martes, 18 de agosto de 2009

El Salvador: La Corte Suprema de Justicia inicia el combate a la mora judicial

Néstor Martínez (COLATINO)

La mora judicial, además de ser una rémora para cumplir con la pronta y cumplida justicia, ha sido la principal promesa de los diversos candidatos a dirigir la Corte Suprema de Justicia, promesa olvidada al asumir la calidad de funcionario judicial. Sin embargo, hay una esperanza: El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Dr. José Belarmino Jaime, ha solicitado ayuda a las asociaciones de abogados.

“La Corte Suprema de Justicia que presido, consciente de su responsabilidad institucional y con el propósito de erradicar la mora judicial, atentamente solicita su colaboración”, dice la invitación del presidente de la Corte.

La colaboración solicitada consiste en que “hagan del conocimiento de esta Presidencia, las anomalías ocurridas en el ejercicio profesional de sus asociados en los Tribunales de la República, así como las sugerencias que del seno de su asociación puedan derivar en estrategias contra dicha mora”.

Para el presidente de la Asociación de Abogados de Nueva San Salvador, Dr. Federico Flamenco Rodríguez, la solicitud de la Corte significa que “los usuarios del sistema judicial pueden denunciar a jueces y funcionarios que comentan anomalías” y anticipa que “lo que sucederá es que se va a investigar a jueces y funcionarios, con consecuencias para empleados de la misma Corte”.

Flamenco propone que el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, inspeccione de manera sorpresiva los tribunales, para enterarse de que muchos magistrados o no llegan a su trabajo o llegan tarde, una de las razones para la mora judicial, asimismo, sugiere que a los magistrados de los tribunales se les haga marcar tarjeta de entrada y de salida.

“Hasta llegan a desayunar a la Corte. Eso es una sirvengüenzada”, afirma, y que su organización “está dispuesta a colaborar”.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Abogados de El Salvador, Dr. Nelson García, califica la actitud de la Corte como “inédita” y destaca que hay una mora judicial “en las diferentes salas jurisdiccionales, pero hay una de relevancia, se trata de las Salas de lo Penal”.

García afirma que “ la mora judicial es la actitud que contradice la pronta y cumplida justicia, es decir, cuando los funcionarios o tribunales sobrepasan los términos, no solo legales, sino los lógicos, que tienen para resolver los casos de los cuales tienen conocimiento”.

“El caso más patético es el que envuelve los llamados Recursos de Casación en el área penal, hay procesados que después de ver pasar tres, cuatro y más años, sin que Recursos, que pudiera resolver un principiante del conocimiento jurídico en 24 horas, con las razones variadas que existen, pero inaceptables todas, duermen el sueño de los justos. El colmo es que el procesado encuentra más viable dejar firme la condena e irse, con el objeto de obtener su libertad, por el cómputo del tiempo que ha estado penado porque, ha llegado hasta la situación de que la persona ha cumplido la pena sin que se le haya resuelto el recurso y otros, que al sentir que han cumplido la media pena o las dos terceras partes de la pena, retiran el Recurso de Casación, piden su cómputo y por ese medio salen”, señala.

Sobre la iniciativa de la Corte para combatir la mora judicial, afirma que “tengo la esperanza de que haya llegado un momento crucial con la llegada de esta nueva mentalidad y actitud de los nuevos personeros de la Corte Suprema de Justicia. Esa mentalidad es consecuente con vivencias personales que han tenido, tanto el Señor Presidente, como los otros magistrados nuevos. Comienza a ser un intento de renovación y de cambio en el Órgano Judicial y creo que allí, ha habido un marasmo de indiferencia y de complacencia del estatus porque no se está viviendo en carne propia el sufrimiento de los procesados, las expectativas, las necesidades. Esto rompe el concepto que la justicia es propiedad privada.

García coincide con Flamenco en que son necesarias otras actividades, además de la propuesta, como “incluir una estadística de cuántos Recursos de Casación, por ejemplo, hay en cada una de las Salas y de esos cuántos se han resuelto o cuántos se resuelven mensualmente, porque tener una idea en bloque global no significa una solución, hay que programar, y se cuenta con la suficiente infraestructura para eso. De allí es donde viene la insatisfacción precisamente, porque se cuenta con los recursos más modernos y con un personal sobrado, lo que en muchos casos falta es la voluntad de poner el fallo porque a veces da la impresión que se está jugando con el esquema de mantener a los procesados encarcelados”.

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