viernes, 7 de agosto de 2009

Gattopardismo en el debate del sistema de riesgos del trabajo

Eduardo Ahamendaburu (PRENSARED)

Es necesario discutir un nuevo sistema de riesgos del trabajo, eliminando la figura de las ART. Una política en este sentido, debe contemplar una eficaz política preventiva. Y esto no es posible sin la participación de los trabajadores en Comités Mixtos y la instauración de la figura del Delegado de Prevención.

Ante la inminente discusión de una nueva Ley de Riesgos del Trabajo, en reemplazo de la vigente Ley 24557, el Instituto de Salud Laboral y Medio Ambiente (ISLYMA- CTA) se pronuncia y convoca para abortar cualquier maniobra de “cambiar algo, para que nada cambie”.

Lo hacemos, porque desde el Ministerio de Trabajo de la Nación, se menciona a las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART), verdaderas protagonistas del fracaso del sistema, como actoras del nuevo instrumento legal. Asimismo, porque éstas desde la cámara empresaria que las agrupa, vienen desarrollando una falaz campaña por los medios de comunicación, intentando mostrar como éxitos, lo que a todas luces fue un fracaso.

La simple existencia de estas entidades de orden privado, ligadas al capital financiero y piedra angular del sistema surgido como parte del paquete de flexibilización y precariedad laboral de los años 90, presupone una inversión de los principios rectores del derecho laboral; a saber, la protección de los más débiles en la relación entre empleadores y trabajadores. Tal es así, que el asegurado por las ART no son precisamente éstos últimos; sino las patronales.

Por supuesto, que éstas se cuidan muy bien de explicitar estos objetivos y argumentan que la prevención y la inmediatez de sus prestaciones son su principal función. Estos argumentos colisionan con estadísticas (parciales por omisión de denuncias y porque el sistema sólo atiende al trabajo registrado) que nos hablan de un incremento de la siniestralidad.

En segundo lugar, el sistema vigente excluye la participación de los trabajadores, como única forma eficaz de cualquier política de prevención, tal como dicta la experiencia internacional y la legislación vigente en la mayoría de los países latinoamericanos propiciándola.

La persistencia de tal sistema sólo beneficia al sector empresario enriquecido en estos años, no dispuesto a distribuir la renta, y sí a descargar su propia “crisis” sobre los trabajadores, denigrando aún más los salarios y las condiciones de trabajo y a una dirigencia sindical distraída, cuando no cómplice de las políticas patronales, que avala despidos, suspensiones y rebaja de salarios, con la consecuente degradación de las condiciones de trabajo y las consecuencias que provocan y provocarán sobre el futuro y la salud de los trabajadores y sus familias.

Por un nuevo sistema de riesgo del trabajo

Es necesario discutir un nuevo sistema de riesgos del trabajo, eliminando la figura de las ART. Una política en este sentido, debe contemplar en primer lugar una eficaz política preventiva. Y esto no es posible sin la participación de los trabajadores en Comités Mixtos y la instauración de la figura del Delegado de Prevención. Para ello, es necesaria la democratización de las organizaciones de trabajadores mediante la vigencia plena de la libertad sindical y protección mediante fueros de los trabajadores electos para estas funciones.

Asimismo, requiere un fortalecimiento del papel del Estado; tanto en lo que hace a la recuperación del papel de policía del trabajo; como en la articulación de una política integral y universal de salud de los trabajadores (estén o no registrados y con cualquier característica que asuma el trabajo), que garantice la inmediatez de las prestaciones que le sean requeridas con cargo a la patronal que la genere (ya sea ésta privada ó pública).

Ante los intentos “gattopardistas” reafirmamos el camino trazado en las reuniones del Consejo Consultivo Nacional de Salud Laboral de la CTA y la necesidad de redoblar esfuerzos para que tome estado parlamentario el ”Proyecto de Ley de prevención de los riesgos laborales y reparación de daños e incapacidades derivados de accidentes de trabajo y enfermedades laborales” (1) presentado en el año 2006, acompañado por una delegación de nuestra Central en el Congreso de la Nación y enriquecido por el aporte colectivo de los trabajadores.

1) Proyecto presentado por los Diputados Nacionales Claudio Lozano, Delia Bisutti, María Fabiana Ríos, Edgardo Depetri, Vilma Baragiola, Marta Maffei, Leonardo Gorbacz, Eduardo Di Pollina y Laura Sesma

Eduardo Ahamendaburu es presidente del Instituto de Salud laboral y Medio Ambiente (ISLyMA-CTA)


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