martes, 18 de agosto de 2009

México: Hasta la Iglesia

Teodoro Rentería Arróyave (especial para ARGENPRESS.info)

La crisis económica pega a todos y en todas partes, a tal grado que hasta la Iglesia Católica, proclive a los gobiernos emanados del Partido Acción Nacional, ahora endereza sus críticas como nunca severas al gobierno del presidente, Felipe Calderón Hinojosa con calificativos inusuales en su lenguaje acostumbrado.

De ridículo considera el optimismo del gobierno pese al desastre de la economía que está padeciendo como nunca el pueblo de México, la cual ha llegado a situaciones caóticas que entre otros rubros, el del desempleo es de tal magnitud que en lo que va del sexenio se han perdido más de 2 millones 400 mil fuentes de trabajo.

Si tomamos en cuenta que mientras el secretario de Hacienda y Crédito Público, Agustín Carstens Carstens acepta que hemos entrado en un shock económico nunca antes visto en 30 años y el presidente, Calderón Hinojosa por el contrario insiste en su enfermizo optimismo, es de concluirse que hacía él está dirigida la severa crítica de la Iglesia.

En efecto, la Iglesia critica severamente el optimismo financiero, desproporcionado y sin sentido del gobierno al calificar como preocupantes los datos sobre la economía mexicana y asegura que a pesar del optimismo oficial sobre el final de la crisis, la realidad es que han bajado drásticamente todos los indicadores en la producción y exportación industrial y agrícola, con un aumento constante en el desempleo y sin los tradicionales apoyos de la exportación petrolera que prácticamente están quedando en su mínima expresión.

“Estamos ante un shock, es decir, ante un desastre financiero de enorme gravedad”, prácticamente repitió lo dicho por el secretario Cartens en su editorial el dominical semanario Desde la Fe, de la Arquidiócesis Primada de México.

En su parte esencial, el análisis “religioso” considera que corresponde la tarea principal para entrar en el camino correcto de restablecer el crecimiento del país a la nueva legislatura, pues la actual ya paso y sobre el gobierno indica: “No vale la pena ni acordarnos, luego del desastre en que nos han dejado, a pesar de su propaganda ridícula en medios de comunicación que ni ellos creen”.

De inmediato se mete aún más en el terreno del César al indicar que la nueva legislatura tendrá, entre sus primeras responsabilidades, discutir y aprobar la Ley de Ingresos donde se espera una responsable y realista propuesta sobre los impuestos, y resolver el Presupuesto de Egresos de la Federación del 2010.

Siempre hemos sido renuentes a que las iglesias, así en plural para que no existan dudas, se salgan de lo “que es de Dios” para meterse en los terrenos a lo que corresponde “al César”, pero de ninguna manera se puede soslayar una crítica tan severa al gobierno actual sobre su ridículo optimismo cuando la realidad lacera en más del 80 de población mexicana pobre y mísera.

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