lunes, 30 de noviembre de 2009

Argentina, Mendoza: Jaque benefició a Edemsa con al menos 100 millones y suba automática de tarifa

Jorge Fernández Rojas (MDZOL)

Son decretos que favorecen a la empresa que comanda José Luis Manzano de manera ilegal, con costos que serán pagados por los usuarios. El cuadro tarifario que no fue y la audiencia pública que fue desairada. La concesionaria se aseguró una rentabilidad creciente y la actualización automática de tarifa. El Epre es apenas un espectador privilegiado.

El gobierno de la provincia benefició a la empresa de energía EDEMSA con una rentabilidad aproximada de 100 millones de pesos anuales "extra" en los próximos años, mediante una serie de irregularidades avaladas por decretos de Celso Jaque. Los decretos le permiten a la empresa comandada por José Luis Manzano, la actualización automática de la tarifa, y acceder a una rentabilidad mucho mayor que la que le corresponde por ley.

En primer lugar, el decreto 3177 le reconoció a EDEMSA los famosos "asuntos pendientes" -reclamos de la empresa por fuera de la leyes de privatización y marco regulatorio- por unos sesenta millones de pesos anuales. Este gasto será asumido de ahora en más por la tarifa. Es decir, por los usuarios mendocinos que cada mes pagan la boleta.

Además, un decreto del gobernador Jaque, el 1569 de este año, derogó el cuadro tarifario surgido de la audiencia pública de enero último, y abrió el camino para una indexación de tarifas sin participación del EPRE y sin el control de la sociedad.

Los beneficios para EDEMSA constituyen una serie de maniobras plasmadas especialmente en el decreto 1569, que son conocidas en el Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE), en el mismo Gobierno y por supuesto en la empresa distribuidora eléctrica Edemsa. En realidad, es una serie de movimientos que han sobredimensionado a la compañía concesionaria del servicio eléctrico, con la seguridad de que los aumentos sucesivos de tarifas -que pagan los clientes- le brindarán ilegalmente su rentabilidad.

Luego de una exhaustiva revisión de varios decretos que se fueron emitiendo entre el año pasado y el actual, se revela el entramado que generó la existencia de dos cuadros tarifarios, aunque sólo uno de ellos vale, que es el que se comenzará a cobrar desde diciembre. Este "detalle" de los dos cuadros tarifarios, lo conocen en el Tribunal de Cuentas.

El nudo de esta historia se puede definir como el plan de “engorde” de Edemsa. Una manera amañada de convertir la empresa prestataria de la distribución eléctrica en un órgano "obeso", donde sus consumos pueden ser desmedidos y sin ningún control. Todos ellos serán pagados por los clientes a través de mayores tarifas, incluidas las facturaciones sin control que le hacen a Edemsa varias empresas tercerizadas.

Para que eso ocurra hay que prestar atención al último decreto de Celso Jaque, donde ordenó la confección del cuadro tarifario, que es el que se va a sentir en los bolsillos de las familias a partir del mes de diciembre que se inicia mañana.

El malogrado decreto y una audiencia inútil

Es el decreto 1569 publicado el 22 de julio pasado el que puntualiza las instrucciones para que el Epre “determine el Cuadro Tarifario de Valor Agregado de Distribución de Referencia a Usuario Final”.

De manera insólita, ese mismo documento fundamenta que un decreto de Jaque anterior con el número 478/09 queda derogado. En las motivaciones por los cuales define esta abolición señala: “En la formación de la voluntad administrativa de un acto complejo confluyen una serie de elementos económicos y sociales que deben ser dinámicamente valorados por el Concedente (Nota de la Redacción: es decir el Estado), más allá de cualquier formalismo (N de la R: como una audiencia pública), de modo tal de asegurar a la ciudadanía el regular y el continuo acceso a un servicio básico”.

Por eso según el decreto de Jaque, esa necesidad superior, “posibilita, sin más, la adecuación de criterios tenidos en cuenta –al tiempo de dictado el decreto 478/09, instrumento éste que carece de eficacia y ejecutividad jurídica, al no haberse producido su publicación en los términos del artículo 46 y coincidentes de la ley 3909”. Traducido, ese decreto que nunca conocimos fue derogado por el 1569.

El punto es qué decía ese malogrado decreto que firmó Jaque y nunca fue publicado, algo en verdad increíble, y en el que se mezclaron todo tipo de negociaciones políticas previas a las elecciones de este año, que el gobierno perdió por casi veinticinco puntos. Fuentes del Epre garantizan que en ese instrumento legal estaba contenido el cuadro tarifario que definió la audiencia pública el 31 de enero de este año.

