lunes, 24 de agosto de 2009

El dopaje es un juego de genes



Judith Hartl (DEUTSCHE WELLE)

¿Se puede diseñar genéticamente al atleta perfecto?

El futuro del dopaje está en el genoma. El último avance científico: el cuerpo de un deportista es capaz de producir, mediante cierta manipulación genética, las substancias dopantes deseadas.
Los especialistas de la Escuela Superior de Deporte de Colonia dicen que el dopaje genético se utiliza desde hace mucho tiempo para mejorar el rendimiento deportivo. "Los atletas que tienen acceso a tales substancias tienen ventajas inmensas", dice el especialista.

El tema del dopaje también está presente en el 12° Mundial de Atletismo en Berlín. La Federación Internacional de Atletismo (IAAF) tiene conocimiento de varios perfiles sanguíneos sospechosos. En la Escuela Superior de Deporte de Colonia, en Alemania, se encuentran dos de los especialistas alemanes más importantes en materia de dopaje. Patrick Diel, especialista en dopaje genético en Colonia, afirmó a la Deutsche Welle que sospecha que la manipulación genética para mejorar el rendimiento deportivo se utiliza desde hace mucho tiempo.

Negocio ilícito

En su opinión, hace mucho que la hormona sintética Epo (eritroproyetina), de gran importancia en el dopaje, fue sustituida por una sustancia que estimula los genes para que produzcan Epo de manera natural.

Según el especialista, se trata de una de las mayores amenazas en términos de dopaje genético. “El atleta que en este momento tenga esa sustancia en sus manos tendría una ventaja inmensa, pues no precisaría tener miedo de dar positivo en un control antidoping, ya que, después de todo, éste no puede ser demostrado”, explica.

Este medicamento fue desarrollado inicialmente para personas que sufren de anemia. Con la ayuda de esta sustancia, el cuerpo puede producir más glóbulos rojos, responsables del transporte de oxígeno en la sangre. Debido a diversos efectos colaterales, las primeras pruebas clínicas fueron interrumpidas.

No obstante, según el biólogo molecular de Colonia, eso no impediría que atletas de competición los usaran. “Aunque todavía esté en fase de desarrollo clínico, nada impide que algunas personas tomen algunos comprimidos o que los vendan a otros, dispuestos a pagar 20 mil o 30 mil euros”, afirma.

Miostatina

Lo mismo ocurre con la miostatina, una proteína que inhibe el crecimiento muscular. Si se impide el funcionamiento del gen que sintetiza la miostatina, los músculos crecen de forma exagerada.

Ese medicamento fue desarrollado para pacientes con debilidad o atrofia muscular. Los primeros resultados de un estudio clínico son muy prometedores para atletas potenciales usuarios de dopaje. Hasta ahora no se ha constatado ningún efecto secundario perjudicial.

Patrick Diel explica que, por este motivo, la miostatina puede desempeñar un papel importantepara el doping: “Busque en internet “miostatina” y verá la cantidad de resultados que encuentra. El interés es inmenso.”

Compra por internet

Otra cuestión abordada por el científico es el hecho de que casi todas las subtancias utilizadas en el doping, como también las hormonas de crecimiento y anabolizantes, se pueden adquirir en Internet. Según Diel, muy pocos atletas dejarían de tomar preparados que aumenten el rendimiento deportivo.

“¿A quién le importa que esté prohibido?”, pregunta Patrick Diel y se remite a las encuestas científicas: “Cuando a los atletas se les ofrece una sustancia que les garantiza un puesto en las siguientes olimpiadas y casi otro en el podium, más de un 80% de los deportistas no durarían ni un segundo en tomar el comprimido.”

Editor: Enrique López Magallón

Autor imagen: Arístides Hernández ARES – CUBARTE

Un artículo de DW-World, la página web de la Deutsche Welle.

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