jueves, 8 de octubre de 2009

Proyecto Censurado (Capítulo V): Emergencia por la Verdad: Al interior del imperio militar-industrial-mediático (Parte II)

Peter Phillips y Mickey Huff
Traducción: Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)

(Segunda parte del Capítulo 5 de “Censored 2010”, puesto a la venta en las librerías de EEUU el 30 de septiembre de 2009).

Entendiendo la censura contemporánea

Para entender la censura actual en los medios en EEUU se necesita ensanchar su definición. Ya no es adecuada la acepción del diccionario de censura como control gubernamental directo sobre las noticias. Se percibe que los medios corporativos privados de EEUU cada año encubren y/o censuran deliberadamente numerosas noticias importantes. Una definición más amplia de censura hoy requiere hoy incluir cualquier interferencia, deliberada o no, con el libre flujo de información vital de noticias para el pueblo estadounidense. La censura moderna se puede considerar como la manipulación sutil, persistente y sofisticada de la realidad en nuestros medios de comunicación comerciales. Esta aserción también es válida para América Latina.

En la experiencia diaria, la censura se extiende a la exclusión intencional de historias noticiciosas -o de trozos de historias- basándose en cualquier cosa, menos en el deseo de decir la verdad. Tal manipulación puede responder a la presión política (de funcionarios del gobierno y de individuos poderosos), presión económica (de avisadores, financistas y suscriptores) y presión legal (amenazas de juicio de individuos, corporaciones e instituciones).

El tema común de las historias censuradas durante los últimos años ha sido la erosión sistémica de los derechos humanos y las libertades civiles en EEUU y a lo largo del mundo. Los medios corporativos ignoraron el hecho de que hoy el derecho al “habeas corpus” se puede suspender a cualquier persona por orden del Presidente. Con la aprobación del Congreso, la Ley de Comisiones Militares (MCA, en inglés), firmada por Bush el 17 de octubre de 2006, permite suspender el habeas corpus por igual a los ciudadanos y no-ciudadanos de EEUU. Mientras los grandes medios corporativos, incluyendo el editorial del New York Times publicado el 19 de octubre de 2006, dieron la esperanza falsa de que los ciudadanos norteamericanos no serían víctimas de las medidas legalizadas por esta ley, la norma dice muy claro que puede afectar a “cualquier persona” (17).

Además, bajo el nombre en código de Operación Falcón (Federal and Local Cops Organized Nationally), se coordinaron federalmente arrestos masivos ocurridos en abril de 2005 de más de 54 mil personas detenidas, sin que la mayoría tuviera realmente antecedentes de crímenes violentos, al contrario de lo que fue sugerido inicialmente. Este arresto masivo sin precedentes de decenas de miles de “fugitivos” es la operación más grande del estilo redada en la historia de la nación. Las incursiones, coordinadas por los ministerios de Justicia y Seguridad de la Patria, involucraron directamente a más de 960 agencias (estadales, locales y federales) y marcaron la primera vez en la historia de EEUU en que todas las agencias de policía del país se pusieron bajo el control directo del gobierno federal (18).

Todos estos acontecimientos son significativos en una sociedad democrática que alegue respetar los derechos individuales y el correspondiente debido proceso ante la ley. Pero que ocurran es una tragedia y una farsa. Y no tener una prensa libre para divulgarlas o fingir que no importan son los fundamentos de la censura de hoy.

Los norteamericanos: ¿son insensibles ante la guerra?
El fracaso de los medios corporativos en cubrir el problema moral que plantean cuestiones como un millón de muertes de iraquíes es un factor que contribuye a una respuesta pública muy limitada a la guerra antiterrorista conducida en todo el mundo por EEUU. Incluso, cuando los activistas se movilizan, es insignificante la cobertura de los medios corporativos a sus demostraciones pacifistas, que al comienzo se denigraban.

Linda Milazzo escribió sobre la marcha pacifista principal en Washington, el 15 de septiembre de 2007: “Junto con 100.000 activistas entrelazados, marché frente al Capitolio de la nación, donde nos veíamos muy bien, pero muy ignorados. La escasa cobertura mediática mínima que conseguimos fue torcida y falsa. Cuando apareció una pequeña banda sádica de halcones de guerra para oponerse a nosotros, la prensa exageró su número como si igualaran a nuestros propios manifestantes. La verdad es que alcanzaron al 1% del tamaño de nuestra demostración, aunque nunca nadie supo esto por el título engañoso del Washington Post: ‘Demostraciones de duelo’” (19). Este es un travestismo de la democracia a cargo de los periodistas de los grandes medios de la supuesta prensa libre, quienes ignoran el movimiento pacifista y sirven a los intereses de sus amos corporativos del complejo industrial, mediático y militar en detrimento de la nación, y quizás del mundo (20).

