lunes, 30 de noviembre de 2009

Yo también soy soberanista

Jaime Richart (especial para ARGENPRESS.info)

Ayer divagaba un poco en torno al Gibson que huye virtualmente de Irlanda porque perteneciendo a una minoría protestante terminó resultándole insoportable la población abrumadoramente católica.

Yo no he emigrado, pero me he pasado la vida frenándome a mí mismo por esa virtual necesidad casi biológica. Se hace muy cuesta arriba verse rodeado de por vida por muchedumbres ásperas como el esparto, rígi¬das como el acero, rigurosas con los demás pero tole¬rantes consigo mismas, pen¬dencieras, agresivas, arrogantes, alti¬vas, provocadoras, insultantes, trepadoras, depredadoras, mentiro¬sas, vanas; gentes que te amar¬gan la vida en el trabajo, en la calle, en la falsa amistad que nunca llegó a fraguar, en los corrillos de las conferencias, entre los conferenciantes, los periodistas y los inte¬lectuales incapaces de objeti¬vizar. Gentes más o menos prominen¬tes pero en todo caso rectoras que toman partido neciamente, sin vergüenza, por el poder de hecho, y que arre¬meten contra todo lo que una inmensa mayoría de otras muche¬dumbres aceptan; gentes que meten con fórceps en la opinión llamada pública sus ideas co¬ntra la corriente general verdadera a la que no quieren escuchar; co¬rriente general que reemplazan por la suya bajo pretexto de sondeos y estadísticas que falsean… Un país éste que ha estado siempre dominado por unos grupos de familias que trajeron a él multitud de dictadores más o menos solapados, más o menos directivos, más o menos dirigentes, más o menos legales.

¿Serán españoles de los nuestros, o de los otros, esos andaluces del PSOE y de IU que apoyan erigir un monumento a la du¬quesa de Alba cuando socialistas y comunistas estamos frontal¬mente contra la línea de flotación del privilegio: justo la realeza y la aristocracia y todo lo que ambas conllevan?

¿Serán españoles de los nuestros, o de los otros, esos que con¬feccionan y aprueban presupuestos del Estado donde figuran 7.500 millones de eu¬ros en gastos de defensa, mientras se dicen pacifistas y humanistas y enemigos del despilfarro y de la guerra?

¿Serán españoles de los nuestros, o de los otros, esos que patro¬cinan con leyes y licencias administrativas negocios de importación de maderas de la Amazonia, contribuyendo a la tala salvaje de la Amazonia; llevando la desola¬ción a la selva y a los pueblos indíge¬nas que la habitan, mientras en otros foros dicen estar a favor de las medidas contra el cambio cli¬mático y del progreso sostenible? ¿A eso llaman progreso sosteni¬ble?

¿Serán españoles de los nuestros, o de los otros, esos que se de¬dican y esos que participan, políticamente al menos, desde el go¬bierno en el negocio de la exportación de armas, un capítulo eco¬nómico que marea?

¿Serán españoles de los nuestros, o de los otros, esos que no re¬forman ni de coña la constitución para poner en cuestión la monar¬quía y para propiciar el Estado Federal?

¿Serán españoles de los nuestros, o de los otros, esos que persi¬guen sañudamente a los vascos porque un simple tosido suyo signi¬fica para ellos violencia o apología del terrorismo?

La España y los españoles que, por prudencia y rectitud, por tener la fiesta en paz y por confiar en esa otra España y en esos otros es¬pa¬ñoles que tantas veces nos han defraudado y masacrado desde la clerecía, desde los cuarteles, desde los tronos, nos hemos abste¬nido de forcejear con ellos por la conquista del poder; la España y los españoles que, por seguir siendo perdedores de la última y fu¬nesta guerra civil, nos vemos postergados en todas las instancias del poder, de las instituciones, de la preeminencia social… somos los que queremos una Catalunya libre, un Euskadi libre, una Galiza libre, una Andalucía libre, una La Rioja libre, una Asturias libre… Ahí se queden con su España los que ejercen por método sobre noso¬tros la fuerza centrífuga de sus persecuciones, que no escuchan, que no tienen el más mínimo respeto por nuestro clamor en tantas oca¬siones acallado por sus policías y sus argucias leguleyas.

Ya que no quieren un Estado Federal, luchemos por territorios li¬bres y soberanos: ya negociaremos después los pactos convenien¬tes con quien sea me¬nester desde nuestra libertad.

Está prevista en Barcelona la consulta soberanista que convoca a 700.000 catalanes el diumenge 13 de desembre. 161 municipios están organizando referendos. Todos queremos ser independientes de la basura, de la corrupción, de la doble moral, de la voluptuosidad por la confrontación y la guerra, de la dominación… Todos quere¬mos zafarnos de las botas con las que los fascistas declarados, los que les siguen el juego, los obispos afascistados y los medios nau¬seabundos quieren aplastarnos.

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