viernes, 13 de noviembre de 2009

Los trabajadores, tras otras formas de representación

Horacio Meguira (ACTA)

"El conflicto de "Subterráneos", no es más que la expresión de la voluntad de los trabajadores de esa empresa para la construcción de sus propias formas organizativas, con autonomía e independencia.

Es importante advertir que es sólo uno de los tantos colectivos emergentes que cuestionan la representación sindical "tradicional".

El fallo "ATE", de la Corte Suprema de Justicia en -donde se cuestiona severamente las carencias de la libertad sindical de la ley argentina- ha venido en su auxilio.

No olvidemos que gran parte de los trabajadores jóvenes se han incorporado al mercado de trabajo con posterioridad a la insurrección popular del 2001. Su referencia ya no es la estructura tradicional que fue hegemónica hasta los años 70.

La decadencia del sistema de representación refleja escasísima presencia de delegados de personal y comisiones internas en el ámbito privado. En promedio, en más del 85% de las empresas y establecimientos de nuestro país, no existe este tipo de representación.

Esta orfandad organizativa se va supliendo, paulatinamente, con más organización plural y participativa desde los mismos trabajadores. Día a día, emergen nuevos sindicatos fuera de las estructuras preexistentes: mineros de San Juan, tareferos de la yerba en Misiones, petroleros en la Patagonia, repositores de supermercados, mensajeros, motosierristas, etc.

Las nuevas formas de producción no tuvieron su correspondencia en el modelo sindical, miles de trabajadores quedan fuera de la sindicalización "legal". Algunos empleadores que advierten estas construcciones de efectivo contrapoder en los lugares de trabajo, intentan impedirlo con despidos, persecuciones y criminalización.

En el aquí ahora, la garantía que preserva el sistema de representación es la alianza política entre el Gobierno de los Kirchner, las "cúpulas" de la CGT (Hugo Moyano) y los grupos concentrados, que impiden cualquier modificación que altere el poder sobre las estructuras (obras sociales, ART, el negocio de la basura...).

El Ministro de Trabajo es el que debe custodiar el "modelo", porque tiene intereses creados y es parte de esa "estructura de gobernabilidad". Sin embargo, la negación no impedirá que, como en tantas otras oportunidades, el caudal organizativo se exprese con una legitimidad que el sistema ya no confiere, los trabajadores buscan permanentemente nuevas formas adecuadas a su necesidad y a su protagonismo, la historia así lo demuestra.

Horacio Meguira es Director del Observatorio de Derecho Social de la CTA.

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