Los medios corporativos no sólo desatienden al movimiento pacifista en EEUU, también ignoran los costos humanos de la guerra. Un estudio investigativo hecho por el Proyecto Censurado en la Universidad Sonoma State estuvo centrado en noticias fotográficas aparecidas en las tapas del New York Times y del San Francisco Chronicle durante dos períodos de marzo a diciembre de 2003 y enero de 2006 a marzo de 2007. Examinando esos datos, los investigadores se preguntaron ¿con qué frecuencia las fotografías de las noticias de portada describen la guerra en Afganistán o Iraq? Y, ¿en qué medida esas fotos retratan el costo humano de esas guerras?

De acuerdo con el análisis de contenido de más de 6.000 foto-noticias de portada a través de 1.389 días de cobertura, los investigadores encontraron que solamente el 12,8% de las fotografías analizadas se relacionaban de cierta manera con las guerras en Afganistán e Iraq. Un escaso 3,3% de las foto-noticias de la página delantera representaba el costo humano más fundamental de la guerra, mostrando muertos, heridos o seres humanos desaparecidos. Esta investigación documenta el hueco enorme entre el número de muertes reales en Afganistán e Iraq durante este lapso de tiempo, que incluye a centenares de miles, y el número de muertes representadas visualmente a través de fotografías en la página de portada, apenas 48 imágenes de muerte. Los investigadores concluyeron que el costo humano de la guerra está permitido solamente en una pequeña posición marginal en las páginas de tapa de los diarios de EEUU (21).

Las representaciones visuales, incluyendo las noticias fotográficas, desempeñan un papel crucial en cómo los lectores vivencian los periódicos y engranan las historias que contienen. Por ejemplo, el estudio en curso del Instituto Poynter “Ojos en la Noticia” demuestra que el 90% de los lectores ingresa a las páginas a través de grandes fotografías u otras imágenes visuales. El efecto del elemento visual aumenta tres veces la probabilidad de que el lector por lo menos lea algo del texto de acompañamiento y, cuando las historias van acompañadas de fotografías u otras representaciones visuales, también aumenta la comprensión y memoria de los lectores.

La combinación uno-dos de la negación del sufrimiento del ser humano y de un ignorado movimiento pacifista contribuye a la creencia subyacente de que las guerras y las invasiones están justificadas después del 11 de septiembre. Una encuesta de Gallup, conducida en marzo de 2009, indicó: “El 42% de los estadounidenses dice ahora que fue un error de EEUU el envío de tropas a Afganistán, por encima del 30% de comienzos de este año y estableciendo un nuevo rango alto. Mientras tanto, el 53% que dice que la guerra de Iraq es un error resulta levemente más bajo que el 56% de enero y que el 60% del verano pasado”. Mientras más del 50% del público aún cree que fue un error invadir Iraq, el 58% todavía piensa que fue correcto hacer la invasión de Afganistán (22).

Además, la gran prensa corporativa continúa ignorando el costo humano de la guerra en Iraq con los propios veteranos de EEUU de América. En los principales medios corporativos se evitan como a una plaga las demandas negadas o retrasadas de los veteranos que reclaman cuidados de salud, los índices de heridos, las incapacidades mentales y los relatos de primera mano de las experiencias de los soldados. Poco se ha cubierto el escándalo de atención médica en el hospital Walter Reed de Virginia. Una de las historias más importantes ignoradas por la prensa corporativa fueron las sesiones del Congreso del Soldado de Invierno en Washington, un encuentro de los veteranos. Las audiencias en que los soldados veteranos de EEUU entregaron su vivencia de testigos presenciales sobre sus experiencias en el campo de batalla y más allá, fueron cubiertas solamente por un escaso número de medios de comunicación importantes, incluyendo el Boston Globe y la Radio Nacional Pública (NPR), pero sólo mencionándolas al paso. En contraste con el virtual apagón de los medios corporativos, incluso respecto a opiniones de los soldados norteamericanos sobre la guerra, los medios independientes que patrocinaron el debate, como la Comunidad de la Red de Radio Pacifica, cubrieron extensamente las audiencias (23).

