martes, 18 de agosto de 2009

Pormenores de la declaración pública contra Venezuela emitida por la Mesa del Colegio de Periodistas de Chile

Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)

La Mesa Directiva (4 personas: 2 DC, un ex PC y un PPD) del Consejo Nacional emitió el viernes 14 de agosto una declaración pública contra Venezuela (para confundir a la opinión pública como si se tratara de la opinión de todo el Colegio de Periodistas de Chile), sin dejar constancia de la postura disidente manifestada desde el día anterior por el 5º miembro de esa instancia, es decir, yo mismo (Ernesto Carmona), que como pro tesorero ejercía las funciones de tesorero ante la ausencia por más de un año del tesorero titular (también DC). Simplemente, en la declaración se omitió el voto de minoría del tesorero, motivo que provocó mi renuncia a ese cargo.

También es grave no haber consultado antes la opinión de todos los miembros del Consejo Nacional, elegidos en comicios nacionales, como solían hacerlo anteriores presidentes del Colegio. En otras palabras, fui excluido de la Mesa Directiva.

No incluir mi voto disidente fue una grave infracción a la ética gremial, incluso a la ética de las relaciones humanas, porque esta mención expresa de mi desacuerdo en una línea final fue acordada con el presidente del Colegio durante la mañana del jueves, cuando hacíamos un trámite por la organización ante el Banco del Estado, y el viernes le escribí mensajes y hablé con él por teléfono.

Es antidemocrático y totalitario que 4 personas se arroguen la representación de todo el Colegio de Periodistas de Chile para formular una declaración que no atañe directamente a los temas esenciales por los que debe velar esta organización gremial y sólo obedece a oscuros propósitos reaccionarios internacionales operados por la ODCA (la internacional demócrata cristiana), la SIP y otras instancias imperiales pro estadounidenses de marcado signo de derecha neoliberal. Esta declaración, que de paso está plagada de mentiras, infundios y afines, desprestigia internacionalmente al Colegio de Periodistas de Chile.

Y también es anti-ético confundir a la opinión pública con la inclusión entre los 4 firmantes de la Mesa a un “tesorero” que es “nominal” –porque no participa en el Colegio– para fingir un “consenso” que no existió. Por supuesto, la declaración fue publicada con alborozo por los medios de información chilenos derechistas y anti-democráticos que responden a una propiedad mediática no plural y altamente concentrada

Estamos en el Consejo Nacional del Colegio porque nuestros pares nos eligieron para sustentar una postura gremial y política en la conducción de una organización que representa a los trabajadores de la prensa, no a los dueños de los medios de comunicación.

En Chile hay muchos temas que merecerían declaraciones del Colegio, tal como lo hizo hoy lunes el Consejo Metropolitano respecto al escandaloso fallo de la Corte Suprema que rebajó las penas a los asesinos de nuestro compañero José Carrasco, asesinado hace 33 años. También impetrar justicia ante las agresiones contra periodistas perpetradas por Carabineros en los últimos dos años, que incluso provocaron la pérdida de un ojo de un reportero. O la silenciosa confabulación para acentuar la propiedad de los grupos económicos en la legislación sobre televisión digital, que se está cocinando subrepticiamente, poniendo en riesgo la oportunidad histórica de democratizar ese medio público, de todos los chilenos, pero manejado por unos pocos grupos económicos.

Para mejor conocimiento de esta situación incluyo dos mensajes que dirigí el viernes al presidente del Colegio:

Carta dirigida al presidente del Colegio de Periodista de Chile, Abraham Santibáñez, en rechazo al borrador de una declaración pública contra Venezuela, enviada a las 10:38 del viernes 14 de agosto:

Abraham, ya te dije ayer que no es nada personal, sino una postura política. Yo estoy en la mesa porque privilegié (no sé si cometí un error) la gobernabilidad del Colegio (inicialmente por 2 meses) pero no comulgo con los partidos que ganaron las elecciones. Sé que hay una presión internacional para este tipo de declaraciones, desde la ODCA a la SIP, pero te aclaro que el Colegio de Venezuela ya no representa a todos los periodistas, sólo a los que sirven a los grandes medios que están contra Chávez tal como aquí estuvieron contra Allende, y están formando o ya constituyeron otra organización, la Asociación Venezolana de Periodistas.

