martes, 24 de noviembre de 2009

Brasil: Nueva técnica permite multiplicar producción vacunas y reducir costo

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Una molécula identificada por investigadores brasileños puede aumentar la eficacia de las vacunas producidas en el país y simultáneamente multiplicar su producción y reducir significativamente los costos.

La molécula es un subproducto de la vacuna que Brasil produce para combatir el coqueluche (tos ferina) y para el que no había ningún uso, informó en su sitio web la Fundación de Apoyo a la Investigación en el Estado de Sao Paulo (Fapesp), que financió parte del proyecto.

De acuerdo con la Fapesp, el descubrimiento de los investigadores del Instituto Butantan, bajo el mando del especialista Isaías Raw, puede convertir a Brasil en uno de los mayores productores mundiales de vacunas.

El Instituto Butantan es una institución de investigación médica vinculada al gobierno regional de Sao Paulo, el estado más poblado y rico de Brasil y, al mismo tiempo, uno de los mayores laboratorios públicos del país.

Los investigadores del Butantan identificaron la molécula que puede aumentar la eficacia de la vacuna al buscar un uso para el lipolissacarideo (LPS), que es la sustancia de mayor toxicidad entre las que componen la vacuna contra el coqueluche producida por el Instituto.

Tras retirar este componente de la vacuna, los científicos consiguieron producir un inmunizante con menos efectos colaterales que el original y, al mismo tiempo, obtuvieron como subproducto un gran volumen de LPS para el que no tenían uso.

Los científicos transformaron entonces el LPS en monofosforil lipidio (MPLA), una molécula que, en experimentos con ratones y con humanos, demostró ser un poderoso intensificador de la acción de las vacunas.

La molécula consiguió aumentar significativamente la respuesta inmunológica del organismo vacunado.

"Obtuvimos una vacuna contra la coqueluche mejor que cualquier otra existente en el mundo y, además, generamos un valioso subproducto sin ningún costo", aseguró Raw.

El proceso le permitió al Instituto Butantan multiplicar su producción de vacunas contra la coqueluche desde 40 millones hasta 260 millones de dosis al año.

Los científicos descubrieron, igualmente, que la sustancia también intensifica el efecto de otras vacunas, como la de la gripe común, la gripe aviar y la gripe A.

El Instituto Butantan ahora espera la autorización del Consejo Nacional de Ética en Investigación para iniciar los experimentos de las vacunas potenciadas con la sustancia.

"Vamos a probar vacunas con dos concentraciones diferentes de la molécula, una con 7,5 microgramos y otra con 3,75 microgramos. Si la primera funciona será posible fabricar 18 millones de dosis. Si la dosis menor es efectiva, tendremos condiciones de producir 34 millones de dosis", según Raw.

El investigador explicó que ya había propuesto la producción de vacunas con sustancias "ayudantes" para reducir los costos, pero que su iniciativa fue rechazada por los laboratorios comerciales, que no estaban dispuestos a reducir sus precios.

Los laboratorios cambiaron de opinión con el surgimiento de la gripe aviar y la constatación de que las plantas no tenían capacidad suficiente para producir las vacunas necesarias para combatir la enfermedad.

La sustancia ayudante permite que una vacuna contra la gripe aviar sea fabricada con apenas 3,75 microgramos del principio activo, frente a los 60 microgramos de la dosis tradicional.

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