Los estadounidenses atienden al sufrimiento humano y a las guerras externas cuando se les informa sobre lo que está haciendo el poder. Millones de norteamericanos votaron por Barack Obama como candidato de la paz. La elección de Barack Obama a la presidencia de EEUU en noviembre de 2008 fortaleció la visión de hacer algo para terminar las guerras del 11 de septiembre pues hubo muchas promesas durante los actos de la campaña que esperanzaron en un cambio de las políticas de la administración Bush. Esta creencia de que vendría un cambio ha sido desmentida por lo que realmente han mostrado las acciones del gobierno de Obama sobre políticas de guerra, especialmente en Afganistán, donde la presencia de tropa de EEUU verdaderamente está creciendo, y esta creencia contribuyó más lejos a deslustrar un movimiento pacifista en EEUU, a pesar de lo que muestran los hechos (24).

La prensa progresista de izquierda

La prensa progresista de izquierda si bien cubrió algunos problemas del Soldado de Invierno, no atendió mayormente la historia principal de las muertes iraquíes. Incluso, los medios progresistas izquierdistas han mostrado un respaldo limitado a los costos humanos de las guerras del 11/9. En “Fabricando el Consenso”, Edward Herman, profesor de política económica de la Escuela de Negocios Wharton, y Noam Chomsky, profesor de lingüística del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), arguyen que los medios están firmemente absorbidos por el sistema del mercado como reflejo de los valores de clase y las preocupaciones de sus dueños y avisadores. 

Según Herman y Chomsky, los medios mantienen una predisposición corporativa de clase a través de cinco filtros sistémicos: propiedad privada concentrada; estricta orientación básica hacia las ganancias; sobre-confianza en el gobierno y las corporaciones como fuentes de noticias; tendencia primaria a evitar ofender al poder; y adoración casi religiosa de la economía de mercado, fuertemente opuesta a cualquier creencia alternativa. Estos filtros determinan qué se convertirá en noticias en los parámetros de la sociedad y del sistema de cobertura aceptable de los acontecimientos diarios (25).

El peligro de estos filtros es que conducen a una censura sutil e indirecta más difícil de combatir. Los dueños y sus encargados comparten la identidad de clase con el poder y se motivan económicamente en favor de los avisadores y espectadores. Los orígenes sociales influyen en sus concepciones de cuál es “el interés general” y sus opiniones y valores observan solamente “el sentido común”. Periodistas y redactores no son inmunes a la influencia de los dueños y sus encargados. Los periodistas quieren ver sus historias aprobadas para la impresión o la difusión, y los redactores llegan a conocer los límites de su libertad para divergir de la visión mundial del “sentido común” de dueños y editores encargados. La autodisciplina que induce esta estructura en periodistas y redactores también termina por parecerle a ellos mismos solamente “sentido común”. La auto-disciplina se convierte en auto-censura, la independencia se restringe y el proceso de filtrado se oculta, niega o …racionaliza. 

El Proyecto Censurado condujo un análisis de las diez más importantes coberturas progresistas de izquierda de las publicaciones y sitios web sobre los problemas dominantes post-11/9 y encontró considerables limitaciones en la cobertura de historias específicas. De acuerdo con las conclusiones del pensamiento de Chomsky y Herman, sus razonamientos bien puede contribuir a explicar el proceso de selección de noticias que también se da al interior de los medios liberales izquierdistas (26).

En el caso del millón de iraquíes muertos la prensa progresista de izquierda mostró atraso y, en el mejor de los casos, respaldo limitado. El millón de muertos emergió en el verano de 2007 en varios sitios web que después incluyeron a Downing Street, el Huffington Post, Counter Punch y Alternet. La valiente periodista izquierdista Amy Goodman, de Democracy Now!, no cubrió la historia hasta febrero de 2008, después que Reuters lo hiciera unos días antes. La revista The Nation no reconoció la historia hasta el 16 de febrero de 2009 en un artículo de John Tirman, del MIT. Esta sutil moderación y la renuencia de la prensa de izquierda de EEUU a divulgar una historia tan crítica en la crisis humanitaria de la ocupación estadounidense no es un buen presagio para un movimiento por la paz fuerte, público. EEUU tiene extrema necesidad de un movimiento para democratizar los medios en una dirección concerniente a la Emergencia por la Verdad. En la comunidad internacional hay ejemplos disponibles que podrían ser instrumentales a la adopción de tales estrategias.

