martes, 20 de octubre de 2009

Neuquén, riquezas y basura

Carlos del Frade (APE)

En el sur, donde los paisajes exageran en belleza y prometen futuros, las riquezas no son para todos.

Allá en la tierra de la desmesura, en la Patagonia, hay minorías que disfrutan de esas fuentes naturales de poder.

“La economía de la provincia se caracteriza por la generación de energía, riquezas petroleras, gasíferas y minerales; infraestructura y servicios, turismo; actividades comerciales, productivas, frutícolas, ganaderas y vitivinícolas. Es una de las ciudades más importantes de la Patagonia, por ser centro económico, político y administrativo, y por su gran desarrollo social y cultural, debido a los permanentes aluviones migratorios venidos del interior de la provincia, del país y de la vecina Republica de Chile en la búsqueda por mejorar la calidad de vida”, esto es lo que dice el sitio Patagonialands, las tierras de la Patagonia, sobre la provincia de Neuquén.

Agrega la información que “su actividad económica se centra en asentamientos industriales ubicados en su mayoría en el denominado Parque Industrial Neuquén: metalúrgicas, madereras, cerámicas, materiales de empaque, etc. Además de las empresas ligadas a la explotación petrolera y las relacionadas con la construcción y los servicios, son las que fundamentalmente propician el desarrollo y el trabajo en la zona”.

Además dicen que “la ventaja de contar con los ríos Limay y Neuquén ha permitido que las actividades agrícolas tengan un importante auge, en especial el cultivo intensivo de frutales, manzanas y peras, actividad que se extiende a las localidades vecinas como Plottier, Senillosa y Centenario donde la fruticultura y en menor escala la horticultura son la fuente principal de la economías regionales”.

No caben dudas: Neuquén es sinónimo de riquezas.

Pero para algunos, solamente para algunos.

En el basural municipal de la ciudad capital, también llamada Neuquén, hay cada vez más pibes que intentan algo parecido a vivir de las sobras de los demás.

"Ésta es la vergüenza más grande que tiene Neuquén junto con los chicos de la calle", aseguró la directora de Promoción Municipal de los Derechos del Niño y el Adolescente, Claudia Genoud.

"No sólo en el basural hay chicos de veinte años que son hijos de los primeros vecinos que comenzaron a trabajar allí, sino que además ahora los adolescentes han comenzado a consumir los medicamentos que la gente tira a la basura", remarcó la funcionaria.

Son chicas y chicos que forman parte de las casi doscientas familias que dependen de la basura arrojada al lugar.

Esos chicos se crían en la basura: "Los más chicos son llevados por sus madres a las 3 ó 4 de la mañana al basural, porque no tienen dónde dejarlos... Algunos chicos van a la escuela de Parque Industrial, donde son muy discriminados, y muy pocos logran ir al secundario, al colegio Nuestra Señora de la Guarda, que les queda lejísimos y muchas veces no tienen en qué ir... Esta población, supuestamente rural, carece de agua para cultivos. Los chicos están en un grave estado de vulneración de derechos. Hemos pedimos a Cliba que instale una cooperativa de reciclado", informó Genoud.

La riqueza de Neuquén es para pocos, la basura de Neuquén es lo único que le llega a todos.

Autor imagen: APE

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