Tampoco tengo tiempo hoy para involucrarme en proponer textos para cualquier declaración contra Venezuela bajo cualquier pretexto y me reservo el derecho a expresar libremente mi opinión diferente. Pienso que el Colegio está para servir principios que atañen a los periodistas, no a los dueños que se arrogaron el "derecho" a informar y pretenden sustituir a la opinión pública invocando mañosamente la libertad de expresión que es distinta a la libertad de empresa.

La concentración de la propiedad de los medios y la ausencia de pluralismo en todo el continente, quizás con la excepción de Argentina, lesiona mucho más la libertad de expresión. Individuos como el mexicano Ángel González, que posee toda la TV abierta de Guatemala, 4 canales (y 2 canales en Chile) o las cuatro familias de Honduras que manejan todos los medios de ese país dañan mucho más la libertad de expresión que cualquier saneamiento o reforma legítima de las concesiones del espectro radioeléctrico, que es un bien público, no privado, no ameritan declaraciones del Colegio. En muchos países no se renuevan concesiones o se modifica la ley, como está ocurriendo en Argentina y debería ocurrir en Chile, donde está manipulándose la perpetuidad de los actuales protagonistas que tienen todo listo para convertir la legislación de televisión digital en un monopolio vitalicio. En fin, quiero dejar expresa constancia de mi desacuerdo.

Esto no es nada personal, pues siento aprecio por ti y María Teresa, más allá de mis adversas diferencias políticas, pero quisiera mantener mi independencia. No quiero aparecer como comparsa de proyectos que se cocinan en la ODCA.

Te saluda, Ernesto Carmona
--
Segunda carta, una vez difundida la declaración,
enviada a las 18:54 horas del mismo viernes 14:

Abraham, voy a responder a esta declaración, voy a impugnarla públicamente, entre otras cosas porque no se respetó el acuerdo contigo de que llevaría una línea al final en que se expresaría mi desacuerdo y en cambio pusieron la firma del tesorero "titular" que en la práctica no existe. Mediante este mail presentó formalmente mi renuncia irrevocable a las tareas de "tesorero" que venía desempeñando como "pro-tesorero". Es decir, a partir de este instante me desligo de la Mesa del Colegio.

Creo que el Colegio está para servir a los intereses de los periodistas, de Chile, Honduras, o cualquier país, no de los dueños de los medios, ni a las campañas de las transnacionales de la información, ni a los propósitos de organizaciones internacionales como la ODCA.

Saludos, Ernesto

Comentarios y rechazos a la declaración del Colegio:

1.- Patricia Collyer, 10: 46 hrs, 17 de agosto:
Ernesto: Te apoyo plenamente. Patricia Collyer, Consejera Nacional

2.- Juan Aguad, 14:25 hrs, 17 de agosto:
Me pareció apresurada la declaración, cuando me informé por la prensa. Hay un pronunciamiento sin conocer la posición de la otra parte. Se da por cierto, por verdad, el denuncio hecho sin indagarlo.
Habría sido prudente conocer el texto de ley de Delitos Mediáticos, que fué retirada del Congreso, contra la cual se reclama.

Lo mismo, las causas exactas del cierre de radios y emisoras de TV. Leí días atrás, que ellas se habrían originado en el fallecimiento de las personas en cuyo favor se había otorgado la concesión, por vencimiento del plazo, otras por incumplimiento de las exigencias legales. ¿Cúal es la verdad ? ¿ existe algún recurso legal para impugnar esos cierres? ¿Se hizo uso de ellos? ¿En que consiste el hostigamiento a los medios ? ¿Cuál es el proyecto de la nueva ley de periodismo? ¿Cómo ocurrió el ataque a los periodistas?

