lunes, 21 de septiembre de 2009

Oferta electoral de Evo es de los pobres y por ella y él debemos votar

Remberto Cárdenas Morales

La candidatura de Evo Morales y Álvaro García, a la presidencia y vicepresidencia del Estado Plurinacional o de la República de Bolivia, ofrece 30 medidas en un documento que incorpora un informe de actividades y resume algunos de los fundamentos del plan gubernamental para el desarrollo económico y social para “vivir bien”.

En este nota entregamos, en una cita necesariamente extensa y a manera de índice, un resumen de esas 30 medidas planteadas por aquella candidatura, la que tiene en cuenta las demandas del pueblo:

Se trata de “30 propuestas para construir una Bolivia Líder”, en cuyo camino se formula la búsqueda de una “Patria unida con la nueva Constitución”, para lo que se asume el compromiso de buscar:1. Un país nuevo con la nueva Constitución; 2. Un Estado plurinacional y una economía plural; 3. Cien leyes para implementar la nueva Constitución; 4. Autonomía de verdad para todos.

Se propone otro grupo de metas para conseguir una “Patria grande e industrial en la era satelital”. Aquéllas se conseguirán con: 5. El desafío del gran salto industrial: gas, hierro y litio; 6. Bolivia en el espacio de las telecomunicaciones sin límites y con el Satélite Túpak Katari(cuya instalación se aguarda a corto plazo); 7. Revolución vial para un país integrado: carreteras y puentes; 8. Transportando el futuro: trenes y aeropuertos (nuevos y ampliados); 9. Bolivia, país conectado al Atlántico: con la Hidrovía El Mutún-Puerto Busch; 10. Producción y exportación de energía al mundo.

Se postula una “Patria fuerte, con producción y empleo”. Para ello se buscará: 11. Producción agrícola segura, conSeguro Universal Agrícola; 12. Alimentos a precio justo para los bolivianos; 13. Hecho en Bolivia para Bolivia y el mundo(aumento de la producción); 14. Soberanía alimentaria y producción agroecológica; 15. Educación productiva en la era digital;16. Crear empleo digno día a día y 17. Economía fuerte y economía social.

La propuesta es conseguir una “Patria segura y para todos”,de modo que es necesario: 18. Dejar atrás la pobreza con el Plan Vida (entre otras, mejorar sustancialmente la alimentación de la gente); 19. La plata del pueblo vuelve al pueblo con el Juancito Pinto, la Renta Dignidad y el Bono Juana Azurduy; 20. Salud de calidad para todos, con el Seguro Universal de Salud; 21. “El que se casa, casa quiere” (vivienda para los recién casados) yPlan Nacional de Vivienda; 22. Cobertura total para el pueblo en agua, luz, alcantarillado, gas natural a domicilio y telecomunicaciones; 23. Medicamentos para la gente producidos en una industria estatal; 24. País digno, país seguro con un Plan de Seguridad Ciudadana y 25. Cultura para la dignidad.

Bolivia será una “Patria libre, con orgullo y dignidad (patria libre, símbolo mundial)” y para ello se plantea: 26. Transparencia total, corrupción cero; 27 Libres de narcotráfico;29. Bolivia, país de puertas abiertas al turismo y 30. Plan compatriota (para apoyar a los emigrantes).

Aquellos objetivos se consideran posibles de materializar en el segundo gobierno de Evo y Álvaro porque se apoyan en lo conseguido en lo que va del actual período gubernamental. Los datos que lo confirman y que reproducimos son parte del programa que citamos:

—La nacionalización de los hidrocarburos generó para el país más de 5 mil millones de dólares.

—La minería aportó con otros 5 mil millones de dólares. La producción de minerales aporta ahora con el 8,6 por ciento al Producto Interno Bruto.

—La electricidad implicó ahorro, rebaja de tarifas y recuperación del control estatal en el rubro.

—En el último período gubernamental se titularon 26 millones de hectáreas.

—El Banco de Desarrollo Productivo facilitó 124 mil empleos en la producción.

—Se logró construir 276 kilómetros de carreteras por año.

—Se nacionalizó Entel.

—Hasta el 17 de este mes, médicos cubanos en nuestro país sobreparon las 30 millones de consultas a personas atendidas gratuitamente y a las que se les entregó remedios también gratis. Salvaron más de 25 mil vidas y,desde 2006, han operado de la vista 447.386 bolivianos(Operación Milagro), incluidos peruanos, argentinos, paraguayos y brasileños. Asimismo, con ayuda cubana se han equipado 43 hospitales bolivianos de segundo nivel.

—Los servicios de agua y saneamiento básico alcanzaron a 821 mil bolivianos más.

—Se erradicó el analfabetismo y fueron alfabetizados 829.101 compatriotas.

