viernes, 23 de octubre de 2009

El Salvador: Entre la debacle de Arena y el terror

José Mario Zavaleta (especial para ARGENPRESS.info)

Resulta difícil sintetizar en pocas palabras lo que sucede en El Salvador, sobre todo en los últimos días, cuando se han precipitado los acontecimientos por las luchas intestinas en el mayor partido de oposición, Arena; y los hechos sucedidos que tienen que ver con la situación de la delincuencia y la seguridad en el país.

En ese sentido, otro duro golpe ha sufrido la actual dirigencia del partido que gobernó por 20 años y que la tarde de este jueves se ha convertido en una fracción de tan solo 20 diputados, luego que los 12 disidentes se han declarado independientes ante la amenaza de ser expulsados, la destitución de dirigentes que les apoyaron, y ser rechazadas sus demandas; con todo ello, su peso político parlamentario se pierde casi totalmente al ya no poder incidir en las votaciones de mayoría simple ni de mayoría calificada, indispensable en las decisiones trascendentales que precisamente antes de la actual coyuntura habían amenazado con bloquear, media vez el gobierno y su partido, el izquierdista FMLN, no les concedieran sus pretensiones partidarias.

Mucho resta por suceder todavía, ya que este conflicto no parece haber concluido, faltan represalias, réplicas o ajustes de cuentas; por el momento, los directivos areneros no han respondido ante los medios sobre la ruptura de sus ex militantes, mientras estos por primera vez, en el transcurso de la plenaria de la Asamblea Legislativa del jueves, han votado a la par del FMLN para enviar al archivo una iniciativa de los 20 diputados de Arena que pretendían formar otra Comisión Especial para investigar acciones gubernamentales relacionadas con la entrega de semilla mejorada a los agricultores hace un par de meses.

Por otro lado, buena parte de la población salvadoreña ha sido presa de histeria colectiva luego de hacerse público un correo electrónico desde hace unos días, en el que se anunciaba que las pandillas o “maras” decretaban un llamado “toque de queda” en ciertos lugares del país, provocando acciones de pánico que se expresaron con el cierre de centros comerciales, de trabajo y estudio antes de las 6 de la tarde de este lunes. Coincidentemente grandes empresas y comerciantes prominentes han facilitando que sus trabajadores se fueran a sus casas y cerraron sus negocios más temprano que de costumbre, contrario a otras ocasiones en que ante acciones de luchas populares que crearon situaciones de riesgo, los obligaron a permanecer en ellos.

También algunos medios de comunicación se encargaron de difundir el contenido de las amenazas, en un país en que la gran mayoría no tiene acceso a internet o no posee correo electrónico, por lo que difícilmente se hubiera enterado de la situación de otra manera.

Horas previas las autoridades de seguridad pública habían desvirtuado la posibilidad e idoneidad de la amenaza, intentando llevar tranquilidad a la población que, por el contrario, sucumbió en buena medida a la supuesta amenaza. Precisamente por la forma en que se dan los hechos en medio de una realidad convulsa, junto a otros elementos detectados, el Ministro de Justicia y Seguridad Pública, Manuel Melgar, ha declarado que existen elementos en investigación para atribuir la incidencia a intereses oscuros que posiblemente pretendieron incrementar los temores de la población ante una creciente actividad delincuencial y criminal que agobia a los salvadoreños, y así desacreditar al gobierno.

El funcionario ha asegurado que se han hecho gestiones en instancias internacionales para determinar a través de la tecnología apropiada, con la que aún no se cuenta en el país, para identificar a él o los incitadores de ese rumor. La población espera una pronta respuesta de las autoridades dilucidando los hechos, y sobre todo respondiendo con efectividad a la ola criminal.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.