Desde luego, que repugna la intervención de la justicia militar en causas contra periodistas en el ejercicio de la profesión. Habría sido bueno conocer los antecedentes fidedignos. Aún vale la pena, para confirmar o rectificar.
Juan Aguad K. (Presidente del Círculo de Periodistas Deportivos, abogado y periodista, ex abogado del Colegio).

3.- Daniel Yañez, 16:50 hrs, 15 de agosto:
Estimado Ernesto, He leído la declaración del Colegio respecto a la libertad de prensa en Venezuela, creo que si verdaderamente nuestra institución quisiera abocarse a la defensa de este derecho, deberíamos denunciar en primer lugar como se falsea la realidad en nuestro país y sobre todo nosotros, -chilenos y periodistas- que sabemos concretamente que disponemos solo de una apariencia de libertad, y que la ciudadanía es engañada a cada instante por cuanto solo tiene acceso a una verdad, la que dictan los monopolios y el poder económico.

No conozco los antecedentes que han motivado esta declaración, pero imagino fácilmente la intencionalidad política y el origen de esta posición, que sin lugar a dudas interpreta el sentir de aquellos que hace algún tiempo, se apresuraron a legitimar a los golpistas que pretendieron derrocar el gobierno popular de Chávez; desde ya, adhiero a tu posición y si lo crees pertinente, por favor agrega mi nombre a la respuesta que des a la desafortunada declaración firmada por algunos dirigentes de nuestra institución.
Fraternalmente, Daniel Yañez, consejero nacional

4.- Lucía Sepúlveda, 23:32 hrs, 15 de agosto:
Mensaje dirigido al Colegio: Suscribo los términos de la carta del dirigente Ernesto Carmona ante el contenido de esta declaración.
Saludos, Lucía Sepúlveda Ruiz

5.- Doris Jiménez, 19:10, 14 de agosto:
Mensaje dirigido al Colegio: Estimados Colegas: Me parece inconcebible la declaraciòn recién emitida por el Consejo Nacional. Para aquellos que estamos conscientes de la usurpación de la opinión pública que vienen realizando en la Región los dueños de los medios nos parece inadmisible que nuestra organización se preste a hacerle el juego a quienes engañan y manipulan a nuestros pueblos. Les saluda, Doris Jménez

6. Alfredo Taborga, 13:36 hrs, 15 de agosto:
Coincido contigo….. ¿No hubo voto de minoría….? Según la declaración, que publicaron los diarios de la derecha, aparecería que el acuerdo es unánime….. Alfredo

7.- Hernán Uribe, 18:12 hrs, 16 de agosto:
Atención Ernesto: Me parece escandalosa y bastante miserable la Declaración del Consejo Nacional acerca de Venezuela y por ella me entero, además, que ya no eres Tesorero ni, por lo tanto, miembro de la Mesa Directiva. Tomo en cuenta, asimismo, que el Colegio es un afiliado de FELAP.

Me interesan los detalles y tu opinión, pues creo que las falacias que contiene el mencionado texto, debes ser refutadas. Mi propuesta inicial es que yo o ambos enviemos una carta al Colegio, la cual una vez recibida, haríamos pública. ¿Cómo es la composición política de esa directiva? Sin perjuicio de esta nota, te llamaré por teléfono. Sds., --HU

8.- Alejandro Kirk, 12:03, 16 de agosto:
Dirigido al Colegio: Estimados/as colegas, Soy un periodista chileno-venezolano, miembro del Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela, una entidad que por desgracia dejó de representar al conjunto del gremio.
Es sorprendente que una orden profesional de la comunicación se sume a condenar a un Gobierno sobre la base, y usando el mismo lenguaje, de una campaña internacional de tergiversaciones y desinformación. Sorprende, porque se supone que nosotros estamos más capacitados que el resto de la población para filtrar los mensajes y contextualizar los hechos.

