lunes, 21 de septiembre de 2009

Brasil: Proponen a José Antonio Toffoli como ministro del Supremo Tribunal Federal (STF)

El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva propuso la designación del abogado general de la Unión, José Antonio Toffoli, como ministro del Supremo Tribunal Federal (STF), decisión que generó críticas entre magistrados y senadores.

Toffoli, de 41 años de edad, fue propuesto al cargo para ocupar la vacante que quedó en el STF tras el fallecimiento del ministro Carlos Alberto Direito.

La propuesta de nombramiento de Toffoli tendrá que ser aprobada por el Senado brasileño, sin embargo la oposición se manifestó en contra.

La postulación también generó descontento en la Asociación de Magistrados Brasileños (AMB), que difundió una nota en la que critica las "interferencias políticas" en el nombramiento de los jueces del más alto tribunal del país y la falta de criterios definidos en la fundamentación de las propuestas.

De acuerdo con el presidente de la AMB, Mozart Valadares Pires, la asociación presentará al Congreso Nacional un proyecto de enmienda constitucional que establece nuevas reglas para estos nombramientos.

Entre ellas, la exigencia de que el candidato a ministro del STF tenga tres años alejado de cualquier cargo político y que tenga por lo menos 50 años de edad.

La AMB protestó porque Toffoli no cumple con esas dos precondiciones, ya que en la actualidad ocupa un cargo político de confianza y tiene 41 años de edad.

El presidente de la AMB sostuvo que el actual sistema se basa en criterios de conveniencia política, los cuales no concuerdan con "los principios democráticos y el ideal republicano".

La procuradora de la República en el estado de Sao Paulo, Janice Ascari, también reprocho la designación del abogado general de la Unión.

"Se supone que vaya a la Corte Suprema la élite de la comunidad jurídica, pero en ésta el doctor Toffoli sólo es conocido como el abogado del PT (gobernante Partido de los Trabajadores), dijo la procuradora.

El abogado Toffoli, a partir de su actuación como abogado del partido y de su amistad con el ex dirigente del PT José Dirceu, logró un acercamiento con el presidente Lula, tras lo cual fue nombrado jefe de la Abogacía General de la Unión.

De acuerdo con información publicada por el diario local "O Globo", un miembro del STF que no quiso ser identificado afirmó que Toffoli no hizo ningún curso de posgrado.

"No tiene siquiera una maestría (...) Creo que no tiene la capacitación que se espera de un miembro del Supremo", agregó.

La principal crítica que se ha hecho al posible miembro del más elevado órgano judicial del país es que no consiguió ser aprobado en ninguno de los concursos para juez de primera instancia, por los cuales contendió en 1994 y 1995.

Y para complicar más aún su posición, una semana antes de su postulación propuesta por el presidente Lula, un tribunal del estado de Amapá lo condenó a devolver cerca de 390.000 dólares a los cofres públicos, por haber sido indebidamente contratado.

En el año 2000 el bufete de Toffoli y un socio fueron contratados para defender al gobierno de Amapá en acciones en Brasilia, durante el gobierno de Joao Capiberibe, quien más adelante fue destituido por comprar votos para ser electo.

El juez de Hacienda Pública de Macapá (capital de Amapá), Mario Kaskelis, consideró que esa función debe ser desempeñada por los abogados del cuadro permanente del estado.

En 2006 otro tribunal de Amapá también condenó a Toffoli por una contratación irregular, por la cual tuvo que devolver unos 10.000 dólares.

Toffoli apeló a las dos sentencias, que son de la primera instancia.

"La indicación es político partidaria, y favorece a un mero cumplidor de órdenes de (el presidente) Lula. Para ser miembro del STF, un requisito básico es la independencia", objetó el senador socialdemócrata Alvaro Dias.

Para el senador por el estado de Paraná, existen otros posibles candidatos brillantes, y Toffoli no tiene una trayectoria que lo habilite a integrar la más alta corte judicial.

El senador independiente por Brasília, Cristóvao Buarque, señaló por su parte que se trata de alguien con un perfil partidario demasiado definido y muy allegado al presidente Lula, por lo que debe enfrentar dificultades.

Los senadores de la coalición gubernista, encabezados por el líder del PT, Aloisio Mercadante, defendieron la postulación del Toffoli y trabajan para obtener los votos necesarios para su nombramiento.

En otra legislatura, Mercadante se opuso al nombramiento del actual presidente del STF, Gilmar Mendes, por considerar que el entonces abogado general de la Unión era demasiado allegado al presidente de aquel momento, el socialdemócrata Fernando Henrique Cardoso.

Toffoli también es defendido por el polémico presidente del Senado, José Sarney, quien sostiene que el abogado es competente y ha ejercido cargos públicos de la mayor relevancia.

Mendes, el actual presidente del STF, dijo diplomáticamente que Toffoli es una persona calificada y que desarrolla un excelente trabajo en la Abogacía General de la Unión.

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