miércoles, 7 de octubre de 2009

Colombia va mal y los amigos de Uribe van bien

ELN
 
Cada vez que aparecen datos sobre el mal comportamiento económico, aparecen los voceros del régimen, anunciando ríos de leche y miel para Colombia.

El decrecimiento del PIB fue de menos 1,5 por ciento para el último trimestre del 2.008, el primer trimestre del 2009 fue de menos 0,6 por ciento y el de abril a junio menos 0,5 por ciento.
 
En cualquier parte del mundo, eso significa que se está en recesión; sin embargo, el ministro de Hacienda insiste en que “la economía esta blindada, que ya pasó lo peor y que el PIB para el 2.009 podría crecer hasta el 1,5 por ciento y 2,5 para el 2.010”.
 
Desde el siglo pasado, el régimen se había vanagloriado diciendo que “el país va mal, pero la economía va bien”. Hoy ambos están peor que nunca.
 
Neoliberalismo con terrorismo de Estado ha sido la fórmula arrasadora, mediante la cual se han abierto los mercados y se han impuesto los macro proyectos de las corporaciones transnacionales.
 
Para imponer esta fórmula se comete un genocidio, se han desterrado cerca de 5 millones de campesinos y los pusieron de mendigos en las ciudades, mientras que las mafias asociadas con el gobierno se apropiaron de más de 6 millones de hectáreas de las tierras cultivables y estamos importando más de 10 millones de toneladas de alimentos. La ruina es tan grande que terminamos importando hasta café para el consumo interno.
 
Hundieron la pequeña y mediana industria y solo sobrevivió la industria ligada al capital transnacional, la que Uribe apoya con ayudas para importar maquinaria y despedir obreros, en lo que él llama “crecimiento sin empleo”. Hasta el 2.007 el crecimiento industrial fue del 40 por ciento, mientras que el empleo creció apenas el 1 por ciento.
 
En el 2.008 la producción industrial cayó el 3,5 por ciento y en el primer semestre de este año la caída manufacturera ha sido del 10,2 por ciento.
 
La siniestra formula ha impuesto un acelerado proceso de desagrarización y desindustrialización, obligando a la economía, a depender de las ventas minero energéticas y de las 700 toneladas de exportaciones anuales de narcóticos.
 
En esta recesión mundial, los países industrializados compran menos materias primas y a menores precios. Así, los mercados que quedan para la menguada industria colombiana, están en los países vecinos y en el resto del continente.
 
Sacrificando un intercambio comercial cercano a los 10.000 millones de dólares, Uribe insiste en amenazar a los vecinos andinos. En respuesta Venezuela está sustituyendo las importaciones colombianas, con nuevos pactos comerciales con Argentina y Brasil. Mientras Ecuador mantiene nuevos aranceles para 1.400 productos colombianos. Por esto, de enero a mayo de este año, estas exportaciones han caído en 17,7 por ciento.
 
La economía colombiana se sostiene principalmente de las exportaciones de petróleo y carbón y, de la actividad financiera, que principalmente funciona como una lavandería de narco dinero; dado que siguen cayendo las remesas de los colombianos en el extranjero y las Inversiones Extranjeras Directas.
 
Para intentar reactivar la maltrecha economía Uribe proyecta realizar obras públicas, financiadas con la privatización y venta a menosprecio de lo que queda de empresas estatales rentables.
 
En el 2.008 la utilidad neta de ECOPETROL se incrementó el 125 por ciento y alcanzó la cifra histórica de 5.900 millones de dólares; sin embargo, se vendió el 10 por ciento de esta empresa estatal. Ahora se plantea vender otro 10 por ciento, para recaudar 5.000 millones de dólares y con esos recursos arrancar una primera fase del aplazado Plan Vial.
 
También se plantea vender el 57 por ciento de la propiedad que le queda al Estado en ISAGEN, la principal empresa generadora de energía eléctrica. En el primer semestre de este año, las utilidades netas de ISAGEN aumentaron el 94 por ciento, llegando a 115,4 millones de dólares. Con la venta de esta importantísima empresa, Uribe aspira a tener en su bolsillo otros 1.500 millones de dólares para sus gastos de guerra.
 
Mientras Colombia va de mal en peor, a los incondicionales del gobierno si les va bien, porque engordan con la riqueza nacional, bajo la modalidad de generosos préstamos estatales, que son defendidos por el presidente, como una “ayuda para los grandes”.
 
Uribe al siguiente presidente no le deja nada más para feriar, le deja  la nación arruinada por la siniestra formula de neoliberalismo, terrorismo de Estado, corrupción y sumisión a intereses extranjeros.
 
Ahora que pululan los candidatos presidenciales, el país espera su pronunciamiento sobre la continuidad o cambio de estos factores de crisis nacional.

ELN: Ejército de Liberación Nacional

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.