—Se redujo la pobreza extrema en un 6 por ciento.

—Se estableció la Renta Dignidad para 687 mil bolivianos mayores de 60 años.

—Fueron ejecutadas 2.723 obras del programa “Bolivia cambia, Evo cumple”.

—Las reservas internacionales ascendieron a 8.500 millones de dólares (el 18 de este mes).

—La inversión pública pasó de 600 a 1.800 millones de dólares.

—Se registraron tres años consecutivos de superávit fiscal.

—La deuda externa se redujo de 4.000 millones a 2.400 millones de dólares (este dato no incorpora la última condonación de aquélla por España).

Con el programa de Evo se busca, además, una Bolivia democrática, plurinacional, autonómica, productiva, digna y soberana. (Esas ideas fuerza son del Plan Nacional de Desarrollo).

La información precedente debe difundirse, desde el lugar en el que estemos los que apoyamos la transición actual y al gobierno, junto con el discurso de Evo Morales y al menos las instituciones nuevas y las más importantes de la Constitución Política que aprobamos el 25 de enero de este año.

Propagar estos materiales, entre el pueblo, ayudará a “sembrar” y a que crezca la conciencia de los pobres que son la principal fuerza social y política que impulsa los cambios de este tiempo en Bolivia. La actividad incesante entre el pueblo debe ser la ideologización y la politización, es decir, más ideas transformadoras y más política de la que satisface los intereses populares.

Es necesario, asimismo, aportar para que se fortalezca la unidad de los más sencillos, avisados de que la unidad que postulamos se busca entre los que tienen diferencias secundarias porque, con certeza, es más fuerte lo que nos une.

La organización del pueblo, de acuerdo a criterios que respetamos, es parte de su sabiduría y que la que tiene es suficiente, como se demostró en tantas jornadas de lucha. Esa organización ha demostrado eficiencia en campañas electorales y en los comicios, pero todavía no está comprobado que aquella organización sea suficiente para defender el proceso que protagonizamos y/o que vivimos, tampoco que asegure la consolidación de éste y menos aún que respalde o exija su profundización.

El programa que proponen Evo Morales y Álvaro García apunta a la continuidad de las reformas avanzadas de este período. Comprende, también, las tareas destinadas a resolver las contradicciones que afectan, especialmente, a los pueblos indígenas. No se trata de un programa para construir el socialismo del que habló el Presidente de la República el día que se promulgó la nueva Constitución Política y con cuyo anuncio, desde la derecha, pretenden asustar a grupos que hablan del surgimiento de otra Cuba en esta parte de Latinoamérica. Tampoco es un programa para lograr lo imposible: restaurar la sociedad indígena anterior a la invasión de los españoles a Abya Yala. Aunque de esto último muy pocos hablan, cuando lo hacen quieren desacreditar, sin conseguirlo, a la nueva sociedad que apenas en ciernes, es cierto, construimos a pesar de la resistencia de la derecha que tiene apoyo yanqui.

Voceros de la derecha quieren descalificar el programa electoral de Evo y Álvaro cuando dicen que aquél, en vez de alimentar al pueblo, propone comprar un satélite. Uno de esos críticos es periodista y, aunque no lo fuera, tampoco se le debe creer porque aquel documento sugiere metas para combatir la pobreza y el hambre, y, por supuesto, no sugiere que en vez de pan se compre el satélite. 

El programa del que escribimos complementa la nueva Constitución Política y, es verdad, propone tareas para aplicar aquella Ley Fundamental.

En esta nota hemos reproducido datos promisorios de la economía y de algún desarrollo social en Bolivia obtenidos en estos más de tres últimos años. No obstante, no debemos sentirnos satisfechos y concluir en que todo lo que se hizo es suficiente.

Si así fuera (pero no es) no debemos perder de vista que las tareas pendientes son gigantescas. Incluso, como han sugerido profesionales que analizan la política boliviana, se espera que el gobierno asuma un comportamiento de veras autocrítico frente a las insuficiencias y errores registrados en este tramo de la lucha. Autocrítica que debe ir más allá de las palabras porque la verdadera quiere decir rectificación inmediata de los errores y/o superación de las insuficiencias.

Si constatamos que al programa en cuestión le faltan metas o parece retórico, recojamos de él las tendencias principales, las tareas básicas. Un programa de gobierno cuando se ejecuta plenamente plantea abre paso a otras más avanzadas. El programa y la nueva Constitución se complementan y su realización abarcará un período en que tenemos que hacer todo lo que de nosotros dependa para que aquellos documentos se acaten y se cumplan: al revés de lo que sucedía durante la colonia española. Y, lo principal e inmediato: debemos votar por Evo y su programa.

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