martes, 6 de octubre de 2009

Distinguen a Andrea Gamarnik, viróloga argentina especialista en dengue

AGENCIA CYTA - INSTITUTO LELOIR 

Durante la crisis del 2001, la doctora Andrea Gamarnik regresó a la Argentina para hacer ciencia en el país. La investigadora del Conicet montó un laboratorio de Virología Molecular en el Instituto Leloir y desde entonces ha logrado responder preguntas fundamentales sobre la biología del virus del dengue. El Consejo Argentino de Mujeres Israelitas le otorgó el premio Golda Meir destinado a destacar la labor de mujeres que sobresalen en distintos ámbitos.

A mediados del 2006 la revista científica Genes & Development destacó en su portada el trabajo de un equipo de científicos argentinos que había descubierto cómo hace el virus del dengue para reproducirse, un hallazgo que abrió el camino para el desarrollo de antivirales y vacunas.

El hallazgo fue resultado de años de trabajo realizado por la doctora Andrea Gamarnik, investigadora independiente del Conicet, junto a su grupo de investigación del laboratorio de Virología Molecular del Instituto Leloir formado por becarios doctorales y posdoctorales, y colegas de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Desde entonces, Gamarnik sigue gestando avances científicos sobre la biología de ese virus.

“En estos años, hemos podido contestar algunas de las preguntas fundamentales sobre la biología del virus del dengue y quedan muchas más por responder”, señaló Garmarnik durante la entrega de la edición número 24 del premio Golda Meir otorgado por el Consejo Argentino de Mujeres Israelitas (C.A.M.I.) a las mujeres que se destacan en distintos ámbitos de la actividad humana.

“Si nos retrotraemos 24 años atrás, cuando empezamos a otorgar este premio, todos estarán de acuerdo conmigo en que en esa época las condiciones de la mujer eran muy distintas, era menos reconocidas y tenían un menor acceso a ciertos cargos”, señaló la señora Cherry Breitman, secretaria de C.A.M.I.

Por su parte, la señora Mindla Feider, presidenta de C.A.M.I destacó que el premio Golda Meir se entrega anualmente a mujeres que tienen el anhelo de brindar lo mejor de sí en diferentes actividades e hizo entrega del premio “a la doctora Gamarnik deseándole una trayectoria llena de triunfos que serán importantes para la humanidad toda”.

Asimismo, el doctor Jorge Daniele, director de Relaciones Externas del Instituto Leloir, señaló que era muy estimulante saber que hay organizaciones como C.A.M.I. que valoran la investigación científica y que destacan el papel que desempeñan las mujeres en el desarrollo de la humanidad.

Dos décadas de carrera

Hace 20 años Gamarnik empezó su carrera científica haciendo su tesis doctoral sobre el metabolismo de Poliaminas en Plantas de Soja en la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA bajo la dirección de la doctora Rosalía Frydman. “Frydman fue la primera persona que me enseñó a pensar y a tratar de buscar en forma racional las respuestas a las preguntas biológicas”, recordó Gamarnik.

Posteriormente la investigadora se fue a trabajar a los Estados Unidos y profundizó sus conocimientos en virología. “Estudié el virus de la poliomelitis, del SIDA y de la hepatitis C”, afirmó Gamarnik. En aquellos años se desempeño como investigadora en la Universidad de California en San Francisco y en la compañía ViroLogic Inc., en Estados Unidos.

Luego, en 2001, regresó al país por medio de un concurso de repatriación de científicos auspiciado por el Instituto Leloir y creó así el primer laboratorio de virología molecular de dicho Instituto, que se convirtió en pocos años en un referente internacional en lo que se refiere al estudio del virus del dengue.

“Teniendo una buena situación y un buen lugar en la investigación en los Estados Unidos, Andrea Gamarnik decidió volver para hacer ciencia en la Argentina, incluso, en un momento difícil como fue la crisis del 2001”, destacó el doctor Fernando Goldbaum, director del Instituto Leloir. Y agregó: “Con una cuota de voluntariado, de inteligencia y energía montó su laboratorio y terminó siendo una apuesta muy exitosa para el Instituto. Además de los resultados científicos obtenidos, ha formado un gran número de discípulos que están trabajando en otros lados y que están esparciendo el conocimiento, la ética y una forma de trabajo diario con tesón, con voluntad y con mucha energía que es la escuela que pretendemos generar en el Instituto Leloir.”

“Si miro hacia atrás, durante estos años de carrera científica, hay un hilo conductor que es el haber estado siempre motivada por contestar una pregunta biológica que sea relevante para algo, que sea importante para la sociedad”, subrayó Gamarnik. Y continuó: “Por eso decidí estudiar el virus del dengue que era un serio problema de salud en casi todos los países de Latinoamérica, y de cuya biología prácticamente no se sabía nada.”

De acuerdo con la investigadora del Conicet, “al observar los mapas donde están los brotes del dengue, es posible visualizar que los afectados suelen ser poblaciones con pocos recursos económicos, donde en muchos casos no hay ni siquiera agua potable. Ese tipo de problemas no los puede resolver la ciencia, son problemas políticos que se resuelven desde la política, sin embargo lo que los científicos podemos hacer es generar conocimiento y formar recursos humanos con capacidad de análisis para abordar estos temas”, señaló Gamarnik cuyo laboratorio cuenta con subsidios de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, del Instituto Médico Howard Hughes y de la Unión Europea, entre otros organismos.

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