Modelos internacionales de democracia de los medios en acción: Venezuela

La democracia de base se está desarrollando como revolución social en Venezuela desde hace 10 años. Conducido por el presidente Hugo Chávez, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ganó por más de 1 millón de votantes las más recientes elecciones del 23 de noviembre de 2008. “Fue una victoria maravillosa”, dijo la profesora Carmen Carrero, del departamento de Estudios de las Comunicaciones de la Universidad Bolivariana en Caracas. “Ganamos el 81% de las alcaldías de las ciudades y 17 de 23 gobernaciones de estados”, añadió Carrero.

La Universidad Bolivariana de Venezuela utiliza como sede el ex edificio del ministerio de Energía y ahora atiende a 8.000 estudiantes en todo el país. Esta universidad es un símbolo de los cambios socialistas democráticos que ocurren en el país. Antes de la elección de Hugo Chávez como presidente, en 1998, la atención de la universidad estaba centrada sobre todo en los ricos de Venezuela. Hoy, más de 1.800.000 estudiantes asisten a la universidad, tres veces más que hace diez años. 

“Nuestra Universidad fue establecida para resistir la dominación y el imperialismo” dijo la rectora Marlene Yadira Córdova (presidente), en una entrevista el 10 de noviembre de 2008. “Somos una universidad donde tenemos una visión de la vida para que la gente oprimida tenga un lugar en este planeta”. El entusiasmo por aprender y las preguntas serio-pensativas formuladas por los estudiantes son ciertamente representativas de una creencia en el potencial del cambio social positivo para el mejoramiento humano. La universidad ofrece una clínica de salud gratis, dotada de equipamiento y personal de atención sanitaria, y una alimentación básica sin costo para los estudiantes en la cafetería, todo pagado por los ingresos petroleros que ahora son compartidos democráticamente por el pueblo.

La base inferior de la democracia en Venezuela se yergue sobre 25.000 consejos comunales elegidos en cada vecindad del país. “Establecemos las prioridades de las necesidades en nuestra área”, dijo la portavoz Carmen Aponte, del consejo comunal del vecindario del área La Bombilla, un suburbio del este de Caracas (Petare). La radio, la TV y los periódicos de la comunidad son la voz de la gente, donde describen a los espectadores/oyentes como “usuarios” de medios en vez de audiencias pasivas (27).

El socialismo democrático significa atención sanitaria, trabajo, comida y seguridad en vecindarios donde, en muchos casos, no había nada por la pobreza absoluta que existía hace diez años. Con el desempleo por debajo del nivel de EEUU, la distribución de la riqueza ha tomado un significado real en Venezuela. A pesar de un aumento del 50% en el precio de los alimentos el año pasado, los locales de Mercal ofrecen alimentos subvencionados por el gobierno, tales como aceite de cocina, harina de maíz, carne y leche en polvo, al 30% o 50% del precio de mercado. Además, ahora existen 3.500 bancos comunales locales con un presupuesto de 1,6 mil millones de dólares que ofrece préstamos de micro-financiamiento a los miembros del vecindario para mejoras en sus hogares, pequeñas empresas y emergencias personales.

“Nos hemos trasladado desde una época del desdén [pre-revolución, cuando las clases altas consideraban a los trabajadores inferiores a un ser humano] a una época de ajuste”, proclamó el ministro de Cultura de Ecuador, Gallo Mora UIT, en la ceremonia inaugural de la Cuarta Feria Internacional del Libro en Caracas, el 7 de noviembre de 2008. El ministro de Cultura de Venezuela, Héctor Soto, añadió: “Nosotros intentamos no dejar fuera a ninguna persona… antes de la revolución las élites publicaban solamente 60 a 80 libros al año, nosotros editaremos a 1.200 autores venezolanos este año… el libro nunca dejará de ser una herramienta importante para la compenetración cultural”. De hecho, unos veinticinco millones de libros --obras clásicas de Víctor Hugo y de Miguel de Cervantes, junto con la Carta de Cindy Sheehan a George Bush--fueron publicados en 2008 y se están distribuyendo a los consejos comunales de toda la nación. El tema de la Feria Internacional del Libro fue el libro como apoyo cultural a la construcción de la revolución bolivariana y el edificio del socialismo del siglo XXI.

