lunes, 28 de septiembre de 2009

Argentina: Estudian métodos de previsión de reservas de agua subterránea

Fernando López (AGENCIA CYTA - INSTITUTO LELOIR - UNL)
 
Investigadores argentinos estudian los niveles freáticos en el centro-sur de la provincia de Santa Fe y su relación con las precipitaciones. Analizaron métodos óptimos para hacer previsiones y administrar mejor el recurso.

El pronóstico de las precipitaciones no es un hecho que revista gran problema en nuestros días, debido a que las herramientas con que los investigadores cuentan para hacerlo son numerosas. Sin embargo, no sucede lo mismo con la previsión de las reservas de agua subterránea, un recurso valioso para amplios sectores productivos de la región que lo utilizan de diversas maneras, desde el riego hasta el uso doméstico.

En este sentido, investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) estudian herramientas para pronosticar los niveles freáticos en la provincia. De ese modo, pretenden realizar previsiones similares a las alcanzadas para las lluvias.

Metodologías aplicadas a escala regional demostraron que el comportamiento espacial de la lluvia y del nivel freático tienen una similitud, lo cual significa que la respuesta de los niveles es coherente con la distribución de la lluvia. Este comportamiento cíclico de ambas variables permite inferir cuál será la profundidad de los niveles a un año o dos como máximo, ya que comprobaron esas previsiones con los niveles observados en el período 2005-2008.

“Estimamos que los resultados alcanzados están dentro de lo esperado y en general son prometedores en esta etapa de la investigación”, aseveró María del Valle Venencio, que se ocupa “del agua que está debajo de la superficie del suelo”, y que integra la Unidad de Investigaciones Hidroclimáticas de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (Fich).

Venencio aseguró que conocer la variabilidad de los sistemas (atmósfera-acuífero) induce a efectuar previsiones en pos de mejorar una gestión y planificación ordenada de los recursos hídricos, con estrategias sustentables para afrontar los distintos escenarios que nos presenta la naturaleza.

“El sistema subterráneo, en este caso el primer nivel acuífero el libre o freático, es alimentado por la recarga natural producida por la infiltración de las lluvias. Por ello entendemos que los estudios de agua subterránea deben realizarse integrados al clima, que produce eventos extremos con impactos desoladores en nuestra provincia, tanto por inundaciones como por sequía. Este último fenómeno condiciona el volumen de agua almacenado y produce efectos indeseados en el ambiente, incluido el subterráneo por explotación excesiva, desmejoramiento de la calidad y contaminación”, ejemplificó.

Señales climáticas

Las investigaciones inicialmente se realizaron en toda la provincia de Santa Fe, en una primera instancia a escala local, y luego se centraron en la región centro-sur a escala regional, usando herramientas acordes que permitieran encontrar “señales climáticas” en el acuífero, con el fin de observar el impacto producido por la variabilidad climática.

“En este contexto encontramos en la precipitación y el nivel freático fluctuaciones, cambios de tendencias y también periodicidades similares, lo cual nos permitió demostrar y cuantificar la relación existente entre la precipitación en el Sudeste de Sudamérica (donde está inserta la provincia de Santa Fe) y el fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (Enos) y La Niña, con el comportamiento de los niveles freáticos. Este fue el primer indicador de que el fenómeno podría ser utilizado como herramienta de previsión del nivel freático, con tanta anticipación como el pronóstico de las Temperaturas de la Superficie del Mar (TSM) lo permitan, ya que estos fenómenos surgen por un aumento o disminución de las TSM en +/- 0.5º C con respecto a la media”, aseveró Venencio.

Por otra parte, el estudio de las sequías en la zona demostró que su ocurrencia anual a partir de 1970 disminuyó en toda la provincia de Santa Fe, a la vez que se observó un promedio de una sequía anual cada tres años hasta 1969 y de una cada cinco años a partir de esta última fecha. Otra conclusión fue que durante los años de La Niña se produjeron lluvias abundantes en algunas localidades. Del mismo modo se observó que durante El Niño en algunas zonas las precipitaciones fueron escasas. “Durante la ocurrencia de estos fenómenos los niveles freáticos respondieron a la variabilidad de la oferta meteórica”, comentó la especialista.

Sistemas interrelacionados

La especialista destacó que intuitivamente se afirma que los niveles freáticos ascienden y se profundizan por la ocurrencia de las lluvias. Sin embargo, la unidad de investigaciones trató de constatar científicamente esa aseveración. Así, trabajaron para encontrar relaciones cuantitativas entre la lluvia y los niveles freáticos que aportasen al conocimiento base y los facultase para encarar etapas posteriores más complejas.

“Por ello debemos conocer cómo funcionan estos dos sistemas (atmósfera y acuífero -dos componentes del sistema climático-), que son dinámicos, poseen diferentes comportamientos y respuestas espaciales y temporales, y, además, están expuestos a diferentes acciones externas naturales y a las producidas por el hombre. A ello se le deben sumar factores como los geomorfológicos, edafológicos, cobertura vegetal, tipo y uso del suelo, e hidrogeológicos para entender “respuestas’ ”, culminó.

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