jueves, 24 de septiembre de 2009

Clarín lo hizo

PRENSA RED

El gerente general Osvaldo Salas, el director periodístico, Carlos Jornet y el secretario de Redacción Julio Perotti, de La Voz del Interior fueron confundidos con inspectores de la Afip, según una fotografía que el diario Clarín publicó en su edición del domingo pasado.

Desde que el Gobierno nacional oficializó el envío del proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual al Congreso, Clarín -como dice un lúcido informe de “Diario sobre Diarios”- está preso de “emoción violenta”.

Notas que son título principal de tapa y que salen sin firma; notas “verdura” con carne podrida de autores desconocidos; 14 páginas seguidas de noticias anti-K y errores variados, son algunos de los fenómenos que hemos visto por estos días en las páginas del Gran Diario Argentino.

Pero la foto que ilustra esta nota es, para los trabajadores de prensa cordobeses, una de esas “perlitas” que dan sabor a la vida. La foto que muestra al director periodístico de La Voz del Interior, Carlos Jornet, al gerente general Osvaldo Salas y al secretario de Redacción Julio Perotti, saliendo a las apuradas de las oficinas del Grupo Clarín, el día que un centenar de oficiales de la Afip decidieron inspeccionar a las infinitas empresas del Grupo, sería una foto inútil, perdible, si no fuera porque algún fotógrafo “proactivo” de la agencia DYN o del propio diario de los Noble los escrachó y los vendió atados como “inspectores de la Afip”.

Clarín, por estos días y como niño con billete de cien pesos, compra cualquier cosa. Vino alguien, vendió a la dupla Jornet-Salas como “sabuesos” K... Y Clarín compró. Puso cualquier cosa. Publicó en su edición del pasado domingo, que el ´big fish´ del centenario matutino cordobés, el habitué de las noches de gala del Teatro San Martín, el hombre al cual los políticos cordobeses le rinden pleitesía, no era más que uno más del ejército K que realizó el “atropello” de pedirle a Clarín las facturas y los libros de contabilidad.

¿Un error? Más que eso. Una injusticia. Otra injusticia más de la prensa, de esas que cometemos a veces los periodistas contra ignotos ciudadanos. Como diría Luis Juez, “después de baúles enteros de medias atragantadas” de los ejecutivos del Grupo, Clarín paga la fidelidad de Carlos Jornet y Osvaldo Salas con la ignorancia más absoluta de quiénes son y porqué están ahí.

Peor, los califica de K. Los confunde con sabuesos de la Afip. Los insulta. Y además, no se retracta. Hasta hoy, no hubo aclaración alguna en el Gran Diario Argentino, de que los señores en cuestión no eran el ejército que Moreno o Kirchner enviaron a sus oficinas, sino simplemente, empleados suyos.

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