martes, 6 de octubre de 2009

El socialismo será alternativa global en el futuro: Ahora hay que construirlo a contracorriente sin vacilaciones

Rómulo Pardo Silva

El socialismo no es una alternativa realizable hoy. No puede llegar a ser gobierno y lo peor es que tampoco los socialistas impulsan un programa de futuro para enfrentar las gravísimas crisis que se aproximan y darán fin al capitalismo.

El socialismo debe ir planificando su política solidaria y sustentable para cuando estén las condiciones en que la mayoría de la humanidad lo necesite como alternativa antifascista y constructor de una nueva civilización.  

Su tarea durante el gobierno de los burgueses será explicar el futuro, su propuesta y luchar desde la base social por objetivos consecuentes; con independencia de las disputas capitalistas entre conservadores y progresistas.

Análisis 

1) El socialismo actual no se plantea desde la situación que habrá durante las próximas crisis.

Se centra en temas y demandas del siglo pasado y en exigencias del presente a un capitalismo que implícitamente supone dueño de una economía de crecimiento sin límite. 
 
2) Los problemas que afectarán a la humanidad son tan graves que es irracional que el programa socialista no los considere. 

Las crisis financiera, alimentaria, energética, climática, demográfica; de agotamiento de recursos naturales, pobreza, desempleo, pueden poner en peligro la conservación de la especie humana. 

3) En cambio, conscientes de la inviabilidad de su sistema en el tiempo, los capitalistas globales preparan una civilización corporativa fascista para mantener sus privilegios. Así lo indican los objetivos que se atribuyen al grupo Bilderberg, un gobierno planetario, crecimiento económico cero, eliminación de población, sólo dos clases sociales, gobernantes y sirvientes. 

4) La generalidad de la población mundial ha tomado como modelo de vida el consumismo y aprendido que el socialismo real nunca pudo llevarlo a la práctica. Los empresarios han impuesto con su red de propaganda el individualismo indiferente a la racionalidad ecológica, la solidaridad, la igualdad. 

Como consecuencia, para ser gobierno socialistas oportunistas han debido adoptar el capitalismo socialdemócrata.

Y auténticos antiimperialistas por el socialismo para ganar apoyo popular practican el capitalismo progresista. En la Venezuela de Chávez la economía privada ha crecido y partidarios de su gobierno piden el control de precios de los autos argumentando que son de primera necesidad. En Bolivia los pobres aumentaron en el gobierno de Evo Morales. 

Cuba sí es socialista pero nació en otra realidad mundial, y pese a sus grandes logros puede volver al capitalismo según Fidel. 

5) Durante las crisis del futuro estarán las condiciones para el socialismo mundial. 

La mayoría de la humanidad solamente acorralada por carencias vitales y agresiones genocidas de las corporaciones podrá valorar el socialismo. La única alternativa para los pobres y capas medias de valores éticos solidarios. 

Recién entonces se abrirá a entender la necesidad de un gobierno global, la propiedad social, la economía planificada sostenible para la vida y la naturaleza, el consumo igualitario solidario. 

No antes hará suya la meta socialista de alcanzar la felicidad personal y grupal por medio de bienes inmateriales como seguridad, sociabilidad, educación, pensamiento, creación, recreación, deporte. 

6) El socialismo actual no avanza; ni logra ser gobierno, ni adelanta en la difusión, y apoyo, de un programa de nueva civilización con decrecimiento, inevitable según la ciencia y tecnología disponibles. 

Su deber es atreverse a ser socialista sin preocuparse de resultados electorales o encabezar por oportunismo peticiones de consumo insostenibles con los recursos limitados.  

7) El socialismo debe definir con participación democrática su programa de futuro y, además, preparar las formas políticas, técnicas y de gestión para realizarlo. 

Debe difundir su proyecto y explicar que en el momento crítico los capitalistas universales recurrirán a su solución de violencia genocida para constituir una sociedad poscapitalista de castas. 

Tiene que incentivar, apoyar y orientar luchas de la población exigiendo al poder realizaciones contempladas en su programa. Por el contrario no debe participar aunque sea impopular en demandas sociales consumistas o destructoras del medio ambiente.
 
En el curso de ese desarrollo tiene que ir creando una organización de adherentes populares y de capas medias y profesionales. 

8) En la medida en que el socialismo gane fuerza podrá hacer pactos con partidos capitalistas adelantando un proceso hacia los objetivos de su programa. 

Para garantizar no desviarse a la socialdemocracia en esas alianzas no debe ocultar su programa de futuro y tiene que demostrar que los acuerdos disminuyen el poder de los capitalistas y el consumismo; que mejoran la distribución del ingreso, el trato del medio ambiente, la sustentabilidad; que elevan la solidaridad. 

Hoy se hace necesaria la vinculación libre y activa de quienes estén por este socialismo de futuro.
 
El socialismo debe presentarse como lo que es: socialismo.

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