CERIGUA
La información, publicada por el Centro de Periodismo y Ética Pública (CEPET), señala que el cuerpo del periodista, quien había sido amenazado de muerte y cuyo domicilio fue objeto de un ataque armado, en abril pasado, fue localizado atrás del Teatro del Instituto Mexicano del Seguro Social, a sólo unos metros de donde fue secuestrado por la mañana; presentaba dos impactos de bala y encima de él fue dejada una cartulina que decía “esto me pasó por dar información a los militares y escribir lo que no se debe; cuiden bien sus textos antes de hacer una nota, atentamente Bladimir”.
Según información recabada por CEPET, alrededor de las 10 horas un grupo de hombres armados, a bordo de dos vehículos cerraron el paso al reportero mientras éste circulaba a un costado de donde se ubica el Hospital General de la zona número 1 del Seguro Social; los sujetos bajaron por la fuerza al periodista y lo llevaron con rumbo desconocido.
A pocos días del asesinato en mayo, del colega Eliseo Barrón, reportero de “La Opinión Milenio”, Antuna confió que ambos habían intercambiado información sobre corrupción policiaca y el crimen organizado que opera en la localidad; además, Antuna denunció que a lo largo de siete meses había recibido llamadas a su teléfono celular o a la redacción de “El Tiempo”, para hacerle advertencias sobre información delicada que publicaba.
Compañeros de trabajo del comunicador consultados por el CEPET informaron que Antuna se presentó el 1de noviembre a trabajar de manera normal y no se retiró de la redacción del diario sino hasta alrededor de las 9.30 p.m.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó el asesinato del periodista, el décimo registrado este año en México, como producto de la violencia que azota al país.
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