jueves, 10 de diciembre de 2009

China: Energía eólica está en pleno desarrollo a pesar de los obstáculos

XINHUA

Yang Qingshan sabe que las energías renovables pueden beneficiar tanto a los ricos como a los pobres.

Este criador de orejas de mar del este de China se ha hecho rico suministrándole este tipo de marisco de lujo a los restaurantes a los que acuden los comensales más acaudalados.

Sin embargo, no lo hubiera conseguido sin las 19 enormes turbinas eólicas instaladas cerca de su criadero de pescado en la ciudad de Putian, en la provincia oriental china de Fujian.

La energía eólica ha estando proporcionando un suministro eléctrico estable a Yang y a más de 50.000 residentes de la isla de Nanri ("el sol del sur" en chino mandarín) desde 2006.

"Para criar orejas de mar es muy importante que la temperatura se mantenga estable, por lo que el suministro eléctrico es necesario", explicó Yang.

Lin Yushu, funcionario de la comisión local de desarrollo y reforma, señaló que la energía eólica también llega a los hogares de otros pueblos de Putian a través de cables submarinos.

Putian, con una población de más de tres millones de personas, es famosa por sus zapatos y sus industrias de procesado de alimentos y de electrónica, entre otras.

Está previsto que se instalen otras 57 turbinas eólicas en Nanri el año que viene.

"La electricidad generada en un año por una de las turbinas de 850 kilovatios es suficiente para cubrir las necesidades residenciales y de negocios de los residentes locales", aseguró Lin.

Las plantas de energía eólica no sólo están ayudando a los ciudadanos chinos que viven en algunas de las regiones más expuestas al viento en las costas y en el norte del país a obtener más ingresos, sino que también están contribuyendo a mantener limpios pueblos como Nanri.

"Las turbinas eólicas instaladas en el mar, incluyendo las 57 que se colocarán en Nanri, permitirán ahorrar 67.000 toneladas de carbón cada año, lo que a su vez reducirá las emisiones anuales de dióxido de carbono anuales en casi 94.000 toneladas", añadió el funcionario.

La planta eólica en alta mar de Nanri es una de las más de 100 que se han construido en China en los últimos cinco años como parte de los esfuerzos del país asiático por reducir su dependencia del carbón como fuente de energía.

El gobierno chino se comprometió el mes pasado a reducir la intensidad de carbono por unidad del producto interior bruto (PIB) entre un 40 y un 45 por ciento en 2020 respecto a los niveles de 2005. Más del 68,7 por ciento del suministro energético de China en 2008 dependió del carbón.

Según las cifras oficiales, la capacidad eólica instalada de China alcanzó los 12,17 millones de kilovatios el año pasado, cifra que dobló la del año anterior y situó al país asiático en el cuarto puesto del ránking mundial.

"Cada vez que voy a China veo cambios. El ritmo al que cambia el país ya no me sorprende, pero todavía me asombra", dijo Steve Sawyer, secretario general del Consejo Mundial de la Energía Eólica.

El rápido crecimiento de este sector también asombra a Shi Pengfei, vicepresidente de la Asociación de Energía Eólica de China.

Según Shi, China contará con otros 10 millones de kilovatios de capacidad eólica instalada este año, con lo que la capacidad instalada total superará los 30 millones en 2010. Así, el objetivo marcado en 2007 se cumplirá con diez años de antelación.

"Ciertamente, el principal factor que ha impulsado este crecimiento ha sido la política gubernamental y las claras señales que las autoridades han enviado al mercado, y estoy seguro de que el espíritu de los emprendedores chinos también ha tenido mucho que ver", dijo Sawyer.

El gobierno central anunció el mes pasado que se esforzará por desarrollar las energías renovables y nucleares para aumentar el porcentaje que representa el consumo de combustibles no fósiles en el consumo total de energías primarias de China en cerca de un 15 por ciento para 2020 respecto al 9 por ciento de 2008.

El sector de la fabricación e instalación de equipos de energía eólica se ha visto impulsado por la determinación del gobierno chino de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, considerados como uno de los principales responsables del cambio climático.

Sin embargo, Shi advirtió que la industria tendrá que hacer frente a algunos obstáculos para continuar creciendo.

"Una parte importante de la energía eólica generada no se puede conectar a la red nacional de suministro eléctrico debido a las limitaciones de la tecnología de transmisión", precisó.

Por su parte, Sawyer afirmó que China debe establecer un sistema de incentivos y penalizaciones claro para que las principales compañías de transmisión y distribución mejoren y construyan más redes de suministro que puedan dar cabida a la creciente proporción de energía eólica en el sistema.

"China también necesita reglas claras de acceso al mercado para garantizar una competencia justa entre las empresas chinas e internacionales tanto en el sector de la fabricación de equipos de energía eólica como en el de la gestión de los proyectos eólicos", destacó el secretario general del Consejo Mundial de la Energía Eólica.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.