viernes, 30 de octubre de 2009

Colombia: De pronóstico reservado

Amylkar D. Acosta (especial para ARGENPRESS.info)

El FMI, una vez más, revisó sus proyecciones de crecimiento de la economía latinoamericana y de la colombiana en particular para 2010, en esta ocasión al alza, de 2.3% a 2.9% y 1.25% a 2.5%, respectivamente. Según Jörg ecressin, jefe de la división de estudios económicos mundiales del FMI, la región esta vez 'la ha sacado barata' frente a crisis anteriores.

Para él "Lo que ayudará a la recuperación de la región son los precios de las materias primas, que se prevé subirán el año entrante, y su capacidad para seguir atrayendo capital extranjero". En gran medida este repunte que se prevé en los precios de las materias primas responde al arrastre de la economía china, la cual pese a la crisis crecerá este año a un ritmo cercano al 9% y la de la India que cerrará el año con un crecimiento del 6%, a la caída de los inventarios, amén del retorno de los inversionistas a los mercados de futuro de los commodities. El Ministro de Hacienda, Oscar Iván Zuluaga, coincide en su pronóstico para el año entrante con el FMI y su apuesta para lograrlo está en “la recuperación de la demanda privada”, según le djo al corresponsal de Reuters (1). Su optimismo se apoya en una meta de crecimiento positivo este año de 0.5%, para lo cual espera que en el segundo semestre el PIB crezca el 1% y así poder contrarestar la baja del 0.5% en el primero. Pero, del dicho al hecho hay mucho trecho.

La economía colombiana viene de tres trimestres consecutivos, el último de 2008 y los dos primeros de 2009, en terreno negativo, con lo cual la recesión que el gobierno se niega a reconocer se convierte en la más prolongada en más de una década. Y lo más probable es que terminará el año en recesión, si nos atenemos al concepto autorizado de Daniel Niño, analista del Banco de Colombia, para quien “con la información disponible a agosto, los modelos indican que en lugar de crecer 0.7% en el tercer trimestre de 2009 la economía habría experimentado una contracción de – 0.7%, la más negativa del año. Con ello el crecimiento en 2009 estaría cerca del – 0.1%” (2). Desde luego, este resultado está determinado en gran medida por el comportamiento de la economía global, particularmente la estadounidense, que aunque empieza a mostrar algunos retoños verdes (3) aún es demasiado pronto para hablar de una reactivación. Además, como lo afirma el propio FMI, "a diferencia de otros países que están en el mismo grupo que Colombia como, por ejemplo, Chile, Perú o Brasil, las perspectivas para Colombia son menos auspiciosas porque parte de su comercio depende de países que están con problemas de crecimiento como Venezuela y Ecuador" (4).

Javier Díaz, presidente de Analdex, afirmó que el sector tiene todas sus cartas puestas en la reactivación del mercado estadounidense, al tiempo que manifiesta que ha perdido las esperanzas en las relaciones comerciales con Venezuela. Sin embargo el mercado estadounidense está lejos de reactivarse todavía, pues el creciente desempleo ha terminado por afectar la demanda que constituye las dos terceras partes de su PIB. La Inversión Extranjera Directa (IED) y las exportaciones, que venían dinamizando el crecimiento, ahora están de capa caída y ello va a incidir en el desempeño de la economía el año entrante. Hasta agosto (US $4.897 millones) la IED había caído el 10% con respecto a igual período del año pasado, que no fue mayor gracias al nuevo auge de la industria del carbón. Por su parte las exportaciones para ese mismo período cayeron el 19.4% y las que tuvieron por destino a los EEUU, nuestro principal mercado, se disminuyeron un 16.4%. Se destaca el desplome de las ventas a Ecuador y Venezuela, que fueron del orden del 34.8% y 28.8$, respectivamente, las cuales no dan trazas de repuntar, habida cuenta del continuo deterioro de las relaciones de Colombia con estos dos países hermanos y de la recesión que afecta a estos, la cual se prolongaría hasta 2010. Según un estudio del FMI, una caída del 10% en las exportaciones le cuesta al país entre 2 y 3 puntos porcentuales del PIB, al tiempo que según Fedesarrollo, entre 2002 y 2007, la IED aportó un promedio de un punto porcentual al crecimiento del PIB y esta vez estos que se han considerado motores del crecimiento están funcionando a media marcha.

Además, de acuerdo con el DANE, la formación bruta de capital registró una baja de 1.3% anual en el I trimestre de 2009 y bien se ha dicho que el saldo (stock) de capital de un país es un determinante fundamental de la senda de crecimiento que puede seguir la economía. Y este es el caso; entre 2000 y finales de 2006 se dio una aceleración en la inversión privada trimestre tras trimestre; todo indica que dicha tendencia empezó a revertirse desde el 2007 y ello también incide en el crecimiento esperado para 2010. La baja recurrente en el empleo y el ingreso terminarán por afectar el consumo privado, el cual actuará junto con las otras variables como freno del crecimiento, razón por la cual me inclino por aquellos analistas que vaticinan un crecimiento del PIB en 2010 por debajo del 2%. Sobre todo, si tenemos en cuenta que la meta de crecimiento del gobierno para 2010 no es consistente con la meta de inflación del 3% para el año que viene acordada con el Banco emisor, la misma que se alcanzará por inercia en el 2009. Para cumplirla este tendrá que empezar a subir nuevamente las tasas de interés de intervención, cuando todavía la economía no termina de reponerse del coletazo de la crisis global, lo cual conspira contra las posibilidades de su recuperación.

Notas:
1) Octubre 12 de 2009.
2) El Nuevo Siglo. Octubre, 29 de 2009.
3) Amylkar D. Acosta M. Los retoños verdes. Junio, 4 de 2009.
4) Nicolás Eyzaguirre, director del FMI para América Latina.

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