viernes, 14 de agosto de 2009

Argentina: Disminuyeron los hechos violentos en las cárceles santafesinas

HMG - NOTIFE

Según una auditoría interna descendieron las agresiones físicas, los heridos con elementos cortopunzantes, las autoagresiones, las muertes violentas y la violencia entre presos y agentes penitenciarios en las cárceles ubicadas en todo el territorio de la provincia de Santa Fe. El penal de Piñero es el tercero en población, pero el más violento.

El primer informe sobre hechos de violencia dentro de las instituciones de Ejecución penal en la provincia de Santa Fe, en el período que va de enero de 2008 a junio de 2009 pudo retratar una pequeña porción del mundo intramuros. El informe culminó el mes pasado y destaca en este primer abordaje la producción de información sobre los hechos de violencia en las cárceles santafesinas. También propone corregir los vicios de las fuentes de información, sobre todo cuando ella es el propio Servicio Penitenciario.

“Pensando en el ejercicio de la fuerza física como una noción restringida del polisémico concepto de violencia –dice el trabajo -, es posible clasificarlos en tres categorías básicas", apuntando a los protagonistas directamente involucrados:

a) Hechos de violencia entre personas privadas de su libertad y trabajadores penitenciarios

b) Hechos de violencia entre personas privadas de su libertad.

c) Hechos de violencia generados por una persona privada de libertad sobre sí mismo.

La clasificación reconoce las falencias que existen, principalmente, en la producción de información relativas a los dos primeros casos, en los que, claro está, juega un rol estructural extraordinariamente importante, por acción u omisión, la institución de ejecución penal.

Así, aclara el relevamiento, la estructura institucional y sus actores –los trabajadores penitenciarios- en lugar de ser un obstáculo muchas veces se transforman en estos tipos de hechos en un impulso fundamental para su generación y en un promotor de sus resultados más dañosos. Esto quiere decir que no es solamente en la primera categoría de esta clasificación donde la institución de ejecución penal está involucrada estructuralmente sino en todo este universo polifacético.

El trabajo de relevamiento fue realizado por la Secretaría de Asuntos Penitenciarios de la provincia que ya agilizó otras medidas de profundización de los estudios por medio del programa “Delito y Sociedad”, de la Universidad Nacional del Litoral, que se encargará de realizar cuestionarios de base para la producción de información.

El escollo encontrado –en todos los casos – estuvo enfocado en contar con información válida y confiable en los lugares de encierro. Este informe tiene como fuente los partes de novedades que diariamente cada institución de ejecución penal de la Provincia de Santa Fe eleva a la Dirección Provincial del Servicio Penitenciario.

Dificultad para homogeneizar la fuente

El informe destaca que el problema que han enfrentado es la falta de homogeneidad entre los partes diarios de las diversas instituciones de ejecución penal. Para paliar este problema desde el segundo semestre de este año se pondrá en marcha un Sistema de Información sobre Hechos de Violencia en Instituciones de Ejecución Penal que poseerá diversos instrumentos de recolección de acuerdo a los diversos tipos de hechos y que brindará homogeneidad a la recolección descentralizada de la información. El segundo problema de esta fuente es que posee un fuerte sesgo. Los partes diarios no mencionan los hechos de violencia que se han producido entre las personas privadas de su libertad y los trabajadores penitenciarios, salvo en casos extraordinariamente excepcionales -5 en todo el período, 4 en la Unidad Penitenciaria 5 y 1 en la Unidad Penitenciaria 2- que no representan en absoluto la frecuencia con la que se generan este tipo de sucesos.

En función de las deficiencias apuntadas en el parte diario, el informe se concentra exclusivamente en la segunda y tercera categoría de hechos de violencia definidas. Es decir, hechos de violencia entre personas privadas de su libertad y hechos de violencia producidos por personas privadas de su libertad sobre sí mismos. En función de las características de esta fuente de información –parte diario producido por la propia administración penitenciaria- los investigadores consideran que es posible que algunos hechos no fueron registrados por no haber sido considerados claves por los guardiacárceles. El número de presos en los penales santafesinos es oscilante. Sobre un universo fluctuante de 2.250 todas las detenidos en penales (sin contar comisarías), Coronda alberga a 1.000, Las Flores a 560, Piñero un promedio de 300 y Rosario 250.

Agresiones físicas entre personas privadas de su libertad

“De un total de 140 hechos de agresiones físicas entre personas privadas de su libertad registradas por nuestra fuente, 45% de ellas acontecen durante el primer semestre de 2008; 25,7% durante el segundo semestre de 2008; y 29,2% durante el primer semestre de 2009. Si comparamos el primer semestre del año 2008 con idéntico período del 2009 es posible señalar un descenso del 35% -lo que implica 22 hechos de violencia menos. Durante el año 2008, entre el primer y el segundo semestre se registró también un importante descenso del 42%. Entre el último semestre del 2008 y el primero del 2009 se registra un ascenso de 5 hechos”, señala el informe. Insiste, además, que en el período de análisis se registraron 140 agresiones físicas. En esos hechos, 153 personas privadas de su libertad resultaron heridas. Si se compara el número de heridos entre el primer semestre de 2008 y el primer semestre de 2009 es posible observar un importante descenso del 50%. El descenso es aún mayor si se cotejan los dos primeros semestres del año 2008 (72%).