Hay mucho que analizar y criticar sobre la realidad de los medios en Venezuela, y en primer lugar las agresiones contra periodistas. Pero la voz de una orden profesional queda gravemente devaluada si toma partido por un grupo que participa activamente en la desestabilización contra el gobierno venezolano que agitan permanentemente los propietarios de los medios de comunicación privados en Venezuela y en toda América Latina. Y más aun si no lo hace en un lenguaje profesional, sino usando frases estandarizadas, repetitivas, propias
del mensaje publicitario y propagandístico.

Hace ya diez años que al presidente Chávez se le condena anticipadamente por siniestros propósitos futuros. "Habría" libertad de expresión, dice el comunicado, pero se busca acabar con ella "silenciando" medios. Chávez ha tenido un sinfín de oportunidades de silenciar todos los medios opositores sin levantar una sola crítica, por ejemplo cuando se pusieron al frente del Golpe de Estado de abril de 2002, y más tarde cuando se sumaron abiertamente al llamado "paro petrolero" de 2002-2003 que buscaba derrocar al Gobierno. Este propósito no se ocultaba ni siquiera con eufemismos, y algunos medios hasta tenían un reloj que contaba las horas que le faltaban a Chávez para caer.

En todo el mundo se cancelan concesiones a estaciones de radio y TV que no cumplen con los requisitos legales. Aquí en Chile hay frecuentemente allanamientos policiales, arrestos y confiscación de equipos de las emisoras comunitarias que funcionan sin licencia. En la mayoría de los países europeos hasta el no cumplimiento de los
objetivos de servicio público en el contenido -información, educación, etc-, es motivo de cancelación de concesiones. Y esas cancelaciones ocurren.

¿Por qué entonces constituye un crimen que Venezuela aplique una ley que ni siquiera fue aprobada durante el período de Chávez? ¿Se ocupó la directiva del Colegio de estudiar las causales que llevaron a la cancelación de la licencia a 34 radioemisoras? ¿O sencillamente dio por hecho que era una medida arbitraria y sin fundamento?

Es curioso que los siniestros planes secretos de Chávez nunca se cumplen. En Chile hace poco fue arrestada y procesada una mujer por amenazas indirectas a la Presidenta en correos electrónicos, y a nadie se le ocurrió protestar por ello. Sin embargo, los medios opositores venezolanos llaman abierta e indirectamente a la sedición militar, a la violencia, al golpe de Estado y en no pocas ocasiones se refieren a la "solución final": el posible asesinato de Chávez. Y siguen ahí.

En Chile sabemos qué significa una dictadura, y por tanto no tenemos derecho a jugar con esos términos, pues se devalúan y vacían de contenido. Ciertamente en una tiranía no pueden funcionar centenares de canales de televisión, radios, diarios y revistas denunciando todos los días al "tirano" y llamando a derrocarlo.

El gremio periodístico venezolano fue pionero en la lucha por el reconocimiento profesional y ético de nuestra actividad, y en el saneamiento de una profesión envilecida por los intereses de los propietarios de medios. Este envilecimiento ha regresado, y no sólo en Venezuela. Aquí en Chile hay múltiples estudios que documentan la
forma en que se manejan pautas, titulares y jerarquización de las noticias en función de intereses bien diferentes de aquello que se conoce como "la verdad". También hay antecedentes de cómo funciona la autocensura, que si no se ejerce, conduce a la pérdida de espacios y de empleos.

En Venezuela mucho se ha perdido en la polarización exacerbada, creada principalmente -aunque no sólo- por aquellos que perdieron la manija del poder y necesitan mantener a la clase media asustada por lo que le
podría ocurrir en el futuro a manos de las hordas rojas. Viejos artilugios como la amenaza de la familia y la propiedad, el envío de los hijos a Cuba, la educación marxista-leninista, el ateismo y otras necedades de ese tipo, que también vivimos en Chile, son argumentos que los medios privados de Venezuela machacan día y noche, en total impunidad.

