martes, 29 de septiembre de 2009

Colombia: La apatía fue la lección histórica del movimiento popular durante la consulta del Polo Democrático Alternativo

Luis Alberto Matta (especial para ARGENPRESS.info)

Mientras la derecha ganó otra batalla y amplió su terreno, la ambigüedad de la izquierda legal no supo convocar al pueblo, y en cambio recibió una lección histórica de parte del movimiento popular que simple y llanamente se quedó en casa y no salió a votar por Carlos Gaviria.

Es pertinente aceptar con gallardía esas dos lecciones que nos deja la consulta abierta del Polo Democrático Alternativo. No para perder la esperanza, por el contrario para aterrizar y recomponer la estrategia, pero sin perder ni ocultar el objetivo emancipador, soberanista y socialista de la izquierda... Como lo hacen Hugo Chávez y Evo Morales, quienes a pesar de estar enfrentados a una feroz campaña mediática en su contra, siguen recibiendo el apoyo de sus pueblos.

Pero Colombia es otra realidad, certeza que no podemos ignorar, y que nos pone de manifiesto la consulta que ha ganado Gustavo Petro con un apoyo inferior al 10% de la votación que obtuvo Carlos Gaviria en el año 2006: la opinión pública colombiana se ha vuelto dócil a los medios y está domesticada por el miedo. Pero igualmente la izquierda está atomizada.

Es así como el periódico El Tiempo, la revista Cambio, y las poderosas radios nacionales Caracol y RCN, trabajando con su enjambre de filiales, fácilmente le impusieron un candidato presidencial al Polo.

Una circunstancia que nos reta. Que nos obliga a reflexionar sobre nuevas formas y estrategias para encarar los desafíos de la izquierda, y principalmente es un llamado a repasar la memorable lección que nos entrega el movimiento popular con su apatía.

Parece que al movimiento indígena y campesino de base, a los movimientos afro-colombianos de base, al movimiento estudiantil, a los millones de desplazados y desterrados, y al golpeado movimiento sindical de izquierda no le gustan las mediatintas, las ambigüedades, la indefinición, y sobre todo, no les gusta que se ignore deliberadamente plantear una estrategia de solución política para el conflicto social y armado interno, empezando por el acuerdo humanitario.

Las familias de los más de 30 mil desaparecidos, los 5 millones de desplazados, los sobrevivientes del genocidio contra la Unión Patriótica, y los millones de colombianos empobrecidos están esperando una propuesta que los redima. No la tienen y por eso no salen a votar. Y por eso un candidato que se declara enemigo de la solución política del conflicto interno y que desconoce el conflicto y su naturaleza política, se convierte en candidato presidencial del Polo con apenas 230 mil votos de los 29 millones de votantes potenciales que tiene Colombia.

Como pacifista y defensor de los derechos humanos, comprometido con el ideario emancipador de Simón Bolívar no me iré del Polo Democrático Alternativo a menos que me echen, pero si prenderé todas las alertas para escrutar hacia donde se dirige esta opción democrática.

Perder una batalla por la paz, no significa claudicar ante la guerra. Existen fuerzas democráticas y de izquierda al interior del Polo que claman por la paz, y existen movimientos externos como colombianos y colombianas por la Paz que merecen nuestro respaldo; particularmente seres valientes y comprometidos con la causa de la justicia como Iván Cepeda y Piedad Córdoba que junto a miles no han desfallecido en su compromiso con las victimas de la guerra sucia y el terrorismo de Estado. Mención de honor para la senadora Córdoba por su honestidad y dedicación a obtener la libertad de los cautivos y promover con sencillez y tenacidad el acuerdo humanitario.

Aunque lo dudo, ojalá que Petro recapacite y no destruya al Polo con una alianza reaccionaria, clientelista e inmoral con la derecha. Amanecerá y veremos.

Foto: Luis Alberto Matta.

Luis Alberto Matta es colombiano, actualmente exiliado en Canadá.


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