jueves, 24 de septiembre de 2009

Estados Unidos cambia el perfil defensivo de Europa con el nuevo DAM diseñado por Obama

Andrei Fediashin (RIA NOVOSTI)

A pesar de la evidente molestia expresada por Varsovia, el ligero resquemor en Praga, los resentimientos de los neoconservadores y republicanos en Estados Unidos y la excitación en la mayoría de las capitales de Europa oriental, el presidente estadounidense, Barack Obama, tal como prometió en su campaña electoral, reconsidero la decisión de su antecesor Gorge W.Bush sobre el emplazamiento del sistema de defensa antimisiles estadounidense DAM en Polonia y la república Checa.

Es conveniente resaltar que Rusia no debe abrigar muchas ilusiones al respecto. Es cierto que con nueva la decisión de Obama las airadas protestas de Moscú quedaron sin fundamento. Pero la flexibilidad demostrada por la Casa Blanca en este asunto no se produjo para apaciguar las objeciones del Kremlin. El nuevo rumbo que tendrá el DAM en Europa, está supeditado a consideraciones más complejas y de profundo calado.

Da la impresión que el 44 presidente de EEUU está dispuesto a cambiar la postura de su país en la política mundial y tener más en cuenta la realidad de un mundo que cambia permanentemente.

Por su supuesto que esa postura tendrá siempre en cuenta los intereses estadounidenses, y probablemente, permitirá el muy comentado "reinicio" de las relaciones con Rusia porque hasta el momento, el famoso "botón" que simbólicamente regaló Hillary Clinton a l ministro ruso de Exteriores Serguei Lavrov se resiste a funcionar.

Las primeras valoraciones hechas en Rusia sobre los pasos anunciados por la administración estadounidense en materia del DAM como siembre demostraron la eterna costumbre rusa de extraer del contexto lo insignificante, para después exponerlo como el argumento principal, y de esta manera, confundir hasta lo imposible, la esencia misma del asunto.

No se pueden confundir cosas absolutamente diferentes: la renuncia de emplazar el radar en la república Checa y los 10 cohetes interceptores en Polonia no significa que no se va a construir el DAM en Europa.

Ni Obama, ni es secretario de defensa estadounidense Robert  Gates y mucho menos  el arquitecto del escudo James Cartwright nunca han dicho que no habrá DAM en Europa.

Según los nuevos planes de Obama, el escudo antimisiles en Europa será flexible, eficaz barato, tecnológicamente muy moderno y duradero, para responder de forma más adecuada a las amenazas actuales de EEUU, defender sus fuerzas emplazadas en Europa y proteger a sus aliados.

Se puede afirmar que Bush quiso cubrir Europa con un DAM hecho de un material demasiado pesado y burdo de tiempos de la confrontación nuclear, y que ahora, Obama propone un escudo más ligero, moderno y no menos sólido que anterior.

Es más, la variante del DAM modificada de Obama o up grade como se diría en términos informáticos, responde de manera más eficaz a las exigencias del momento. En este sentido Obama demostró una "táctica pragmática" en comparación con el "anquilosamiento ideológico" que aplicó Bush.

Aunque reflexionando un poco,  estratégicamente ha sido muy poco lo que cambio.

De todas maneras estamos ante el hecho de que Europa tendrá su DAM, sólo que ahora tendrá una envoltura nueva. Incluso el propio Obama dio a entender que si Irán avanza demasiado en sus planes de cohetes y  nucleares, EEUU puede volver a la versión inicial del DAM.

No obstante,  los cambios anunciados por la Casa Blanca suponen un paso hacia delante y servirán de base para ampliar el dialogo. Los líderes europeos influyentes como la cancillera alemana Angela Merkel, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy y el primer ministro británico Gordon Brown aplaudieron la decisión de Obama.

En esencia, Obama dio un paso muy hábil. Por una parte demostró que ya pasó el tiempo de irritar a gran oso ruso y que ahora, EEUU prefiere la real politik en relación con el Kremlin.

Y son equivocadas las afirmaciones de que Obama por poco dejó en el olvido a Europa del Este y se resignó a tolerar el revisionismo imperialista ruso.

Aquí no vale la pena confundir las maniobras políticas que hacía Bush aprovechando los ánimos antirrusos de presidentes y primeros ministros de países como Polonia, las repúblicas bálticas, Ucrania, y Georgia.

Actualmente la premisa consiste en tener en cuenta el peso y lugar de Moscú por un lado, y el equilibrio en Europa Oriental por el otro. Precisamente esas reconsideraciones son las que ahora se plantean en la administración Obama.

Ahora, todo dependerá de la forma y el monto de lo que pedirá EEUU a Rusia a  cambio de "tener en cuenta las preocupaciones de Moscú". Y, por su puesto, también queda por esperar las conclusiones que hagan los expertos militares rusos en relación a los nuevos planes defensivos de Obama en el Viejo Continente. En este sentido Rusia tendrá que sopesar todas las variantes posibles con mucho cuidado.

De todas maneras, los planes anunciados por Obama son concesiones (si se quiere hacia Rusia o frente a la realidad).

Y nosotros hasta el último momento, nos metimos así mismos en un callejón sin salida al condicionar el DAM al nuevo tratado de desarme estratégico nuclear START.  Ahora está claro a quién se le puede echar la culpa si por alguna razón ocurre una ruptura en las negociaciones sobre el tratado de desarme nuclear.

Además,  el nuevo plan del DAM estadounidense puede servir de base a futuros tratados sobre defensa antimisiles, y gracias a su ambigüedad podría ayudar a mejorar la situación de nuestros propios sistemas de defensa de una forma radical, porque circulan opiniones de que nuestros escudos antimisiles ya tienen puntos vulnerables.

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