viernes, 11 de septiembre de 2009

Argentina, Chaco: Decidieron recuperar la historia de docentes desaparecidos

CHACO DIA POR DIA

La ministra de Educación, María Inés Pilatti Vergara, emitió una resolución que autoriza a la Comisión Provincial por la Memoria a obtener los legajos de docentes desaparecidos en la última dictadura militar.

Este año, para el Día del Maestro, la ministra de Educación de la Provincia, María Inés Pilatti Vergara, estableció que los docentes desaparecidos en Chaco durante la última dictadura militar tendrán su homenaje. Por medio de la Resolución N° 4.902/09, autoriza a la Comisión Provincial por la Memoria a ingresar en las dependencias técnicas de la cartera educativa para acceder a los archivos de docentes desaparecidos durante la última dictadura militar, con el fin de indagar en los legajos personales y posibilitar reunir la mayor información sobre ellos.

Entre los docentes desaparecidos durante la última dictadura se encuentran: Carlos Alberto Zamudio, Mónica Judith Almirón, Lelis Nora García, Julio Andrés Pereyra y Hugo Rogelio Vocouber. El Registro Único de la Verdad del Museo de la Memoria se encargó de aportar los datos de los docentes detenidos-desaparecidos.

Entre los fundamentos de esta resolución manifiesta que el “Registro Único de la Verdad, dependiente de la Comisión Provincial por la Memoria Chaco, se encuentra abocado a la implementación de una base de datos unificada que reúna información sobre la verdad de lo acontecido en los casos de personas que hayan sido víctimas de desapariciones forzadas, muerte, sustracción de menores, cambio de identidad y demás a violaciones de los derechos humanos durante la última dictadura militar”.

Además, destaca que esto permitirá, “en numerosos casos, la recuperación de la única fotografía que pueda existir” de estos trabajadores de la educación, “dado que muchas familias fueron despojadas de esas pertenencias en los sucesivos allanamientos efectuados durante la dictadura militar”. Recuperar una fotografía puede servir para reconstruir la imagen total de una persona, sus ideales, sus valores, sus convicciones, su lucha.

“Es tiempo de rescatar la verdadera historia de nuestro pueblo, el mensaje que nos dejaron quienes fueron capaces de jugarse en cuerpo y alma por ideales superiores. En medio del clima de apatía, de la falta del compromiso solidario y de desinterés que caracterizan a nuestro presente, consideramos fundamental destacar el ejemplo de estos jóvenes docentes. Qué mejor fecha para hacer esto que el Día del Maestro, al que consideramos no sólo un instructor o sólo un enseñante, sino por sobre todas las cosas, un operador sociocomunitario, que debe luchar por la justicia, por la libertad, por la democracia, a partir de su compromiso en el aula con sus alumnos”, dijo la ministra de Educación.

La historia de los cinco docentes desaparecidos

MÓNICA JUDITH ALMIRÓN

Oriunda de Santa Fe, vivió, militó y desapareció en Chaco. De adolescente conoció a Enzo Lauroni, con quien mantuvo un noviazgo por largo tiempo. Se casaron en Santa Fe el 11 de septiembre de 1970. Al poco tiempo, vinieron a vivir a Villa Barberán. Mónica estudió Ciencias de la Educación. Tuvieron dos hijos: Leónidas Ernesto y Eliana Ramona. Hasta 1975, ejerció como maestra en Resistencia. En agosto de 1976, partió con su familia a Cipolletti (Río Negro), donde Mónica se desempeñó como maestra de grado. El matrimonio fue secuestrado el 8 de agosto de 1977. Estuvieron en Gendarmería de Cipolletti, en la ESMA y, por último fueron trasladados a la Brigada de Investigaciones de la Policía de Chaco, donde fueron vistos por última vez el 20 de diciembre de 1977.

LELIS NORA GARCÍA

Sus padres, Víctor García del Val y Nora Violeta Salas, fueron los primeros linotipistas de Chaco. Lelis tenía dos hermanos. Uno de ellos, Juan Carlos, junto a toda su familia permanecen hoy como desaparecidos. La familia se muda a Chaco en 1947 y se instalan en Sáenz Peña hasta 1954 aproximadamente. Luego, se traslada a Resistencia donde vivió hasta 1976. Se graduó como profesora de biología en la UNNE, el 31 de agosto de 1959, donde también fue profesora, además trabajó en la Escuela Normal nocturna de Resistencia hasta julio de 1976, lo confirma la existencia de un legajo laboral en el Ministerio de Educación.

También trabajó en el servicio de Anatomía Patológica del hospital Perrando de Resistencia como especialista en análisis de células de papanicolau.

Realiza un viaje a Buenos Aires, se presume que podría ser durante julio, a buscar a su hermano y sobrino luego de sus desapariciones en julio de 1976. No hay información precisa sobre su detención. Se estima que fue secuestrada en junio de 1977 en la vía pública.

JULIO ANDRÉS PEREIRA

Fue asesinado en la Masacre de Margarita Belén cuando tenía 25 años. Su familia era formoseña. Betty fue su única hermana y menor que él. Su papá era docente y militante del peronismo en la provincia –candidato a intendente ganador en las elecciones del ‘62, de él aprendió el gusto por la lectura y la pasión por “querer saber más”. Su mamá era ama de casa. Julio tocaba el piano y le gustaba la música clásica.

En 1968, llega a Resistencia a estudiar Ingeniería Civil en la UNNE. La vida universitaria se dividía entre la carrera, su trabajo de maestro en una escuela de Lapachito y la militancia universitaria y desde allí el trabajo de alfabetizador de niños y adultos en algunos barrios de Resistencia y en áreas rurales de Chaco.