Es evidente que la derogación de este decreto y los fundamentos dan por sentado que aquello dispuesto en una audiencia pública fue mal hecho y que se reemplaza por un nuevo cálculo sin llamar a una nueva consulta.

La clave está en leer detenidamente el decreto 1569 dicen los técnicos, para asegurar que en esta historia hubo dos decretos y hubo dos cuadros tarifarios. Mejor dicho aquel cuadro tarifario que aprobó la audiencia pública no es el que se aplicará. ¿Por qué?

Por qué no sirve (para Jaque) el cuadro tarifario de la audiencia pública

Se da por sentado que la audiencia pública es un procedimiento donde se escuchan distintas posiciones de los más variados sectores involucrados con un servicio público. Ese mecanismo garantiza la representatividad especialmente de los usuarios (clientes para la concesionaria).

Claro que hay distintos artilugios para que la audiencia pública sea burlada (imagen de arriba) y quede reducida nada más a un formalismo. Por eso muchas veces se convoca en un horario inadecuado, o en un mes con poca actividad productiva, o un espacio alejado para dificultar la asistencia de los interesados, o no se da una suficiente información previa para que la convocatoria sea efectiva.

Todo eso pasó con aquella audiencia pública y aun así parece que no fue suficiente porque el decreto que contuvo el marco tarifario que surgió de ese acto público fue derogado. Es decir Jaque borró de un plumazo a la audiencia pública del verano pasado ¿Por qué?

La respuesta está en los decretos. En el primer anexo del decreto 1569, hay un párrafo que no tiene desperdicio: “La tasa de rentabilidad reconocida será implementada por los siguientes periodos: 8% del 01/02/09 al 31/07/09 incluyendo lo dispuesto en el decreto 3177/08” dice el texto legal. Primer indicio: el decreto 3177 publicado el 17 de noviembre de 2008 invocado por el 1569 es como un “caballo de Troya” que se mete en la confección del nuevo cuadro tarifario ordenado por Jaque al Epre. Una vez más ¿Por qué? Simple: Porque Jaque le reconoce a la empresa una serie de costos que no están incluidos en la ley original de privatización. Son los "asuntos pendientes" que ningún gobierno mendocino había reconocido hasta ahora, a pesar de los reclamos de EDEMSA, justamente porque la ley no los contempla.

El plan para enfermar a Edemsa de "obesidad"

El decreto 3177 remarca que el 31 de julio de 2008 se venció el plazo para adecuar la tarifa eléctrica (“adecuación no es lo mismo que un nuevo cuadro tarifario”, aclaran en el Epre). Definitivamente este decreto es el instrumento casi oculto que le vale a Edemsa para cobrarse por todos sus reclamos que siempre han sido resistidos por parte del Estado. El decreto especifica que deben ser tomados en cuenta todos los “aspectos pendientes vinculados a este proceso administrativo complejo, ello a fin de posibilitar que sean discutidos integralmente por la sociedad en su conjunto como parte de la audiencia pública”.

El primer artículo de este decreto dice lisa y llanamente que “el poder Concedente (es decir el Estado) reconocerá a las distribuidoras ‘los ingresos no percibidos’”.

“Estos ‘ingresos no percibidos’ –continúa el decreto- serán determinados según correspondiere como parte del procedimiento de revisión tarifaria ordinaria del tercer período en curso (…) Los valores resultantes de la determinación de los ‘ingresos no percibidos’ serán adicionados a los requerimientos de ingresos de las distribuidoras, objeto valoración, e incluidos en los cuadros tarifarios que resulten vigentes para ese período”.

El escrito no tiene otra interpretación que serán incluidos en cada recálculo tarifario esos “ingresos no percibidos”. De acuerdo a los técnicos eléctricos este es un decreto hecho a la medida de Edemsa, ya que logró así que se le reconozca lo que se conoce como “asuntos pendientes”, que corresponden al reclamo por pérdidas originada por el vandalismo de cables, trabajos e instalaciones en zonas aisladas y una devolución de 30 millones de pesos que siempre reclamaron los primeros concesionarios de Edemsa. “En total son unos 60 millones que fueron sumados a los costos de la empresa y sobre los cuales se hizo el nuevo cuadro tarifario”, puntualizaron en el ente regulador.

Estos asuntos pendientes metidos "por la ventana" con el decreto 3177 siempre han sido reclamados por la empresa que comanda el ex ministro de Carlos Menem, José Luis Manzano; y siempre han sido la excusa de la compañía para no pagar en término el aporte al Fondo Compensador de la Tarifa Eléctrica.

