viernes, 17 de julio de 2009

Identifican en Brasil la potencialidad medicinal del safrol

Un grupo de investigadores brasileños descubrió que el safrol, una sustancia grasa que puede ser extraída de algunas plantas, tiene potencial para combatir la leishmania, el protozoo que transmite la leishmaniosis.

El anuncio fue hecho hoy por el profesor Eliezer Barreiro, investigador de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) durante uno de los debates de la 61 Reunión Anual de la Sociedad Brasileña para el Progreso de la Ciencia (SBPC).

Según Barreiro, las pruebas en laboratorio indicaron que el safrol puede inhibir la leishmania, por lo que podría usado para desarrollar una medicina para el tratamiento de la leishmaniosis.

El safrol es un líquido generalmente extraído de la raíz del sassafras en forma de aceite de sassafras, un aceite esencial muy utilizado por la industria de cosméticos y aromáticos, aunque también puede ser sintetizado en laboratorio.

"El safrol es un benceno natural que era muy extraído en Santa Catarina (estado del sur de Brasil) de la canela de sassafras. La ganancia generada por esa actividad hizo con que la especie fuera sobre explotada y prácticamente extinta en Brasil", explicó el investigador.

"Pero descubrimos que el safrol también está presente en la pimienta larga ("Piper hispidinervum"), una especie arbustiva común en la Amazonía, casi en la misma concentración que en el aceite de sassafras. Y este arbusto es mucho más fácil de manejar", explicó Barreiro.

Los investigadores que trabajan con la sustancia ya llegaron hasta las pruebas de la fase pre-clínica, los últimos antes de la experimentación en seres humanos, y hasta ahora han logrado resultados satisfactorios.

"Son resultados bastante prometedores"; asegura Barreiro.

Los estudios, sin embargo, se han concentrado hasta ahora en la manifestación cutánea de la enfermedad, que también puede expresarse en forma visceral.

"El problema es que es muy difícil cultivar la Leishmania en animales de laboratorio", explica el investigador.

El objetivo de los científicos es desarrollar una medicina para el tratamiento de la leishmaniosis que no sea tan agresiva ni tóxica como las actualmente usadas.

La leishmania utiliza como vector los mosquitos de género Lutzomyia en su transmisión al hombre. Se calcula que unas 12 millones de personas sufren la enfermedad.

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