Lo secuestraron en Formosa el 4 de septiembre de 1976 en la casa de sus padres. Era la noche anterior a su casamiento, se estaba probando el traje azul en el momento que “vinieron a buscarlo para averiguación de antecedentes”. Él agarró sus lentes de contacto y se fue con el traje azul puesto; tuvo que empujar el auto porque no andaba.

Permaneció detenido en el Regimiento de Infantería de Monte 29 de Formosa, desde el 2 de septiembre de 1976.

Posteriormente, es trasladado a la alcaidía de Resistencia hasta el 13 de diciembre de 1976, fecha en la que fue visto con vida por última vez.

HUGO ROGELIO VOCOUBER

Su familia era de tradición radical, de hecho su primera afiliación fue al partido de la intransigencia radical, con Arturo Frondizi. De allí, pasará a la juventud peronista a finales de los ’60. Comienza su militancia política en la etapa estudiantil en Santa Fe, donde se gradúa de abogado en la Universidad Nacional del Litoral.

A finales de 1973, en una reunión de la juventud peronista, conoce a quien sería su esposa, Olga Esther Chamorro. Con ella tendría una hija, Eva Tatiana. En esa época, trabajaba en un colegio secundario enseñando Cívica e Historia, se ha confirmado la existencia de un legajo laboral en el Ministerio de Educación. Realizaba trabajos como abogado. Atendía causas particulares y sus ganancias le permitían costear las causas de trabajadores en contra de las patronales y era asesor de las Ligas. Por otra parte, sus trabajos de base los realizaba con los hacheros, en tareas de concienciación. Era un apasionado hincha de San Lorenzo. Su primera detención fue en junio de 1975, por alrededor de un mes. Al año siguiente, y tras escapar de un nuevo intento de captura, pasa definitivamente a la clandestinidad. El 17 de agosto de 1976, se encuentra por última vez con su esposa. Allí, pactaron que él le pondría el nombre al bebé que estaba gestando Olga desde hacía tres meses. Ella es detenida poco tiempo después y tiene a Eva en la cárcel. Fue liberada recién en 1983.

Se cree que Hugo sale del país a mediados de 1978 y que, llevado por el deseo de poder conocer a su hija, entra en el país entre agosto o septiembre de 1980. A su ingreso, es detenido y secuestrado en Mendoza o San Juan. Al momento de desaparecer, Hugo tenía 31 años.

CARLOS ALBERTO ZAMUDIO

Nació el 8 de julio de 1948 en Resistencia. Su padre era periodista (fue dueño del diario El Territorio), radical yrigoyenista, falleció cuando sus hijos eran aún muy pequeños; y su madre ama de casa.

En 1968, se casa con Mary (María Cristina Ferreyra), con quien tienen 4 hijos (Daniela, Dafne, Ernesto y Alberto). Fue a la Escuela Primaria N° 41 "Ricardo A. Ivancovich". La secundaria la realizó en el Colegio Nacional "José María Paz". Desde los 13 años comenzó a jugar al básquet, y llegó a ser en 1965 el capitán del Seleccionado Chaqueño de de esa disciplina, participando en representación de la provincia en el II Torneo Argentino Juvenil de Básquet. En este torneo, recibe una medalla por ser el jugador más correcto en el deporte. En esta época, era un joven como todos, iba a las fiestas, salía con los amigos, le gustaba pescar y también se llevaba alguna que otra materia a rendir. Era muy buen compañero y tenía su grupo de amigos. Le faltaron dos materias de Ciencias Económicas para recibirse. A su vez, fue preceptor en el Colegio Nacional "José María Paz", desde 1968 hasta octubre de 1975 cuando comienzan las persecuciones callejeras, de las que pudo escaparse un par de veces, hasta que fue escondido en casas de amigos y en octubre pasó a la clandestinidad. Se fue a Misiones, donde estuvo casi un año. Escribió muchísimas cartas a la familia: a Mary, a su mamá, a la suegra, a cada uno de los chicos. Cada dos días, les contaba cómo era el lugar donde estaba, les preguntaba por la escuela. Decía que “un pajarito” le contaba cómo iban creciendo, que él más chico empezaba a hablar mucho, que quién iba al jardín, quién tenía vestido nuevo. Dos veces fueron todos a visitarlo, pero era peligroso encontrarse con la familia. Por contactos familiares, podía salir del país hacia el Uruguay o hacia Brasil. No aceptó. Él no iba a dejar a sus compañeros, ni a sus amigos, ni a su lucha. En Posadas, fue detenido el 24 de septiembre de 1976. Lo trasladan a la Brigada de Investigaciones de la Policía del Chaco, hasta el 5 de diciembre de 1976, estuvo allí casi dos meses, la familia lo ve en un par de oportunidades. Lo acercaban casi arrastrándolo, estaba muy golpeado. Pudo ver a los chicos una vez, arrodillarse y abrazarlos. Luego pasa disposición del PEN y lo trasladan a la alcaidía de Resistencia. Allí, en la celda Nº 5 estuvo detenido hasta la noche del 12 de diciembre, de allí fue sacado y sometido a intensas torturas en el salón central de la alcaidía. Reconocen que murió en Margarita Belén en la madrugada del 13 de diciembre, la familia solicitó la entrega del cadáver. Su cuerpo –a cajón sellado- fue entregado en Misiones, lo retiró su madre y lo trasladó a Resistencia.

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