miércoles, 9 de septiembre de 2009

Argentina: 'Los medios siguen apuntando a la ama de casa'

Sonia Santoro (ARTEMISA)

Luisa Valmaggia es periodista y ha visto cómo ha crecido en estas últimas tres décadas la cantidad de mujeres ejerciendo la profesión. Cuenta una experiencia personal de acoso sexual durante la última dictadura. Y plantea que los medios siguen apuntando a modelos de mujeres y familias que ya están en vía de extinción.

Luisa Valmaggia es una de las pocas mujeres que conducen programas de política en la televisión argentina. Actualmente tiene el programa 'Luisa Valmaggia pregunta' en el cable América 24, y otro en Radio Ciudad: 'Esperá que me despierte'. Con más 30 años de trayectoria en diversos soportes periodísticos, recibió varios premios por su trabajo, entre ellos, el Martín Fierro por Labor Periodística Femenina 2004 en televisión por cable y el Santa Clara de Asis en 2001.

-¿Cómo decidiste ser periodista?

En realidad mi vocación era ser actriz, no tuve ahí demasiado estímulo familiar, supongo que porque la idea era que uno hiciera la carrera universitaria. Como tuve un muy buen profesor de biología en cuarto y quinto año, logró entusiasmarme lo suficiente como para que intentara hacer esa carrera, de la cual no pasé el primer año. Como sí tenía mucha facilidad para escribir allí hubo estímulo como para que siguiera periodismo, en ese momento una escuela de periodismo, no había demasiadas facultades que enseñaran periodismo. Hice los tres años en el Círculo de la Prensa, terminando el segundo año Radio Rivadavia me convocó para trabajar, no había muchas mujeres en ese momento en el periodismo en la radio.

Rivadavia era en ese momento una radio esencialmente masculina, con mucho deporte, con una presencia muy fuerte de informativo y deporte como dos pilares básicos de su programación. Me acreditaron rápidamente en educación, que seguramente era el área que pensaban que era más apropiada para una mujer, después en Casa de Gobierno y Cancillería como cronista acreditada para la radio, en momentos muy difíciles porque era época de la dictadura militar, yo no sé porqué, porque si lo analizo hoy, había periodistas muy experimentados en lo que era política, y yo la verdad es que era una periodista novel, estaba haciendo mis primeros pasos. En realidad me fue bien, pero no sé por qué la radio me envió en ese momento, ahora estoy pensando si no era porque era mujer y tal vez era un lugar que la radio pensaba que a lo mejor iba a conseguir mayor información, había poca información, o poco acceso a la información porque estamos hablando de plena dictadura militar.

Lo que sí recuerdo que en general fui bien recibida por los colegas de Casa de Gobierno porque yo venía de una familia periodística, el apellido Valmaggia es un apellido fuerte en la profesión por Juan Valmaggia, y después mi padre también había pasado por la sala de periodistas un breve tiempo, así que yo era la hija o la nieta sobrina de Valmaggia, entonces esto por un lado me generó protección de mis colegas. Y al mismo tiempo creo que por mi juventud y mi inexperiencia me generó algunos problemas.

-¿De qué tipo?

Tuve un problema, que nunca lo conté públicamente, me parece que es ilustrativo de las cosas a las cuales a veces estamos sometidas las mujeres. El general Llamas era secretario de Información Pública, yo estaba por hacer un viaje a Alemania, una beca de tres meses, lo fui a ver para tener un cuadro de situación en ese momento de la Argentina.

El general Llamas tenía fama de acosador, yo lo supe después de esa entrevista, después me enteré además que sus secretarias no ingresaban de a una a su despacho, sino que entraban de a dos, precisamente para evitar situaciones incómodas. Recuerdo que me invitó a sentar sillón de por medio, frente a frente, y mientras estábamos conversando, él incorpora su cuerpo hacia adelante y me pone una mano sobre la rodilla, yo estaba con una pollera, y me quedé primero medio paralizada, pero rápidamente tomé su mano se la saqué, y seguí hablando como si nada hubiese pasado porque la verdad es que dije qué hago ante esta situación, seguimos conversando unos minutos más y él volvió a insistir con su mano sobre mis rodillas, yo volví a quitarle la mano, me puse de pie y dije: 'bueno, le agradezco su tiempo, y me fui hacia la puerta'.

No se como llegué porque me veo hoy muy joven, muy inexperta, eran mis primeros meses en realidad de trabajo en radio Rivadavia, y saliendo de ese despacho muy asustada, llamando rápidamente a la radio para hablar con mis jefes y decirles. Conté el episodio, eran épocas además donde uno sabía porque a lo mejor podría desaparecer en la Argentina, así que me dijeron 'quedate tranquila, no cuentes esto, nosotros vamos a estar muy atentos viendo qué pasa, apoyándote ante cualquier cosa que ocurra'. Pero bueno fue un episodio muy, muy, muy desagradable, muy terrible, de los pocos que tuve a lo largo de estos 30 años. Pero bueno creo que esto no se hubiese producido si yo hubiese sido un hombre y no una mujer, son algunas de las cosas que están en el camino a veces de los trabajos de las mujeres.

-Si tuvieras que pensar mas allá de tu experiencia personal en los distintos momentos que viviste en tu carrera para las mujeres periodistas, ¿cómo era hace 30 años, cómo fue cambiando?

