lunes, 20 de julio de 2009

Japón: ¿Podría disolver la cámara baja salvar al primer ministro?

Con las elecciones generales a la vuelta de la esquina, la decisión del primer ministro de Japón, Taro Aso, de permanecer en el poder es clara y consistente: no renunciará al liderato del gobernante Partido Democrático Liberal (PDL) sea cual sea el coste para su propio partido.

Los conflictos internos en el PDL no han hecho que el premier renuncie a su cargo, lo que significa que el martes por la tarde Aso podría disolver la Cámara Baja tal y como está planeado. El primer ministro ha dicho ante la prensa: "Tengo que estar en la primera línea y luchar hasta el final, aunque tenga que apretar los dientes."

El ex secretario general del PDL Hidenao Nakagawa ha liderado el movimiento que pretende sacar a Aso del poder. Nakagawa afirma que ha recogido las 128 firmas de miembros de la cámara necesarias, pero ciertos legisladores clave se negaron a verificar sus propias firmas, sugiriendo que no firmaron en realidad la petición o que el contenido era diferente de lo que creían estar firmando.

Si se cotejasen las firmas, tendría lugar una reunión plenaria de las dos cámaras, en la cual se elegiría probablemente a un nuevo presidente del partido.

El gabinete se reunirá a las 8:00 de la mañana del martes para decidir si se disuelve o no la Cámara de los Representantes.

El secretario general del PDL, Hiroyuki Hosoda, anunció que la cámara baja también se reunirá el día 21 de julio, antes de su disolución, para debatir las elecciones generales del 30 de agosto.

Es raro que el país celebre elecciones generales en agosto, y muchos legisladores están pidiendo más tiempo para realizar sus campañas electorales. Pero, ¿podrían unas cuantas semanas más o meses ayudar al PDL a recuperar su popularidad? Según una encuesta publicada por Mainichi Shimbun el lunes, el 56 por ciento de los encuestados afirmaba que quería que el principal partido de oposición, el Partido Democrático de Japón (PDJ) gane las próximas elecciones a la Cámara de Representantes, mientras que sólo el 23 por ciento declaró que votaría por el PDL.

Si Aso accediera a las peticiones de que presente su dimisión, se convertiría en el cuarto primer ministro que dimite en los últimos tres años.

A pesar de los rápidos cambios de primeros ministros del PDL, Aso y otros critican al PDJ por no tener suficiente experiencia para gestionar el país, y afirman que está por ello poco cualificado para hacer frente a la crisis económica.

El producto interior bruto de Japón, según datos de la oficina del gabinete del país, cayó a un ritmo del 15,2 por ciento anual en el primer trimestre de 2009.

La lucha del PDL por solucionar la recesión económica del país es sólo la segunda interrupción en los más de 50 años de dominio absoluto del partido en el poder desde su fundación en 1955. Aso es el líder de uno de los partidos políticos que más tiempo ha estado en el poder en un país democrático en el mundo, pero la actual crisis podría demostrar que el PDJ tiene una buena oportunidad de superar la larga historia del PDL.

La campaña electoral comenzará el 18 de agosto y terminará el 30 del mismo mes. Aso tendrá que luchar duro en una dura campaña incluso contra sus colegas en el PDL, ya que muchos culpan al primer ministro de la derrota en las elecciones a la Asamblea Municipal de Tokio del domingo pasado. El PDL perdió 10 escaños y el PDJ ganó 20, con lo que los dos partidos lograron 38 y 54 escaños, respectivamente.

Bucky Sheftall, profesor de cultura y comunicación en la Universidad de Shizuoka, dijo que "parece que el votante medio japonés pierde los nervios en el último momento y podría votar otra vez por el PDL."

Nakagawa y otros han criticado a Aso por no permitir el debate. Según la agencia de noticias Kyodo, Nakagawa dijo: "No podremos reconstruir el partido si no tenemos un debate abierto, diseñamos políticas firmes, explicamos al público cómo vamos a evitar que el PDJ tome el control, prometemos regenerar el partido y expresamos nuestros planes para Japón para los próximos cuatro años."

Las críticas de Nakagawa han dado en un punto clave, que parece que el cambio está detrás de la esquina, pero ¿qué tipo de cambio será? Por ahora, las diferencias dentro del partido y los conflictos hacen que sea difícil ver una imagen definida del partido. Los miembros dentro del partido se están separando y formando coaliciones enemigas entre ellas.

Lo único que parece claro es que el primer ministro Aso permanecerá en el poder todo lo que pueda legítimamente.

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