lunes, 21 de septiembre de 2009

China publica el Libro Blanco sobre el desarrollo y progreso de Xinjiang

XINHUA

El gobierno chino publicó hoy lunes un Libro Blanco sobre el desarrollo y el progreso de Xinjiang, en el que destaca que la unificación nacional, la unidad étnica y la estabilidad social son "la carne y la sangre" de dichos desarrollo y progreso.

El documento, emitido hoy por la Oficina de Información del Consejo de Estado, repasa los profundos cambios que se han producido en los últimos 60 años en esa región autónoma uygur del noroccidente de China, la cual ocupa una sexta parte del territorio nacional.

Asimismo, reprocha a las fuerzas del llamado "Turquistán Oriental" por perjudicar gravemente el desarrollo y el progreso de Xinjiang pregonando el separatismo y conspirando y organizando un gran número de ataques terroristas y actos de violencia.

El texto, de 52 páginas, cuenta con siete secciones: el Rápido Desarrollo Económico, la Notable Mejora en el Nivel de Vida del Pueblo, el Desarrollo Estable de los Programas Sociales, la Preservación de las Culturas Étnicas, el Mantenimiento de la Equidad y la Unidad Etnicas, la Protección de los Derechos de los Ciudadanos a la Libertad de Credo Religioso, y la Salvaguardia de la Unidad Nacional y la Estabilidad Social.

Los destacados desarrollo y progreso "deben ser atribuidos a los esfuerzos concertados de todos los habitantes de Xinjiang bajo la bandera de la solidaridad entre todos los grupos étnicos, así como al éxito de las políticas gubernamentales en materia de minorías étnicas", señala.

Desde el siglo I antes de Cristo, Xinjiang, un paso obligado para el transporte terrestre y el contacto de las civilizaciones entre Asia y Europa, ha formado parte importante de China, y ha desempeñado un papel significativo en la construcción y el desarrollo de un país unitario multiétnico, destaca el documento.

Antes de la fundación de la República Popular China, el 1 de octubre de 1949, Xinjiang fue testigo de su liberación pacífica. Los habitantes locales, que habían experimentado grandes sufrimientos junto con los compatriotas de otras partes del país, se convirtieron en dueños del Estado, continúa indicando el documento.

A partir de 1949, en especial después de la aplicación de las políticas de reforma y apertura del país, a finales de los años 70, Xinjiang entró en una época de rápido progreso económico y social, y sus habitantes empezaron a disfrutar de los beneficios más tangibles, según el libro blanco.

El PIB de Xinjiang se situó en 2008 en 420.300 millones de yuanes, cifra 86,4 veces superior a la de 1952, tres años antes del establecimiento de la región autónoma uygur, tasa que supuso un crecimiento promedio anual de 8,3 por ciento, detalla.

En 2008, el ingreso neto per cápita de los campesinos de Xinjiang fue de 3.503 yuanes, 28 veces mayor que el de 1978, mientras que los ingresos disponibles per cápita de los residentes urbanos alcanzaron 11.432 yuanes, 35 veces más que en 1978, agrega.

Los grandes logros económicos son el resultado de los esfuerzos mancomunados realizados por todos los habitantes de Xinjiang, y del apoyo por parte del gobierno central y de la nación entera, subraya el libro blanco.

Entre 1950 y 2008, el gobierno central invirtió 386.230 millones de yuanes en Xinjiang, cifra que representó un 25,7 por ciento del volumen total de las inversiones realizadas en la región.

Además, Xinjiang ha logrado enormes progresos en áreas como educación, ciencias, artes, servicios médicos y sanitarios, empleo y seguridad social, así como en la preservación de las culturas étnicas, según el documento.

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