En Venezuela los medios corporativos todavía pertenecen a las élites. Las cinco principales redes de TV y nueve de los diez periódicos principales mantienen la continuidad del esfuerzo de los medios para erosionar a Chávez y la revolución socialista. Pero a pesar de los medios corporativos y la ayuda financiera de unos 20 millones de dólares anuales que reciben del contribuyente de EEUU las instituciones de la oposición anti-Chávez, a través de la USAID y el Fondo Nacional para la Democracia (NED, por su sigla en inglés), dos tercios del pueblo de Venezuela continúan apoyando al presidente Hugo Chávez y al Partido Socialista Unido de Venezuela. Las democracias de Suramérica están demostrando que las fórmulas neo-liberales del capitalismo no están trabajando para la gente y que se necesitan nuevas formas de asignación de recursos para mejoras humanas. Para todos los involucrados éste es un proceso de aprendizaje y, ciertamente, un esfuerzo democrático desde abajo hacia arriba.

Modelos internacionales de democracia de los medios en acción: Cuba

“Ustedes no pueden matar la verdad asesinando periodistas”, dijo Tubal Páez, presidente de la Unión de Periodista de Cuba. En mayo de 2008, más de 150 periodistas cubanos, caribeños y latinoamericanos, embajadores, políticos y huéspedes extranjeros del Instituto Internacional de Periodismo “José Martí”, se reunieron para honrar el 50º aniversario de la muerte del reportero ecuatoriano Carlos Bastidas Arguello, el último periodista asesinado en Cuba. Bastidas tenía solamente 23 años de edad cuando la policía secreta de Fulgencio Batista lo asesinó en La Habana después que visitara las fuerzas de Fidel Castro en las montañas de la Sierra Maestra. Edmundo Bastidas, hermano de Carlos, habló de cómo fluyó un río de cambios desde las montañas de la Maestra (profesora), simbolizando los esfuerzos de su hermano por apoyar un nuevo futuro seguro para Cuba.

La celebración en La Habana fue en honor del Día Mundial de la Libertad de Prensa, que se observa cada año en mayo. La ONU declaró este día en 1993 para honrar a los periodistas que perdieron sus vidas divulgando noticias y para defender la libertad de información en todo el mundo.

Los periodistas cubanos comparten un sentimiento común ante la continua amenaza contrarrevolucionaria de los cubano-americanos que viven en Miami financiados por EEUU. Esta sensación está enteramente justificada porque durante los últimos 50 años han ocurrido muchos cientos de acciones terroristas contra Cuba apoyadas por EEUU. Además de la invasión por Bahía de Cochinos en 1961, estos ataques incluyeron la voladura en el aire de un avión de la línea aérea Cubana de Aviación, en 1976, dando como resultado las muertes de 73 personas, continuaron en 1981 con una epidemia de fiebre dengue que mató a 158 personas y varios bombardeos en hoteles en los años 90, incluyendo uno que dio muerte a un turista italiano.

En el contexto de esta amenaza exterior, los periodistas cubanos reconocen en privado que indudablemente ocurre una cierta autocensura respecto a noticias que podrían utilizarse por el “enemigo” contra el pueblo cubano. No obstante, los periodistas cubanos valoran fuertemente la libertad de prensa y no existen pruebas de una restricción manifiesta o de abierto control gubernamental.

Los periodistas cubanos se quejan que los medios corporativos de EEUU cultivan una polarización negativa y rehúsan cubrir los aspectos positivos del socialismo en Cuba. La mayoría de los estadounidenses desconocen hechos como que Cuba es el país número uno en el mundo en cultivos orgánicos, tiene un sistema sanitario impresionante con una tasa de mortalidad infantil más baja que la de EEUU, prepara médicos de todo el mundo y logró un aumento de 43% del PIB durante los últimos 3 años.

“Los periodistas cubanos necesitan ligarse más a las fuentes de noticias independientes de EEUU”, dijo Ricardo Alarcón, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular (Congreso). Alarcón observó que Cuba permite que CNN, AP y el Chicago Tribune mantengan oficinas en Cuba, pero reclamó que EEUU se niega a permitir que periodistas cubanos trabajen en ese país.

Mientras el sistema socialista cubano mejora, EEUU hace todo lo posible para forzar condiciones artificiales de guerra fría financiando atentados terroristas, manteniendo su boicoteo económico, lanzando una flota naval “anti-terrorista” en el Caribe y limitando cada vez más los viajes de ciudadanos estadounidenses a Cuba. Es hora de revertir esta posición aislacionista de la guerra fría, de honrar la opción de la gente cubana por un sistema socialista y construir una relación laboral positiva entre los periodistas en apoyo a la democracia de los medios en ambos países (28).

*) Peter Phillips es profesor de sociología en la Universidad Sonoma State y director de la Fundación de la Libertad de los Medios y del Proyecto Censurado.
Mickey Huff es profesor asociado de historia y de ciencias sociales en la Universidad Diablo Valley y director adjunto de la Fundación de la Libertad de los Medios y del Proyecto Censurado.

