martes, 29 de septiembre de 2009

Argentina, Santa Fe: El socialismo ganó en Rosario, pero con mucho voto castigo

Horacio Çaró (REDACCION ROSARIO)

El socialismo en 2005 había sacado el 45% de los votos, casi 17 puntos más que en esta elección, que deja muy mal parado al intendente Miguel Lifschitz de cara a la candidatura a gobernador de 2011. El justicialismo consiguió 10 puntos más que en aquella elección, pero 8 menos que en las primarias que llevaron al Tigre a la cabeza de lista. Macri hizo pie en la ciudad, Pino tiene la esperanza de empardarlo. La polarización se evaporó entre el frío y la lluvia de una jornada política intensa.

La candidata del Frente Progresista, Cívico y Social (FPCyS), Clara García, ya contabilizado el 99,63% de los votos, se impuso con el 28,69% en las elecciones a concejal en Rosario, frente al 24,2% de Héctor Cavallero, del Partido Justicialista (PJ). La Unión Cívica Radical de Jorge Boasso cosechó un 15,69%, en tanto que el PRO, con Laura Weskamp, obtuvo un 9,04%. Aún queda por definir si el candidato de Pino Solanas, Alberto Cortés, logra una banca que perdería el PJ.

Si hubiera que trazar un análisis en caliente, habría que hablar de dos planos de voto castigo que se dieron en forma simultánea en la ciudad de Rosario. El primer castigado es el socialismo. Habría que decir que fue duramente golpeado si se tiene en cuenta cayó más de 15 puntos respecto de la misma elección en 2005, cuando obtuvo el 45%, con 213.097 votos. Este domingo no llegó al 30% de los sufragios emitidos. Un mazazo a las aspiraciones de Miguel Lifschitz de ser el candidato indiscutido a gobernador en 2011. Tanto que apareció muy tarde en el bunker donde celebraban los socialistas. Si a este traspié se agrega que en la ciudad de Santa Fe se impuso con amplio margen el intendente radical Mario Barletta, se espera una ríspida interna en el Frente Progresista en 2011, camino a la Gobernación. La llegada de Lifschitz, juto a la presencia del gobernador Hermes Binner, apuntarona a fortalecer una victoria que, paradójicamente, puede complicar el futuro.

El segundo castigado es el peronismo, que perdió una oportunidad única de constituirse en la alternativa al socialismo después de 15 años de gobierno ininterrumpido. La lista del PJ, es cierto, contabiliza casi 10 puntos más que en aquella aciaga elección de 2005, pero quedó 8 puntos por debajo de la importante primaria de agosto, cuando se alzó con el 36% de las voluntades rosarinas. Seguramente surgirán quienes se apresurarán a concluir que en la lista del PJ había mucho kirchnerismo y ésa fue la razón de no haber podido retener ese caudal que enmagreció lo alcanzado en las primarias. Desde otro costado saltará, de cajón, el argumento de que la inclusión del reutemismo en la figura de Diego Giuliano fue determinante para no llegar a aquel 36%. Ni unos ni otros tienen candidato a intendente para 2011.

La aparición de un representante del PRO de Mauricio Macri tal vez hable de un blanqueo de cierto segmento de la ciudadanía, que venía acompañando tanto al socialismo como al justicialismo. Ahora tienen derecha propia.

Lo cierto es que escrutado el 99,63% de los votos emitidos, con un 64,22% de asistencia, el Frente Progresista, Cívico y Social obtuvo el 28,7% de los votos, con 127.455 sufragios; el Partido Justicialista se llevó el 24,2%, con 107.409 votos; la Unión Cívica Radical de Jorge Boasso consiguió el 15,7%, con casi 70 mil sufragios; el Frente PRO, de Laura Weskamp juntó el 9%, captando casi 40 mil voluntades, y el Partido Socialista Auténtico, sello visible del Proyecto Sur de Pino Solanas, se llevó el 6,78%, con menos de 30 mil sufragios pero poniendo en el umbral de una banca al ex edil Alberto Cortés. Sobre un total de electores que llegaba a los 712.560, terminaron votando 453.202, esto es el 64,22%, sobre un total de 1.637 mesas.

Lo demás dará para seguir especulando durante días.

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