Tipos de agresiones

De las 154 personas privadas de su libertad que resultaron heridas en hechos de agresión física, 88 lo fueron por elementos cortopunzantes, es decir el 57%. “Es dable suponer que, en líneas generales, las heridas con elementos cortopunzantes son más graves que aquellas que se realizan por otras vías. (…) existen varias razones para suponer que este dato empírico resulta bastante sólido en la fuente empleada”, se enuncia.

Como novedad –y buen síntoma - se visualiza un drástico descenso del número de este tipo de heridos si se lo compara el primer semestre del 2008 con idéntico período del 2009 (58%). El descenso fue aún más importante, si se comparan los dos primeros semestres del 2008 (73%). En el paso del último semestre de 2008 al primer semestre de 2009 se registra un incremento de 8 casos.

Durante el lapso temporal considerado, 72 personas privadas de su libertad heridas en este tipo de hechos de violencia fueron enviadas a servicios médicos externos a las instituciones de ejecución penal. Si se los contrasta el primer semestre de 2008 con idéntico periodo del año 2009 se observa un descenso del 40%. En relación a los dos semestres del año 2008, el descenso es más concluyente, pues alcanza el 65%. Finalmente, si se opone el segundo semestre de 2008 con el primer semestre de 2009, se puede observar una suba de 9 casos.

Cárceles tensas

Durante el primer semestre de 2008 se concentran el 100% de los muertos ( 5 en total) por este tipo de hechos de violencia (facazos). Durante el segundo semestre de 2008 y el primer semestre de 2009, no se registran muertos por agresiones físicas entre personas privadas de su libertad en el ámbito del Servicio Penitenciario de Santa Fe.

La Unidad Penitenciaria que mayor cantidad acumula es la Unidad 11- Piñero (35% del total), a pesar de que es la tercera unidad que mayor población privada de la libertad tiene en la provincia de Santa Fe. Le siguen la Unidad Penitenciaria 1 (30%) –que es la que concentra la mayor cantidad de presos-, la Unidad Penitenciaria 2 (20%) –segunda en volumen de población privada de su libertad- y la Unidad Penitenciaria 3 (11%) -cuarta en volumen de población privada de su libertad. Se registra claramente en el informe una clara concentración de violencia entre internos y entre ellos y guardiacárceles entre personas privadas de su libertad en las Unidades 1, 2, 3 y 11.

El 38% se concentra en la Unidad 2, que es la que en esta distribución posee el primer lugar. Le siguen con un 34% la Unidad 1; con un 18% en la Unidad 11; y con un 9% en la Unidad 3. “Es muy interesante observar cómo cambia drásticamente el cuadro que emerge de esta distribución con respecto al que resultaba con respecto a las agresiones físicas entre personas privadas de su libertad y a los heridos –resultantes de ellas. Las unidades penitenciarias que tienen mayor volumen de eventos de este tipo, pueden ser las mismas que concentran mayor volumen de heridos ocasionados por los mismos –aun cuando cambien los porcentajes (…) como no son las mismas que concentran mayor volumen de heridos por elementos cortopunzantes, que como señalábamos precedentemente es una característica que dota de gravedad a la lesión. Se destaca aquí la Unidad Penitenciaria 2, pese a ser la segunda institución de ejecución penal en cuanto al volumen de población privada de su libertad. Y la Unidad penitenciaria 11 que concentraba el ma
yor volumen de agresiones físicas y de heridos se ubica en un tercer lugar en este ranking por debajo de la Unidad Penitenciaria 1”, se explica.

Las conclusiones

Los datos empíricos presentados y analizados en el informe, más allá de sus límites, parecen indicar una serie de tendencias –algunas más firmes que otras en función de la confiabilidad que inspira la fuente- que demuestran un cierto avance en la tarea de la reducción del volumen y gravedad de los hechos de violencia en las instituciones de ejecución penal de la Provincia de Santa Fe y por ende, de la protección del derecho a la vida y la integridad física de las personas privadas de su libertad.

Tomando como eje la comparación entre el primer semestre del 2008 y el primer semestre del 2009, los investigadores resumieron:

- Se observa un descenso del volumen de agresiones físicas entre personas privadas de su libertad del 35%.

- Se observa un descenso del volumen de heridos producidos en agresiones físicas entre personas privadas de su libertad del 50%

- Se observa un descenso del volumen de heridos por elementos cortopunzantes producidos en agresiones físicas entre personas privadas de su libertad del 58%

- Se observa un descenso del volumen de heridos producidos en agresiones físicas entre personas privadas de su libertad derivados a efectores de salud externos a la administración penitenciaria del 40%

- Se observa un descenso del número de muerto producto de agresiones físicas entre personas privadas de su libertad del 100%

- Se observa un descenso del número de incendios provocados por personas privadas de su libertad del 58%

- Se observa un descenso del número de heridos por incendios provocados por personas privadas de su libertad del 89%

- Se observa un descenso del número de heridos por incendios provocados por personas privadas de su libertad derivados a efectores de salud externos a la administración penitenciaria del 42%

- Se observa un descenso del número de muertos por incendios provocados por personas privadas de su libertad del 50%

- Se observa un descenso del número de muertos por autolesiones provocadas por personas privadas de su libertad del 100% -aun cuando se mantienen los niveles de eventos de este tipo.

- Se observa un descenso del número de personas privadas de su libertad muertas por causas violentas o no violentas del 77%.

El trabajo concluye en su epílogo que “evidentemente queda mucho por hacer en este terreno, pero los resultados positivos alcanzados demuestran que el camino por recorrer es el que en su momento se propuso como una alternativa de política penitenciaria progresista para la Provincia de Santa Fe”.

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