Notas:

17. Peter Phillips, Censored 2008 (New York: Seven Stories Press, 2007), pp. 35–44. Online at http://www.projectcensored.org/top-stories/articles/1-no-habeas-corpus-for-anyperson/ and http://www.projectcensored.org/top-stories/articles/2-bush-moves-toward-martial-law/.
18. See Censored 2008, chapter 1, story 6, pp. 55–59. Also online at http://www.projectcensored.org/top-stories/articles/6-operation-falcon-raids/. The stories mentioned here are only a few examples. For a complete up to date list of current censored stories, see Peter Phillips andMickeyHuff, eds., Censored 2010, chapter 1 of this volume for the latest list of Project Censored’s most important stories missed or distorted by corporate mainstream news for 2008 and 2009. Also see the Media Freedom Foundation PNN website for year round validated independent news stories online at http://mediafreedom.pnn.com/5174-independent-news-sources.
19. Online at http://www.atlanticfreepress.com/news/1/2473-corporate-media-turned-outfor-jena-but-not-for-anti-war-heres-why.html.
20. Linda Milazzo, “Corporate Media Turned Out for Jena, but Not for Anti-War. Here’s Why.” Atlantic Free Press, September 23, 2007, online at http://www.atlanticfreepress.com/news/1/2473-corporate-media-turned-out-for-jena-but-not-for-anti-war-hereswhy.html.
21. Andrew L. Roth, Zoe Huffman, Jeff Huling, Kevin Stolle, and Jocelyn Thomas, “Covering War’s Victims: A Content Analysis of Iraq and Afghanistan War Photographs in the New York Times and San Francisco Chronicle,” in Censored 2008 (New York: Seven Stories Press, 2007), pp. 253–271.
22. Jeffrey M. Jones, “In U.S., More Optimism About Iraq, Less About Afghanistan: New high of 42% say war in Afghanistan a mistake,” March 18, 2009. See the Gallup Poll results online at http://www.gallup.com/poll/116920/Optimism-Iraq-Less-Afghanistan.aspx.
23. For more on the Winter Soldiers, see Censored 2009, chapter 1, story 9, pp. 58–62 and online at http://www.projectcensored.org/top-stories/articles/9-iraq-and-afghanistanvets-testify/; see also chapter 12, pp. 297-319. See the KPFA radio and Corp Watch website for the coverage at http://www.warcomeshome.org/wintersoldier2008.
24. Peter Phillips, “Barack Obama Administration Continues US Military Dominance,” http://www.projectcensored.org/articles/story/http-wwwprojectcensoredorg-articlesstory-barack-obama-administration-c/.
25. Edward Herman and Noam Chomsky, Manufacturing Consent: The Political Economy of the Mass Media (New York: Pantheon Books, 1988, 2002). For an introduction of the Propaganda Model, see chapter 1 of the work, or see a retrospective by Edward Herman online at http://www.chomsky.info/onchomsky/20031209.htm.
26. Peter Phillips, Censored 2008, see chapter 7, “Left Progressive Media Inside the Propaganda Model,” pp. 233–251, http://www.projectcensored.org/articles/story/left-progressive-media-inside-the-propaganda-model/.
27. Co-author, Peter Phillips, interviewed Carmon Aponte while visiting the Petare Community TV and radio station in a trip to Venezuela for a book fair in 2008. The station was one of thirty-four locally controlled community television stations and four hundred radio stations now in the barrios throughout Venezuela.
28. Co-author, Peter Phillips, attended the major journalism conference in Cuba in 2008. About his experiences there, Phillips remarked, “During my five days in Havana, I met with dozens of journalists, communication studies faculty and students, union representatives and politicians. The underlying theme of my visit was to determine the state of media freedom in Cuba and to build a better understanding between media democracy activists in the US and those in Cuba. “I toured the two main radio stations in Havana, Radio Rebelde and Radio Havana. Both have Internet access to multiple global news sources including CNN, Reuters, Associated Press and BBC with several newscasters pulling stories for public broadcast. Over ninety municipalities in Cuba have their own locally run radio stations, and journalists report local news from every province. “During the course of several hours in each station I was interviewed on the air about media consolidation and censorship in the US and was able to ask journalists about censorship in Cuba as well. Of the dozens I interviewed all said that they have complete freedom to write or broadcast any stories they choose. This was a far cry from the Stalinist media system so often depicted by US interests.”

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