martes, 3 de noviembre de 2009

Rusia - Estados Unidos: ¿diferendo salvado?

Néstor Núñez (AIN, especial para ARGENPRESS.info)
El diferendo ruso norteamericano dada la intención de Washington de establecer su sistema antimisiles en la República Checa y Polonia, pareció zanjado hace unas semanas cuando la nueva administración estadounidense dijo renunciar a tales planes.

Incluso, en gesto de reciprocidad y buena voluntad, el Kremlin decidió no dislocar en su enclave europeo de Kaliningrado misiles atómicos de mediano alcance, medida decidida como respuesta a unas intenciones de la Casa Blanca que siempre estimó lesivas a la seguridad nacional rusa.

Sin embargo, el tiempo ha confirmado que ciertos sectores oficiales de los Estados Unidos no gustan de ser tan diáfanos en materia de dejar de colocar en Europa dispositivos imperiales.

De ahí que, si bien no habrá instalaciones fijas de rastreo y destrucción de medios balísticos “enemigos” en Europa Central, Washington sí insiste en desplegar artilugios móviles en la zona con el repetido propósito, según su versión original, de conjurar posibles acciones agresivas de naciones “extremistas” como Irán.

Así radares, artefactos de seguimiento y armas antimisiles, viajarán en buques de guerra o transportes terrestres cerca de las fronteras rusas, e incluso en Polonia serán ubicados interceptores del tipo SM-3.

Por cierto, para el gobierno de Varsovia resulta un jolgorio que al menos algunos misiles norteamericanos descansen en su suelo, de manera que no queden en la nada sus planes de modernizar el ejército local y dotarlo de dispositivos antiaéreos reactivos a cuenta del Pentágono, como pago a sus servicios a la potencia militar norteña.

Sin pretensiones de hospedero, también el gobierno rumano se apresuró a aplaudir la nueva decisión norteamericana.

Durante una reciente visita del vicepresidente estadounidense Joseph Biden a Bucarest, y en entrevista con el mandatario local, Traian Basescu, el anfitrión saludó que la Casa Blanca no deje de la mano el escudo antimisiles en Europa.

No por gusto Biden recalcó que para los Estados Unidos es clave que naciones como Rumania formen parte de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) tal vez rememorando íntimamente que en los últimos tiempos son los nuevos aliados de Europa del Este, los mejores y más dóciles acólitos de Washington en el seno de esa entidad guerrerista.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.