lunes, 20 de julio de 2009

Honduras: Regresa la tensión de la crisis por el fracaso de las negociaciones

El fracaso anunciado el domingo de las negociaciones para superar la crisis política en Honduras amplió la tensión en el país centroamericano tras el golpe de Estado del 28 de junio.

Mientras que el presidente depuesto Manuel Zelaya afirmó desde Nicaragua que nadie puede impedir su retorno al país, el gobierno interino de Roberto Micheletti ha respondido que su regreso "no" es negociable.

El diálogo se estancó en el principal punto de la propuesta del mediador en el conflicto, el presidente costarricense y premio Nobel de la Paz Oscar Arias, quien planteó el regreso al poder del mandatario destituido para que termine su mandato que estaba programado para el próximo 27 de enero.

La delegación que representó al gobierno interino de Micheletti sostuvo en todo momento su posición sobre el regreso de Zelaya, diciendo que sería arrestado a su retorno a Honduras luego de su intento de violar la Constitución al organizar el referendo de la "cuarta urna" que buscaba habilitar la reelección.

En las próximas horas la resistencia hondureña en contra del golpe de Estado, ha manifestado a través de Radio Globo, radiodifusora que apoya al gobierno de Zelaya, que anunciarán medidas "fuertes" para presionar al gobierno de facto que tiene a Micheletti como presidente.

Por su parte, trabajadores simpatizantes de Zelaya planean una huelga para el jueves y viernes que involucraría a todos los sectores productivos y el de la educación.

El paro de los sectores productivos y del magisterio pretende afectar los intereses de los empresarios a quienes el depuesto presidente Manuel Zelaya acusó de promover su destitución a través del golpe de Estado.

La crisis en Honduras cumplió este domingo tres semanas luego de que militares, con el apoyo de la Corte Suprema y el Congreso, llevaron a punta de pistola a Manuel Zelaya a Costa Rica.

Las propuestas del diálogo fracasado planteaban principalmente restituir a Zelaya hasta el término de su mandato a fines de enero, formar un Gobierno de coalición, adelantar comicios, declarar amnistía para los delitos políticos y la renuncia del depuesto mandatario a hacer un referendo, entre otros puntos.

A todos los puntos propuestos, Zelaya aceptó como una forma de diálogo, afirmó Arístides Mejía, delegado de Zelaya para negociar, mientras que los representantes de Micheletti avalaban casi todos los puntos, pero rotundamente dijeron "no" al primero.

"Quieren la restitución del presidente Zelaya sin ningún tipo de negociación", dijo el portavoz de Micheletti, Mario Saldaña, al mismo tiempo que afirmó que la propuesta por el Premio Nobel Arias no es viable.

Al mismo tiempo que medios hondureños transmitían la disolución del diálogo y el fracaso de las negociaciones, la expectativa de algunos miembros de la sociedad del país centroamericano expresaron su preocupación por el paso del tiempo y una falta de solución.

"Ya estamos cansados, ya no queremos violencia, queremos dejar esto atrás, si tienen que arreglar sus cosas que las arreglen nosotros estamos en medio, yo sólo sé que si no trabajo no como, no quiero más violencia y parece que esto no ayuda", dijo Jensin Cabrera, una madre de familia entrevistada en las calles de Tegucigalpa.

"Esto es apoyado por las élites, no vamos a permitirlo, no pueden sacar a Mel así, él tiene que regresar y ahora nos toca al pueblo meterlo como sea", apuntó por su parte Wilson Hernández, un partidario del gobierno de Zelaya.

La tensión ante el plazo de 72 horas que pidió el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, para buscar soluciones a la crisis hondureña parece que no cambiará el panorama de la crisis política.

El fracaso de las negociaciones en Costa Rica dividió las opiniones de los hondureños en torno a la efectividad de ese mecanismo para poner fin al conflicto y dio comienzo a una cuenta regresiva para resolver la crisis, aumentando con ello la presión de la comunidad internacional.

Las centrales obreras preparan manifestaciones a favor de Zelaya

Las centrales obreras que aglutinan a miles de trabajadores en Honduras, anunciaron el domingo una paralización a nivel nacional para exigir la restitución del depuesto presidente Manuel Zelaya.

"Independientemente de la resolución de Costa Rica la lucha sigue, las centrales obreras nos reuniremos con todas nuestras organizaciones para definir y preparar la huelga general a nivel de todo el país", dijo el dirigente sindical Israel Salinas.

Las negociaciones celebradas en Costa Rica para restablecer a Zelaya han fracasado, sin embargo el presidente de ese país Oscar Arias, quien media en el conflicto, dijo que se tomará 72 horas para dialogar con representantes de Zelaya y el de facto mandatario Roberto Micheletti.

"Con nuestras tomas hemos golpeado la economía y la vamos a seguir golpeando, no nos vamos a detener", amplió Salinas durante una asamblea del denominado Frente de Resistencia Popular.

Por su lado, el secretario general de la Federación Unitaria de Trabajadores de (FUT), Juan Barahona, sostuvo que "esta lucha empezó el 28 de junio y va a terminar hasta que regrese a su puesto el presidente Manuel Zelaya quien fue electo a través de las urnas por la voluntad expresa del pueblo hondureño".

La crisis política en Honduras tras el golpe de Estado el 28 de junio ha provocado manifestaciones públicas a favor y en contra del derrocado gobernante.

Un enfrentamiento entre simpatizantes de Zelaya y militares el pasado 5 de julio frente al aeropuerto Toncontín dejó un joven manifestante muerto de un balazo en la cabeza.

Entre tanto, se enfrentaron el sábado a palos y piedras los seguidores de Zelaya y Micheletti en la comunidad de Tocoa en el Atlántico hondureño.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.