viernes, 30 de octubre de 2009

Argentina: “No existe una salud específica para la discapacidad”

Juliana Ramirez (ACTA)

Desde este concepto Liliana Díaz, medica responsable del Área de Salud de la Secretaria de Discapacidad de la CTA, abrió el encuentro que tuvo como eje la salud de los trabajadores con discapacidad. También se abordaron las condiciones laborales y la seguridad a cargo del Equipo Docente de Capacitación en Salud Laboral de ATE provincia de Buenos Aires. El 27 de noviembre se cerrará el ciclo de Jornadas con el Modulo IV: “Los Aspectos Legales de la Discapacidad”.

En la apertura de la jornada, Carlos Ferreres, secretario de Discapacidad de la CTA, dio a conocer la intención de la Legislatura porteña de prorrogar el cumplimiento de la Ley 1502, que estipula, en una proporción no inferior al 5%, la incorporación de personas con discapacidad al sector público de la ciudad.

Las versiones que circulan delimitan dicho plazo entre 1 y 5 años, amparándose en la vigencia del Decreto Nº 2388/92 que establece el congelamiento de vacantes para el ingreso de personal para la planta permanente y el Decreto Nº 493/GCBA/2009 que ordena suspender durante el presente ejercicio presupuestario toda nueva contratación. “Se sabe que hoy el grado de cumplimiento de la normativa vigente asciende al 2,2%, y como el plazo se vence éste año, los sectores ligados al macrismo y al empresariado, impulsan esta política que profundiza la exclusión, la discriminación y el abandono de la población vulnerable”, enfatizó Ferreres.

En referencia al tema salud y discapacidad, se refirió al desguase del Estado que desde la dictadura a esta parte, destruyó al sistema de salud. “Hay sobreprecios que las obras sociales en connivencia con los prestadores están pagando en detrimento de los trabajadores que somos los que aportamos en el sistema solidario de salud”, puntualizó.

En ese sentido, Liliana Díaz expresó: “Tenemos un sistema absolutamente vaciado, inequitativo, que ha hecho desaparecer prácticamente el hospital público, sumado a la enorme desviación de fondos hacia al sector privado. Y esto afecta al conjunto de los trabajadores, por eso decimos que no existe una salud específica para la discapacidad”. Asimismo, definió como un gran obstáculo para la atención, la estigmatización de la discapacidad que practican los profesionales.

Respecto al Modelo de Certificado Único de Discapacidad, que el Ministerio de Salud aprobó en el mes de mayo -mediante la Resolución 675/2099- estipulando que se acredite plenamente la discapacidad en todo el territorio nacional, con criterios uniformes en la evaluación y certificación de la discapacidad, Díaz explicó que hasta que no se consensúe su implementación, siguen vigentes los certificados tanto nacionales, provinciales como municipales. Y planteó que más allá de la forma, esto no invisibiliza el problema de fondo que es su obtención. “De los 2, 2 millones con discapacidad estimadas en nuestro país, el 80% no tiene el certificado de discapacidad, lo que es igual a decir que hay un gran sector que permanece al margen de cualquier tipo de prestación médica”. También resaltó una de las deficiencias más graves del sistema, que es exigir a los niños menores de 1 año el certificado, lo cual les niega el acceso a los tratamientos en estimulación temprana que debieran realizarse en los primeros meses de vida, fundamentales para la lograr cualquier logro o mejoría.

Salud laboral y Discapacidad

Luego de las representaciones teatrales que llevaron a cabo los integrantes de la Secretaria de Discapacidad, y la mesa donde Rosa Benvenister y Remigia Caseres dieron sus testimonios sobre la discapacidad en el vínculo con la salud, Beatriz Horrac, a cargo del Equipo Docente de Capacitación en Salud Laboral de ATE provincia de Buenos Aires, se refirió a las problemáticas asociadas a las condiciones de trabajo. “Cuando el entorno, la tarea, no está adecuada a las capacidades y a las necesidades de una persona, se produce un desequilibro que puede generar enfermedad, lesión, discapacidad o bien puede agravar un problema anterior. Por ejemplo, si una persona con una dificultad en un brazo está obligada a utilizarlo para ejercer fuerza, a lo largo del tiempo ese trabajo que le permitía llevar su sustento al hogar, le va a provocar un mayor daño a su salud” dijo Horrac.

Potr otra parte, rescató el conocimiento de los trabajadores respecto a sus tareas y la detección de posibles riesgos, promoviendo la prevención y el derecho a la participación. “Desde la CTA estamos trabajando fuertemente para que todos los gremios y organizaciones levanten y exijan este derecho, porque después, de nada sirve indemnizar”. Así, enfatizó que “discutir la prevención en la negociación paritaria es un elemento clave para la negociación sindical”. Puso como modelo a la provincia de Santa Fe, precursora en la conformación de los Comités Mixtos de Salud y Seguridad en el trabajo. “En el resto de la Argentina esto no está reconocido y existe una fuerte oposición porque estos espacios significarían construir mayor poder para el reconocimiento y la defensa de la salud y la vida en el trabajo”.

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