viernes, 6 de noviembre de 2009

Francia: El juicio contra Jacques Chirac pone a prueba la reforma judicial

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El lanzamiento de la primera parte de las memorias del presidente Jacques Chirac durante el jueves hubiese sido un gran regreso a la vida pública si no hubiera un polémico caso de corrupción en su contra. Sin embargo, el retraso de la decisión de llamarlo a juicio lo ha hecho un personaje sobresaliente que pondrá a prueba la actual reforma judicial francesa.

El pasado viernes, la jueza de instrucción Xaviere Simeoni ordenó a Chirac presentarse a juicio ante el tribunal penal por complicidad en el "abuso de confianza y uso ilícito de fondos públicos", a pesar de que el fiscal de París, un viejo amigo de Chirac, levantó los cargos en contra del ex mandatario el 19 de septiembre por falta de evidencia.

El fiscal de París había planeado apelar la decisión, pero el miércoles decidió finalmente no llevarlo a cabo, una noche antes de la presentación de las memorias de Chirac, tituladas "Cada paso debe ser una meta".

Mientras que la audiencia del juicio fue confirmada de manera definitiva para 2010, se trata de la primera ocasión en la historia de la Quinta República francesa que un ex presidente es acusado ante un tribunal penal. En caso de ser encontrado culpable, Chirac enfrentaría hasta 10 años de prisión y una multa de 150.000 euros (aproximadamente 223.000 dólares estadounidenses).

En la investigación de Simeoni de 125 páginas, la jueza acusa a Chirac de la presunta creación de trabajos ficticios para sus amigos, partidarios y aliados políticos durante el tiempo que ocupó la alcaldía de París entre 1977 y 1995. No obstante, descartó realizar otra acusación por "falsificación pública", la cual es un cargo criminal y podría llevar a Chirac ante el tribunal de Assize (ante un jurado), en donde se juzgan los crímenes graves.

Al igual que Chirac, dos ex directores de su entonces Gabinete de la alcaldía y siete beneficiarios de los puestos ficticios también serán enviados a juicio, incluyendo a Jean de Gaulle, nieto de Charles de Gaulle, fundador de la Quinta República; Francois Debre, hermano del actual presidente del Consejo Constitucional, y Marc Blondel, ex secretario general del sindicato de Comercio.

Chirac dijo el miércoles a la estación de radio Europe 1 que no tiene "nada de que avergonzarse", agregando que enfrentará al tribunal "como cualquier ciudadano con obligaciones".

"Me explicaré de manera serena y con determinación, porque no he hecho nada malo", anotó el presidente.

Muchos de los políticos de centroderecha expresaron su apoyo a Chirac, mientras que los socialistas acogieron la llegada de la "justicia".

Jean Veil, abogado de Chirac, dijo que tanto su cliente como ella desean que el juicio "tenga lugar pronto".

"Este juicio pudo haber sido evitado miles de veces", señaló al periódico Le Figaro Frederic Salat-Baroux, el otrora jefe del Estado mayor durante el mandato de Chirac.

Añadiendo que "entonces, ¿por qué se ha alargado hasta ahora?".

Los observadores de la presente reforma del sistema judicial consideran la decisión de Simeoni como una protesta abierta contra el actual presidente Nicolás Sarkozy, quien propuso anteriormente durante este año desechar el puesto de juez de instrucción independiente.

El sistema del juez de instrucción de manera previa al juicio fue creado por Napoleón Bonaparte, quien gobernó la Primera República francesa hace cerca de 200 años. Los jueces de instrucción cuentan con un papel que los convierte en jueces e investigadores al mismo tiempo, quienes han logrado durante las últimas dos décadas condenar a docenas de políticos y empresarios.

Sarkozy planeó remplazar el sistema previo al juicio con un sistema de fiscal de distrito de estilo estadounidense, lo cual pondría todo el derecho de presentar o levantar cargos en las manos de los fiscales estatales, quienes supuestamente deben reportar al Ministerio de Justicia, el cual es dirigido por el presidente del país.

Mientras que los jueces insatisfechos con esta decisión intentan alertar al país de los peligros que representa que el presidente Sarkozy al llevar a la nación a un modelo de justicia anglo-americano, la decisión del juicio de Chirac tiene en consecuencia un fuerte valor simbólico en este momento.

Sin importar si el juicio de 2010 será un espectáculo político o no, el público francés anticipa que la verdad se dará a conocer y que el sistema judicial será mejorado.

Foto: Francia, política - Jacques Chirac, ex presidente. / Autor: Remi Jouan - WIKIPEDIA

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