Fue cambiando, al menos puedo decir numéricamente, hoy hay muchísimas más mujeres en la profesión de las que había en ese momento, con firmas sobre todo en los medios gráficos, algunas mujeres frente, como conductoras de noticieros en televisión, en radio hay más mujeres como cronistas, conduciendo espacios hay, conduciendo espacios políticos muchas menos. El tema de la política implica sin lugar a dudas lugares de decisión, donde se cocina lo que va a pasar, el destino de miles de hombres y mujeres en nuestro país, allí me parece que todavía sigue habiendo pocas mujeres, son contadas con los dedos de la mano, van ganando espacio pero muy poco. Tengo la impresión que nos siguen destinando dentro de los medios algunos lugares, sobre todos en los medios audiovisuales, en los diarios en la sección política hay mujeres con firmas, en los medios audiovisuales los programas políticos están conducidos casi siempre por hombres, no entiendo por qué, como si la palabra de las mujeres estuviera más devaluada, tuviera menos credibilidad. Mi impresión es que los jefes o los que asignan espacios dentro de los medios consideran eso y por eso cuesta tanto llegar a esos lugares

-¿Y creés que las mujeres tienen alguna responsabilidad?

Sí, yo creo que sí, tiene que ver con un espacio que a veces entre comillas dejamos vacante las mujeres porque pelear para llegar a ese lugar es… hay mucha competencia, la competencia es feroz, hay muchos hombres también en ese lugar que lo han ocupado tradicionalmente, entonces hacerse un lugar es difícil y lleva mucha energía. El trabajo fuera de la casa, pelear ese espacio, tenés que tener tiempo adicional extra, una voluntad extra porque las mujeres además de trabajar afuera seguimos teniendo asignado el rol de amas de casas, de madre, ocupándonos de determinadas tareas, aún teniendo maridos o compañeros maravillosos que a veces nos ayudan, seguimos ocupando ese lugar de organizadoras del hogar, de los chicos, de la casa.

-¿Cómo se cambia esto?

Creo que tiene que ver con cambios culturales muy profundos, me pregunto si nosotras hacemos lo suficiente, lo digo como madre por ahí de un hijo varón, uno inconscientemente a veces sigue reproduciendo algunos estereotipos o algunas formas de actuar, creo que tiene que ver primero con una toma de conciencia por parte de las mujeres, y después con un cambio cultural que lo tenemos que empujar las mujeres y por supuesto que nos tienen que acompañar los hombres, la sociedad, la escuela, pero cuesta mucho porque todavía sigue siendo una sociedad muy prejuiciosa, muy machista, donde cada vez que se plantea un tema específico de género, algún tema de la mujer en los medios, aún todavía te siguen mirando de costado como diciendo, 'uy, otra vez este tema'.

-¿Creés que hay suficiente visibilidad para las mujeres en las noticias? ¿Cómo ves el tratamiento de las mujeres en los medios?

No hay poca visibilidad de las mujeres, en todo caso creo que hay una pésima visibilidad de las mujeres, cuando en todo caso la mujer aparece siempre como objeto de deseo, como una mercancía, como una mujer que su cuerpo es un envase solamente, ahí creo que hay una pésima visibilidad. Creo que está presente, pero mal presente en los medios. En realidad los temas verdaderos que nos preocupan a las mujeres, son los que todavía tienen poca visibilidad en los medios, tienen que ver con la salud sexual y una procreación responsable, con el poder decidir que hacemos sobre nuestros cuerpos en materia de tener o no tener hijos, creo que estos temas siguen estando ausentes, el tema de la educación, el tema de igualdad de oportunidades. Cuesta mucho incorporarlos porque además, en general los jefes son varones, y a veces cuando hay jefas mujeres también, no sé si es que tienen miedo o se han masculinizado demasiado y no encuentran ese canal para permitir que determinados temas se instalen y progresen en los medios

-¿Conocés el debate acerca del lenguaje sexista? ¿Qué opinás, es posible aplicarlo?

Es muy difícil porque sin darnos cuenta, aún teniendo conciencia, tenemos muy incorporado un lenguaje sexista. Además cuando digo 'es necesario que nosotras tomemos conciencia' además digo algunos órganos de control también deberían hacer campaña sobre esto, estoy pensando de pronto en algunos órganos como el COMFER, la Secretaría de Medios, sobre esto habría que trabajar, habría que dar cursos, habría que incorporar determinadas cuestiones, pero creo que es difícil, creo que tiene que ver con campañas públicas muy activas.

-¿Los medios deberían también promover este tipo cambios? ¿Es posible que se comprometan?

Francamente lo veo muy difícil, la veces que, y hago una diferenciación entre medios y periodistas, creo que hay una diferencias abismal, creo que a los medios hoy por hoy lo única que les interesa es vender y vender mucho… Creo que no hay una preocupación sobre eso, que no les interesa, que es algo que ni siquiera se discute.

Además, cada vez que una mujer llega y puede hacer de su espacio un lugar para la discusión, para este tipo de planteo, cuesta mucho sostenerse en el tiempo y si no tiene además el apoyo a veces del rating y de otras mujeres, rápidamente intentan volarte o cambiarte por lo menos el discurso o la temática que vas a elegir.

Creo que los medios siguen apuntando a esa mujer ama de casa, madre de hogar, lo ves también en las publicidades que se plantean, son muy pocas las empresas además que comercialmente hablan de la mujer en sentido más amplio de lo que significa ser mujer y no como un envase o como la madre con esos estereotipos que ya no existen en realidad ni de familia y ni de mujer en la sociedad de hoy.

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