miércoles, 22 de julio de 2009

Niñez pobre, el rostro más dramático de la negación de derechos en Guatemala

CERIGUA

Las niñas y los niños pobres representan en los países el rostro más dramático de una realidad estructural de negación de todos los derechos, por lo que se necesita de acciones, de esfuerzos organizados, de incidencia política, de visiones y prácticas para revertir su situación, indicó Carlos Aldana, doctor en educación.

A decir de Aldana, en su columna “La niñez pobre”, este sector de la población la conforman menores trabajadores de muchos oficios que están en las calles, en las orillas de los ríos quebrando piedras o poniendo mechas en los cohetes que son quemados en navidad.

Según el pedagogo, los infantes de escasos recursos están lavando carros, venden todo tipo de objetos y los que viven en el campo están ayudando a sus padres en las labores agrícolas y domésticas, haciéndole de madres sustitutas forzadas por la realidad y sin acceso a la educación formal.

Aldana indicó que para tener claro hasta dónde llegó la humanidad en la negación de las virtudes y cualidades de la niñez en el país, basta con ver a un niño o una niña pobre.

De acuerdo con el columnista, sus rostros tristes, sucios y con la mirada vacía, sin futuro en sus retinas, debería ser la llamada de atención más importante y el punto de partida fundamental para toda política pública, para toda definición del estado y para toda perspectiva política.

El doctor en educación enfatizó que esos rostros deberían ser el eje emocional y estratégico desde el cual se plantean cualquier visión de futuro, pero en la realidad no es así, ya que en la mayoría de representantes de la clase política, los niños pobres no aparecen en sus neuronas, mucho menos en sus corazones.

Finalmente, Aldana dijo que esta actitud hacia la infancia en el país, es lo que agrega tristeza y oscuridad al ejercicio político, porque abandona los significados y sentidos más profundos y humanos, entre ella la transformación de la realidad de esta población.

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