martes, 24 de noviembre de 2009

Argentina: Zunilda Niremperger; "Hay una cultura arcaica vigente sobre la trata de personas"

DIARIO NORTE - CHACO DIA POR DIA

La jueza Federal de Sáenz Peña insiste, en una nota con Diario Norte, en la necesidad que la sociedad se involucre en el debate y la lucha contra uno de los flagelos que azota a los jóvenes de nuestra sociedad.

La jueza federal de Sáenz Peña, Zunilda Niremperger, en su afán de que la sociedad conozca y tome real conciencia de lo que significa la trata de personas, puso como eje de discusión un tema que aparece como un toque de atención tanto para la comunidad en general como para las autoridades y poderes del Estado.

“Tengo una inquietud muy profunda, que la sociedad debería participar, y es que la incógnita sería si es trata de personas o una mera opción por la prostitución”, indicó la magistrado en una entrevista con Diario Norte.

La magistrada consideró que “corriendo el riesgo de saturar con el tema “trata de personas”, no deja de ser interesante agregar unas ideas más sobre la cuestión, convencida de que es la única forma de que la sociedad conozca y tome conciencia real de que hay en el mundo seres humanos que explotan a otros seres humanos por dinero.

En este ámbito, Niremperger prefirió indagar sobre cuál es el grado de decisión personal que tiene quien se ve involucrada en esta práctica. “Tengo que admitir que es tema harto debatido en los últimos días a partir de que se va tomando noción de la existencia de esta esclavitud” pero el tema es “si los casos que analizamos son realmente consentidos por la víctima o sobre todo si no se trata de una opción por la prostitución que realizan libremente las personas”, dijo.

Añadió en tal sentido que considera que “esta confusión tiene su raíz en una misma cuestión, cual es la cultura arcaica vigente aún en estos días, sobre el sometimiento normal de las mujeres a los hombres y de que la prostitución puede ser una opción libremente adoptada por una mujer menor o mayor”.

“De si alguien mayor de edad y en condiciones de prestar libremente el consentimiento puede optar por prostituirse, es harina de otro costal, lo que aquí me propongo establecer es que no hay libre opción en la Trata de personas”, manifestó.

La trata según la ley

La jueza federal, hizo referencia a lo dispuesto por la ley Nº 26364 que establece que habrá trata de personas cuando la captación, el traslado, y explotación de personas mayores de edad se hicieran mediante, fraude o engaño, violencia o amenaza, cualquier medio de intimidación o coerción, abuso de autoridad o aprovechando una situación de vulnerabilidad, concesión o recepción de pagos o beneficio para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre la victima, aun cuando existiere asentimiento de estas. “En definitiva opinó-- de lo que se trata es de entender que en la trata de personas el consentimiento de la victima no existe o cuando menos se encuentra viciado, disminuido, esto para el caso de mayores. Si se trata de personas menores de edad, no importa si hubo o no consentimiento, ya que existiendo las acciones y el fin de explotación, se configura el delito”, explicó.

Cuando no es trata y si prostitución

“En el marco de distintos procesos judiciales -expresó la jueza federal- se han advertido situaciones en la que esta compleja cuestión se vio reducida a la pregunta directa a la víctima acerca de si estaba sometida a explotación por su propia voluntad, descartándose el delito ante la respuesta afirmativa. Solución esta que debe descalificarse como tal en virtud de distintos argumentos.

En esta medida, el análisis acerca de la validez del consentimiento de la víctima debe estar precedido de un minucioso análisis acerca de la concurrencia o no de alguno de los vicios catalogados específicamente en la norma. Los medios comisivos deben ser entendidos, entonces, como indicios certeros de la invalidez del consentimiento de la víctima. Estos hechos se presentarán en forma de situaciones muy ambiguas que no consisten necesariamente en la privación corporal de la libertad ambulatoria, y entonces podrá parecer dudoso si es que el sujeto presta su consentimiento para discriminar un delito realmente existente e inexcusable, o si real y libremente quiere hacer lo que hace”.

El reconocido jurista Ricardo Nuñez destaca que “el consentimiento libre de la víctima capaz de comprender el significado del hecho, excluye la ‘reducción’. Ese consentimiento, dado por la víctima, no puede existir frente a la persuasión, a la violencia o al fraude. La aceptación de su condición por el individuo ya adaptado no constituye ese consentimiento, ya que su situación psíquica vicia su asentimiento”.

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