lunes, 21 de septiembre de 2009

México: Chantaje

Teodoro Rentería Arróyave (especial para ARGENPRESS.info)

Desde el mismo momento en que el gobierno federal calificó el pretendido nuevo gravamen de 2 por ciento generalizado a toda compra de bienes y servicios, inclusive a medicinas y alimentos, de “impuesto a la pobreza” y el propio presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa supedita la salud pública del pueblo de México a la aprobación del IVA disfrazado, estamos en la presencia clara, de un chantaje moral, de quienes deberían por su representación ser ejemplo de integridad y solvencia moral, así sin cursivas.

Primeramente el secretario de Hacienda y Crédito Público, Agustín Carsten Carstens, al presentar el llamado Paquete Económico 2010, afirmó que para contar con recursos al combate a la pobreza se hace necesario un nuevo impuesto con una tasa de 2 por ciento a las ventas, aplicado en todas las etapas de su producción. 

Extraña en verdad, que no obstante la descarnada declaración de Calderón Hinojosa del viernes pasado de supeditar la emergencia por el tercer rebrote de influenza A-H1N1 a la aprobación de su paquete económico y advertir que la compra de vacunas contra el mal depende de que el Congreso apruebe el nuevo plan fiscal, no haya merecido la mínima reacción de políticos y la crítica de analistas y articulistas.

“Es una contribución que no va afectar a los pobres porque precisamente se va a destinar para mejorar la situación”, argumento Cartens Cartens, ya que tiene por objeto financiar una ampliación importante al programa Oportunidades, así como compensar mejor el aumento en los precios de los alimentos y darle continuidad a programas como el seguro popular. En otras palabras, primero que todos: pobres y ricos paguen el nuevo impuesto, para luego regresarlo a los pobres, mientras los del dinero continúan ubicados en el paraíso fiscal que desde hace muchos años fue diseñado en exclusiva para ellos.

Durante su gira por San Luis Potosí y Tamaulipas, Calderón insistió en que los recursos servirán para evitar una “catástrofe” sanitaria. De ese tamaño es el chantaje y siguió: “Necesitamos recursos también para enfrentar eventualidades catastróficas, como por ejemplo, construir un blindaje sanitario, comprar los equipos de respiración, los respiradores, de comprar las vacunas que ya se empiezan a producir”, sic. Desde luego en esa misma línea lo han seguido algunos de sus colaboradores y ni una sola reacción en contra.

Un estudio elaborado por el equipo de asesores económicos del Partido del Trabajo, PT, en la Cámara de Diputados, denunció que la propuesta económica del gobierno calderonista no considera un monto que supera el billón de pesos que podría ingresar al erario por corregir regímenes especiales, devolución de impuestos y baja recaudación.

Antes, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, CEESP, consideró “decepcionante” la propuesta de paquete económico para 2010, porque es sólo una miscelánea fiscal que afectará principalmente a los causantes activos y por el contrario no se atreve a eliminar los regímenes especiales que, asegura, provocan que el gobierno tenga pérdidas fiscales por 500 mil millones de pesos al año, nada menos que el 3.98 por ciento del Producto Interno Bruto, PIB.

Desde luego, ante la eventualidad de quedarnos solos con la crítica, insistimos: los mexicanos no podernos aceptar ser gobernados mediante chantajes morales y menos provenientes del Presidente de la República.

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