jueves, 24 de septiembre de 2009

El aborto: Mantener el fuego del debate

Sandra Chaher (ARTEMISA)

Las declaraciones a favor de la despenalización del aborto, de Carmen Argibay, jueza de la Corte Suprema de Justicia de Argentina, y la presentación del libro El aborto en debate, de la periodista Mariana Carbajal, fueron los dos momentos destacados del seminario internacional El aborto: sus diferentes realidades, organizado por Católicas por el Derecho a decidir de Buenos Aires, que se realizó los días 16 y 17 de septiembre en Buenos Aires.

El seminario empezó el miércoles 16 con un homenaje a la activista por los derechos de las mujeres y abogada Dora Coledesky, que falleció hace un mes a los 81 años.

La jueza Carmen Argibay, integrante de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, es una defensora histórica del derecho de las mujeres a decidir sobre nuestros cuerpos. En su conferencia del miércoles 16 destacó la importancia de enmarcar el derecho al aborto dentro del acceso completo a los derechos sexuales y reproductivos: educación sexual, anticoncepción y derecho a decidir en caso de un embarazo no deseado son partes de un todo al que las mujeres deberíamos tener acceso integralmente. En este sentido, la jueza cargó contra la Iglesia Católica que se empeña en obstaculizar el acceso en los tres niveles. Argibay señaló que debe clarificarse el artículo 86 del Código Penal, que tipifica las causales de aborto, de tal manera que abarque cualquier tipo de violación; señaló que recién cuando nace un feto pasa a ser persona desde el punto de vista jurídico; y criticó a 'algunos grupos que buscan empañar la discusión del aborto haciendo imposible del debate'. 'No dejan discutir las ideas básicas –señaló-. A mí me han gritado muchas veces asesina, abortista. Ese no es un argumento. Somos pro-libertad de decidir. No somos abortistas. Abortistas son los que no quieren que nazca ningún bebé.'

En los años 2008 y 2009 la Asociación Civil Artemisa Comunicación hizo un monitoreo de medios de comunicación en el que analizó cómo se desarrollaba la cobertura de los temas de aborto en diez diarios nacionales de Argentina –también en el marco de un proyecto de Católicas por el Derecho a Decidir de Córdoba- y una de las conclusiones del análisis de cuatro diarios nacionales y seis provinciales es justamente que la cobertura es subjetiva y poco informada, anclada en las secciones de opinión, cartas de lectores/as y editoriales, coincidente con el análisis que hace la jueza Argibay sobre la necesidad de que el debate social esté apoyado en la discusión argumentada y con datos y no en la polémica subjetiva y poco clara.

Uno de los ponentes del día 17 fue el médico ginecólogo brasilero Jefferson Dresset, director del Servicio de Aborto del Hospital Pérola Byington, de San Pablo. En Brasil, donde a una mujer violada se le reconoce el derecho de interrumpir ese embarazo no deseado desde 1940, el primer aborto hospitalario se hizo en 1989 y desde entonces los servicios en todo el país fueron creciendo. Según una medición del 2006, actualmente existen 702 ciudades con al menos un servicio de aborto. En el Hospital Byington se realizaron 705 interrupciones del embarazo entre 1994 y 2008, el 27% entre niñas y adolescentes, y en ningún caso hubo complicaciones ni muertes.

Dresset también trajo ejemplos de otros países para demostrar que la prohibición del aborto no disminuye la realización del mismo pero sí aumenta el riesgo en la salud y la vida de las mujeres. Uno de los ejemplos más contundentes es el de Rumania, donde el aborto fue penalizado en 1966 bajo el régimen de Nicolás Ceauşescu. La consecuencia fue el aumento de la natalidad pero también de la mortalidad de mujeres gestantes (muerte materna) debido a los abortos inseguros. Cuando en 1989 el aborto fue nuevamente legalizado, la tasa de MM (muerte materna) descendió abruptamente. El 95% de los abortos inseguros (que se realizan en condiciones riesgosas para la salud o la vida de la mujer) se producen en los países en desarrollo en los que el aborto legal está totalmente prohibido o permitido en unas pocas causales, como Argentina y Brasil. Muchas de esas interrupciones inseguras del embarazo derivan en consecuencias graves para la salud de las mujeres y muchas otras en muertes: según datos de la Organización Mundial de la Salud traídos por Dresset, cada siete minutos muere en el mundo una mujer como consecuencia de un aborto inseguro.

El primer panel de la tarde reunió a legisladoras con el objetivo de relevar el estado parlamentario de los proyectos vinculados al tema. Silvia Augsburguer, diputada nacional por el Partido Socialista, se retira en diciembre pero comprometió el apoyo de su compañero Miguel Ramos para acompañar el proyecto de la Campaña por el Derecho al Aborto que prevé la interrupción legal del embarazo y que necesita recuperar estado parlamentario el año próximo. A la vez, María Luis Storani, diputada nacional electa por el Acuerdo Cívico y Social, también lo rubricará y se comprometió a sumar a otras diputadas electas por el radicalismo. La mesa estuvo completada por la abogada Silvia Juliá, de Católicas por el Derecho a Decidir de Córdoba, quien se preguntó si en un momento en que la sociedad está debatiendo el derecho a la privacidad, como consecuencia del reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia vinculado a la tenencia de marihuana para consumo personal, no es un buen momento para plantearse el acceso al aborto, que también tiene que ver con la no intromisión del Estado en la vida privada, en este caso sobre el cuerpo de las mujeres.

El seminario concluyó con la presentación del libro El aborto en debate. Aportes para una discusión pendiente, en el que la periodista Mariana Carbajal recopiló entrevistas, notas y temas tratados durante los últimos cuatro años en coberturas para el diario Página 12. La presentación, en la que estuvo acompañada por representantes del movimiento de mujeres, fue una oportunidad para recorrer algunos de los casos de mujeres que pidieron el acceso al aborto en los últimos años, encuadradas en las casuales permitidas por el actual código penal argentino, y que deben enfrentarse a muchísimas dificultades porque el Estado no les brinda el acceso al derecho que tienen otorgado por ley.

El espíritu de producción colectiva del libro fue destacado por la periodista y las demás panelistas. Si bien fue escrito por Carbajal, y está basado en sus artículos, la propuesta de escritura surgió de Marta Alanis, directora de Católicas por el Derecho a Decidir de Córdoba, y el movimiento de mujeres cuenta con utilizarlo como herramienta para sostener el tema en agenda y avivar el debate social en un país en el que según investigaciones del Centro de Estudios para el Estado y la Sociedad, entre el 44% y el 62% de la población acuerda con al despenalización del aborto y el 95% está muy o bastante de acuerdo con que mujeres y varones podamos decidir cuántos hijos queremos tener y cuándo.

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