viernes, 25 de septiembre de 2009

México: Se incrementan los embarazos en las adolescentes

Lourdes Godínez Leal (CIMAC)

Como cada año --desde hace cuatro--, en México se conmemorará el Día Nacional para la Prevención del Embarazo no planificado en Adolescentes con los mismos resultados: los embarazos en este sector de la población continúan sin disminuir, persiste el rezago de las adolescentes al acceso de métodos anticonceptivos, la demanda insatisfecha sigue incrementándose y las cifras sobre el tema son escasas.

Tampoco se ha concretado una política pública eficaz para hacerle frente al que se considera “un problema de salud pública”, según pudo constatarse hoy en las declaraciones de los responsables del tema de planificación familiar y salud reproductiva reunidos en conferencia de prensa para conmemorar la iniciativa del Día Nacional que nació en Uruguay en 2003 y a la cual se han sumado varios países latinoamericanos, excepto México.

De acuerdo con datos proporcionados por la titular del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva de la Secretaría de Salud (CNEGYSR) Patricia Uribe, quien asistió en representación del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de la SS, Mauricio Hernández Ávila, la cobertura anticonceptiva para mujeres en edad fértil unidas fue a 2006 del 39.4 por ciento, mientras que la media nacional para las mujeres de 15 a 49 años se ubicó en 70.9 por ciento, lo que significa 12.8 millones de usuarias.

La demanda insatisfecha (proporción de mujeres expuestas a un embarazo que no usan métodos anticonceptivos pese a su deseo de limitar o espaciar sus nacimientos) fue de 36 por ciento para 2006.

En este sentido, datos del Consejo Nacional de Población de ese año estimaron que en las adolescentes casadas o en unión libre de 15 a 19 años de edad la disminución en el uso de métodos pasó de 45 por ciento en 1997, a 39.4 por ciento en 2006. Y en las mujeres de 20 a 24 años, de 59.3 por ciento a 57.8 por ciento.

De acuerdo con la SS, el 95 por ciento de las adolescentes conocen los métodos anticonceptivos; no obstante, 9 de cada 10 tuvieron su primera relación sexual sin protección.

Asimismo, no se ha podido incrementar el uso de métodos anticonceptivos en adolescentes casadas o en unión libre de 15 a 19 años de edad que se ubicaron en 2006 en el 39.4 por ciento.

Según Uribe Zúñiga, existe una relación estrecha entre el nivel de escolaridad, socioeconómico y de la zona en que las mujeres vivan (urbanas o rurales) con el uso de métodos anticonceptivos.

Así, la Encuesta Nacional sobre la Dinámica Demográfica de 2006 (ENADID) destaca que el 15 y 17 por ciento de las mujeres sin escolaridad o hablantes de lengua indígena desconocen los métodos anticonceptivos. 

Mientras que la incidencia del embarazo en adolescentes es mayor en las zonas rurales que en las urbanas. Para el caso del primero se dan 87 nacimientos por cada mil nacidos vivos y en el segundo son 67 por cada mil nacidos vivos.

Las adolescentes unidas con baja escolaridad presentan mayor nivel de embarazos, principalmente las de las zonas más pobres que aquellas que tienen mayores oportunidades, dijo la directora del CNEGYSR.

Presupuesto

Patricia Uribe informó que a partir de 2006 hubo un incremento al presupuesto destinado para la compra de anticonceptivos en la Secretaría de Salud y que éste ha sido etiquetado, particularmente para la compra de métodos modernos dirigidos a jóvenes y a zonas rurales, el cual se etiqueta a las entidades federativas para la compra de anticonceptivos.

La funcionaria señaló que en 2007 se gastaron mil 800 millones de pesos en planificación familiar, el 90 por ciento fue de gasto público y concretamente la Secretaría de Salud destinó 748 millones de pesos para planificación familiar, la mayor parte de estos recursos para la compra de anticonceptivos.

Desde 2009, indicó Uribe, el Seguro Popular tiene una fuente de financiamiento dirigida a “acciones comunitarias”, que va directamente a los estados de la República y el cual también se etiqueta para la compra de anticonceptivos.

Sostuvo que “hay dinero suficiente en el Seguro Popular para la compra de anticonceptivos que se requieren”.

Disminuir el embarazo adolescente, un reto

Para la especialista en derechos sexuales y reproductivos y directora de IPAS México, Raffaela Schiavon, participante en el evento, para disminuir el embarazo en adolescentes --que no es un fenómeno propio de México sino de América Latina-- se necesitan decisiones políticas y políticas públicas muy claras y un frente común de todas las secretarías de Estado involucradas.

Hace falta salir del modelo “medicalizado” de prevención pensado en que las y los adolescentes llegan a los servicios de salud a que se les preste un servicio cuando lo que hace falta es una visión más amplia, ya que los adolescentes no van con un médico para comprar un condón.

Consideró necesario terminar con los componentes ideológicos que impiden que las y los adolescentes accedan a los servicios de salud e insistió en el trato directo.

Cuestionada sobre los servicios y farmacias amigables, consideró que éstos tampoco resolverán el problema, lo que debería haber, dijo, es un lugar a donde los jóvenes puedan llegar y tomar condones (máquinas), donde puedan hacer preguntas y haya pláticas de grupo.

En cuanto a las farmacias amigables, refirió que en México no hay personal capacitado que pueda atender estas demandas de las y los adolescentes, por lo que también se debe trabajar en el tema.

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