Interesante sería que el Colegio de Periodistas de Chile se interesara por esta realidad, en lugar de sumarse a campañas. Que sus directivos analizaran los innumerables estudios realizados sobre el abuso de la capacidad de transmitir mensajes, la utilización ilegal de imágenes subliminales escondidas en publicidad, noticieros y hasta telenovelas. Interesante sería que el Colegio de Periodistas de Chile iniciara un debate continental sobre libertad de expresión, legislación, propiedad y gestión de los medios y el papel de las y los periodistas en todo el
engranaje que nos está reduciendo al papel secundario de proveedores de contenidos cada vez más banales. Fraternalmente, Alejandro Kirk, Periodista

----- Original Message -----
From: Colegio de Periodistas (envios)
To: Colegio de Periodistas (envios)
Sent: Friday, August 14, 2009 6:03 PM
Subject: RV: declaración pública

Colegio de Periodistas expresa preocupación ante grave situación de la prensa en Venezuela

El Colegio de Periodistas de Chile manifiesta su profunda preocupación por la situación de la prensa en Venezuela, donde los intentos de control estatal ponen en grave peligro el derecho ciudadano a la información. Especial alarma ha provocado en el gremio periodístico –tanto a nivel nacional como internacional- la pretendida Ley de Delitos Mediáticos, proyecto que provocó un enérgico rechazo de la opinión pública.

Solidarizamos con nuestros colegas venezolanos, cuya orden gremial se ha declarado en Alerta Roja. Aún cuando por ahora habría libertad de expresión en el país, ya está seriamente limitado el derecho ciudadano a estar debidamente informado (garantizado en la Constitución) por el progresivo silenciamiento de medios, como el reciente cierre de 34 radios y 2 televisoras regionales.

Asimismo, expresamos nuestro firme repudio a las agresiones a medios y a periodistas, cuyo trabajo es cada vez más difícil por el extremo grado de polarización que vive la nación venezolana. Hoy condenamos enérgicamente el violento ataque a un grupo de periodistas el día de ayer. Y recordamos que dos semanas atrás fueron llevados a juicio militar dos periodistas que estaban cubriendo una protesta sindical.

En cuanto al proyecto de penalización de delitos mediáticos -que el gobierno debió retirar de la Asamblea General- consideramos que hay que estar atentos a propuestas como ésta, que amenazan la libertad de expresión en nuestra región. Es preocupante tanto su justificación oficial como los contenidos. En su presentación oficial, se explicó a los diputados que el objetivo es "regular la libertad de expresión" en el país dado que existen "nuevas formas de criminalidad surgidas del ejercicio abusivo de la libertad de información y opinión".

El Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela alertó en un comunicado que la aprobación del proyecto de ley "colocaría a los ciudadanos a un paso de ser penalizados por tener opiniones y hacerlas públicas". El artículo 5 del proyecto legislativo establece que "toda persona que divulgue a través de un medio de comunicación social noticias falsas que ocasionen grave alteración a la tranquilidad pública (...) será castigada con una pena de prisión de dos a cuatro años".

Los periodistas venezolanos llaman la atención sobre las graves medidas de amedrentamiento provenientes del gobierno del Presidente Hugo Chávez, las que se reflejan en "el cerco contra las emisoras de radio que no repiten las consignas oficiales; la promoción de una nueva ley de periodismo; el hostigamiento a televisoras y periódicos, y la criminalización de la disidencia política".

Como Colegio de Periodistas de Chile, rechazamos enérgicamente toda amenaza a las libertades de opinión e información, solidarizamos con nuestros colegas venezolanos y estaremos atentos a toda forma de atentar contra estos derechos en cualquier país del mundo, especialmente en nuestra región.
DIRECTIVA
Colegio de Periodistas de Chile
Abraham Santibáñez Rodrigo Miranda María Teresa Maluenda Tebni Pino Edgardo Marín
Presidente Vicepresidente 2ª vicepresidenta Secretario General Tesorero

Santiago, 14 de agosto de 2009

Por último, siento alivio al haber sido excluido de esta DIRECTIVA (en cuanto a mi voto disidente) y he formalizado mi renuncia como protesorero.
Ernesto Carmona

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