Como conclusión, estos costos que no están contemplados en la ley de privatización son sumados y eso aumenta la base para calcular la tarifa, por lo que coinciden desde el Epre y desde el mismo gobierno que en definitiva el 40 ciento de aumento de la tarifa en dinero será mucho mayor, ya que se hace con una base de costos más elevada.

Qué dice la ley

Todo este esquema se hizo en el Cuarto Piso de Casa de Gobierno sede de la Gobernación. Sólo participaron de estas decisiones Jaque, el secretario General de la Gobernación Alejandro Cazabán, el ministro de Infraestructura, Francisco Pérez y por parte de la concesionaria el mismo Manzano y un par de técnicos de la empresa, detallan los informantes oficiales, justificando por qué los directores que representan al Estado en el directorio de Edemsa, se enteran de estas determinaciones cuando asisten a las reuniones formales.

Desde el ente de control señalan que se ha subvertido el espíritu de la ley que faculta al Epre a diseñar las actualizaciones tarifarias de acuerdo a la norma de la privatización del servicio ocurrida en 1998. “Lo legal es que el cuadro tarifario de 1998 sea actualizado en base a los principios tarifarios que impone la misma ley”, señalan. Por otra parte remarcan que el Gobierno a través del ministro Pérez “ha capturado” esta función del Epre y esa acción ha quedado sellada en el decreto 1569.

Los principios para esa actualización tarifaria son los siguientes: Inversiones comprometidas, recurso humano eficiente utilizado para el cumplimiento del servicio y el costo operativo eficiente. Estos parámetros son las medidas de cálculo de los costos de las empresas distribuidoras. “Se trata de una revisión de los costos y la eficiencia de ellos en la estructura de la empresa”, aclaran los técnicos oficiales.

Contrariamente, en este caso se impuso la “realidad” según los cálculos de la prestataria. En tanto el “poder Concedente” (es decir el Gobierno en nombre del Estado) ha aceptado dócilmente esa “realidad” y lo ha convalidado a través de un decreto.

La rentabilidad asegurada y la actualización tarifaria automática

Decíamos que la empresa impuso su “realidad” pero no sólo eso. Esa realidad pasó por encima de cualquier análisis técnico. De este modo Edemsa impuso sus números y su proyección de rentabilidad donde arranca con 8 por ciento y termina en un 9,9 por ciento entre febrero de 2009 y julio de 2013 según el decreto 1569.

Algo impensado y criticable desde lo jurídico dado que no es común que se asegure una rentabilidad a una empresa concesionaria de un servicio público. “Y mucho más por el nivel de rentabilidad garantizada”, enfatizan los técnicos oficiales.

Según los cálculos la empresa aumentará su ganancia gracias a este esquema en unos 100 millones por año durante los próximos diez años de manera ilegal.

Hay otro “secreto” que está guardado en el mismo decreto, pero en el tercer anexo donde puntualiza el “Procedimiento de la actualización del Valor Agregado de Distribución (VAD)”. El instrumento de actualización se llama “Indicador Testigo (IT)” que es el resultado de una fórmula que incluye variables como el porcentaje de participación del costo de capital, el indicador de variaciones del costo de capital, el porcentaje de participación de los costos de Explotación, y el indicador de los costos de explotación. Se trata de un mecanismo de indexación encubierta, que permitirá de ahora en adelante que la empresa aumente sus ingresos según la inflación de sus costos -eficientes o no- aunque los salarios de los usuarios aumenten a un ritmo mucho menor.

El IT será calculado semestralmente y si anualmente su variación supera el 5 por ciento Edemsa podrá hacer “una presentación fundada ante el Epre acreditando el incremento producido en sus egresos”.

Teniendo en cuenta las proyecciones de inflación es posible prever que habrá ajustes sucesivos de la tarifa eléctrica.

Con todo este escenario tan favorable para la empresa de Manzano, la última pregunta a favor de los usuarios: ¿será posible que esta vez sí el Estado le aplique a Edemsa la segunda etapa sobre el control de la calidad del servicio? En esta fase se exigen mejores servicios, mayor rapidez en el arreglo de los cortes y menor cantidad de interrupciones del servicio, para lo que la empresa debería invertir genuinamente en estos aspectos.

Este aspecto ha sido sistemáticamente resistido -incluso con recursos de amparo- por la empresa excusándose en el atraso de la tarifa. Ya es un clásico escuchar por Radio Nihuil los avisos de cortes programados por Edemsa en distintos puntos de la provincia.

Foto: Argentina, Mendoza - José Luis Manzano comandó las negociaciones por la tarifa eléctrica. / Autor: MDZ

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