miércoles, 9 de septiembre de 2009

Argentina, Córdoba: La vena de cambiar de fantasía en realidad

Daniel Díaz Romero (PRENSARED)

Un grupo de organizaciones de La Calera decidió reunirse para pensar en mejorar la calidad de vida de los pobladores. En su ensueño echaron un vistazo a su alrededor y vieron el último reducto de bosque bien conservado de las Sierras Chicas e impidieron que mega corporaciones inmobiliarias se apropiaran de esa belleza.

Un grupo de organizaciones de la ciudad de La Calera decidieron reunirse para pensar en mejorar la calidad de vida de los pobladores. En su ensueño echaron un vistazo a su alrededor y vieron el último relicto de bosque bien conservado de las Sierras Chicas y en donde mega corporaciones inmobiliarias amenazaban con clavar sus colmillos.

La utopía de transformar los terrenos que ocupa el Tercer Cuerpo de Ejército en un área ambientalmente protegida se cristalizó como ejemplo de participación, compromiso social y decisión de proteger recursos naturales. Un silencioso derrotero que marca un paradigma de organización, propuestas y planificación.

Esta historia cuenta, en el año 2005, un grupo de organizaciones de la ciudad de La Calera, decidieron reunirse para pensar en mejorar la calidad de vida de los pobladores. En su ensueño echaron un vistazo a su alrededor y vieron el último relicto de bosque bien conservado de las Sierras Chicas, un lugar estratégico de uso militar conformado por tierras públicas en donde las megacorporaciones inmobiliarias y la ausencia de políticas gubernamentales amenazaban con clavar sus colmillos.

Con la cardinal idea que montañas, bosques y ríos son un bien público – el grupo EsCalera y el Aula Abierta de Montaña (AAdeM) de la Universidad Nacional de Córdoba- lograron preservar el pulmón más extenso y sano que queda en Córdoba consiguiendo que el gobierno nacional lo declarara ENIC (Espacio Natural de Interés para la Conservación) mediante un convenio entre el Ministerio de Defensa y la Administración de Parques Nacionales.

“Parecía muy grande a lo que nos enfrentábamos, intereses económicos de una escala sideral y capitales especulativos que llegaban pensando en paraísos inmobiliarios pero cuando la sociedad está decidida a no abandonarse -dice Emiliano Salguero- no hay espacio para eso”.

Salguero integra el grupo EsCalera que, junto con el Aula Abierta de Montaña (AAdeM) de la UNC, fueron protagonistas del máximo logro socio-ambiental de los últimos 15 años en la provincia: la declaración de área natural protegida a los 150 km2 – superficie comparable a la ciudad de Córdoba- que ocupa el Tercer Cuerpo de Ejército.

Este Espacio Natural de Interés para la Conservación (ENIC) es una figura creada recientemente y que se aplica a campos utilizados para la actividad militar. La decisión se suma a las anteriores medidas tomadas por el Ministerio de Defensa, tendientes a la preservación del predio, entre ellas, la resolución que prohíbe la aplicación de glifosato en las 3500 has. sembradas con soja y a la declaración de sitio intangible, vinculado a los delitos de lessa humanidad que allí se cometieron.

Para Javier Bernasconi, del AAdeM, la extensa área “es uno de los pocos sectores de la provincia que mantiene una vegetación casi prístina, ya que posee ejemplares de quebracho blanco, algarrobo, molles, horco quebracho y manzano del campo, en un gran bosque de unas 4000 hectáreas”.

Dentro del área, también su fauna presenta importancia, ya que habitan águilas escudadas, loros habladores, bagrecitos de los torrentes, corzuelas, pecaríes, coipos y particulares reptiles como el lagarto de crin. Es que durante 70 años, dentro del predio militar, el bosque se mantuvo sin modificaciones. El biólogo Salguero, sostiene que “no solo la flora y la fauna son recursos a proteger sino que hay una cuenca importante dentro del predio, por lo que debiera transformarse en una reserva hídrica; hablamos de agua de muy buena cantidad y calidad, que puede ser el tercer suministro para la ciudad de Córdoba, después de los diques Los Molinos y San Roque.”

Ahora, EsCalera y el AAdeM esperan que esto sea ratificado por decreto presidencial para que no quede supeditado a la próxima administración del Estado y que pronto sea aprobada la ley que lo declare Parque Nacional: su propuesta final, que fue presentada el año pasado en el Congreso y cuenta con la adhesión de todos los bloques.

¡Creálo, créelo!

“EsCalera nació el 28 de diciembre de 2005, el día del inocente y de inocentes que somos -dice Emiliano Salguero- nos propusimos una frase “Créalo, Créelo” y algo de eso salió. En el grupo participan mineros, personas relacionadas con el turismo, pequeños productores y campesinos, Organizaciones Ambientalistas, escuelas de La Calera, ongs territoriales que trabajan con problemáticas sociales y hasta algunos empresarios inmobiliarios.

“Ese abanico de realidades se vio sintetizado en intereses comunes y consenso y le dio una fortaleza muy importante a nuestra propuesta. De esta manera quedó demostrado que todos los sectores coincidían en la importancia de conservar este lugar, desde maestros y campesinos hasta el Ministerio de Defensa y la Administración de Parques Nacionales”, expresa el biólogo.

Emiliano Salguero, sostiene que “gracias a la conjunción de la participación ciudadana y la gestión realizada por diferentes autoridades y legisladores nacionales, el predio del Tercer Cuerpo de Ejército se ha transformado en un ENIC” y agregó que “dicha resolución es un paso clave para enfrentar la ausencia de planes de ordenamiento territorial en nuestras Sierras Chicas, especialmente, en las localidades de La Calera, Malagueño y Carlos Paz, donde los mega emprendimientos inmobiliarios colapsan los servicios de agua potable, provocan la destrucción de los recursos naturales, del patrimonio natural e histórico e impiden el acceso a los ríos, además de obstaculizar el tránsito por nuestras sierras y sus paisajes”.

Salguero opina que “con este logro ganamos una pugna en la defensa de la posesión veinteañal de habitantes serranos, evitando los desalojos compulsivos que venían produciéndose” y agrega que “el hecho que la Administración de Parques Nacionales empiece a trabajar en el área, diagnosticando valores para la conservación y el manejo sustentable son indicadores muy importantes.

El predio es un espacio en el que -el Aula Abierta de Montaña y el grupo EsCalera , junto a la comunidad de La Calera- pusieron en valor este territorio hace años, acumulando estudios, material técnico y aspectos sociales fruto de debates promovidos en la comunidad que rodea al dominio. “Por ello, dice Salguero, los habitantes que vivimos alrededor del predio debemos participar del destino final de esas tierras.”

Cuatro razones 

Desde Escalera y el AAdeM, sostienen que “cuando surgió nuestra inquietud creíamos que -el predio- debía ser una Reserva que contemple cuatro ideas fundamentales: la primera tiene que ver con el desarrollo social y económico de la región, pensando en la producción y la construcción de fuentes de trabajo, de la sustentabilidad de las familias que viven alrededor de este predio y de las localidades aledañas, como Carlos Paz, Malagueño, La Calera y Saldán. Preservar un área natural implica jerarquizarla desde el punto de vista turístico”, afirman.

“El segundo punto son los bienes naturales que existen allí: el agua, el bosque y sus especies y la posibilidad que esos bienes sean aprovechados no solo por las generaciones futuras, si no también por las presentes, porque está rodeada de zonas pobladas de los departamentos Santa Maria, Colón y Capital por lo que puede constituirse en un icono muy importante para el desarrollo pedagógico-ambiental y para la investigación científica.

Un tercer punto se apoya en la importancia geopolítica que tiene ese territorio, vinculada al ordenamiento territorial de todas las Sierras Chicas para marcar el trazo grueso de cómo debe ser el desarrollo de las ciudades serranas, estamos diciendo pongamos un limite a las construcciones.

El cuarto punto tiene que ver con la memoria, ya que en esta área existen sitios como La Perla, pero también hay espacios de enterramientos clandestinos, aun no determinados. Hoy, existe una medida de no innovar sobre el área por las desapariciones forzadas durante la dictadura y necesitamos la conservación del sitio en sus condiciones originales por lo menos para el testimonio ocular, porque hablamos de una de las tumbas NN más importantes de América del Sur.”

Un parque de la memoria

La idea final del grupo es la creación del segundo Parque Nacional en la provincia: el “Parque Nacional de la Memoria” se transformaría en el primer espacio protegido por la Nación, surgido de una propuesta comunitaria.

En la actualidad el ENIC, es un área que brinda poco acceso porque fue utilizada durante mucho tiempo para entrenamiento, con armas de artillería y está minado de material bélico lo que implica un riesgo muy grande para la población. La intención es que una vez que se rija con un buen diagnóstico y un plan de manejo, el área sea de acceso abierto.

“Por ahora –explica Emiliano Salguero- no podemos acceder transitando el lugar, pero accedemos a través de la opinión, que me parece más importante. De todas maneras -agrega el biólogo- los calerenses siempre hemos usado de alguna manera el Tercer Cuerpo, por mÁs que estuviese restringido, de hecho muchos de los pobladores que forman parte de EsCalera tienen sus animales pastando en parte de esos campos. Creo que al ser un espacio público, ahora los pobladores vamos a tener la posibilidad de decidir que se hace con esas tierras”, dice el especialista. 

Por su parte, el ingeniero agrónomo Atilio Palacios, coordinador del Aula Abierta de Montaña de la UNC, expresa que el “Parque Nacional de la Memoria” podría generar cientos de puestos de trabajo, entre sus ventajas, se emplazaría a 20 kilómetros del aeropuerto internacional y, bajo un modelo de Parque Nacional, el desarrollo turístico demandaría alojamiento y una trama laboral importante: obreros, educadores, investigadores y pobladores: “En términos ambientales, está más que justificada la creación del Parque Nacional”, sentencia el agrónomo del AAdeM.

Mientras tanto, queda la historia de vecinos de las Sierras Chicas que torcieron la historia: “Pudimos torcer algunas cosas - dice Salguero-pero aun seguimos trabajando con la problemática de los desalojos en numerosos puntos de las sierras, lidiando con algunos empresarios mineros que no respetan la ley de minería y afectan la salud de los habitantes.

También, lidiamos con los countrys que todavía no tienen claro como van a resolver sus problemas de agua, cloacas e inclusive de tierras, porque hay algunos que están plantados sobre tierras que no se sabe de quien son, porque están en litigio. Creo que hay dos enseñanzas en todo esto: la posibilidad de opinar define sentidos del territorio y cada vez que nos alejamos de dar nuestra opinión nos estamos alejando del poder de decisión sobre lo que nos rodea”, concluye el biólogo.

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