miércoles, 9 de diciembre de 2009

Estados Unidos: Barack Obama propuso 200.000 millones de dólares de salvataje para el empleo

ANSA

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció que el paquete de salvataje financiero destinado a rescatar a Wall Street y los bancos norteamericanos costó 200.000 millones de dólares menos de lo previsto y que utilizará ese dinero -si el Congreso se lo permite- en programas para la creación de empleo.

El paquete original, de unos 700.000 millones de dólares y muy criticado, fue lanzado el año pasado en los últimos meses de la administración del presidente George W. Bush, pero con el visto bueno del entonces equipo de transición de Obama.

Ahora, ya con diez meses como presidente, "los decididos y difíciles pasos" que dio Obama para estabilizar el sistema financiero "redujeron el costo" del paquete de salvataje en 200.000 millones de dólares, informó hoy la Casa Blanca.

Hablando en el centro de estudios Brookings Institution, en Washington, Obama pidió al Congreso que apruebe la utilización del "sobrante" del paquete de salvataje en proyectos como, por ejemplo, la construcción de puentes y carreteras y el reacondicionamiento de hogares para hacerlos más eficientes en el consumo de energía.

También pretende establecer alivios impositivos para pequeñas y medianas empresas que contraten nuevos trabajadores durante el 2010 y la eliminación por un año de ciertas tasas a las ganancias de capitales, también para pequeños empresarios.

La lucha contra el desempleo es una de las tareas más duras y delicadas para Obama, quien ganó las elecciones presidenciales de noviembre de 2008 prometiendo la "creación o recuperación" de hasta cuatro millones de puestos de trabajo.

Ahora, con la economía recuperándose tibiamente, el índice de desempleo sigue muy alto, actualmente en 10% para noviembre.

Según el ministerio de Trabajo, son unos 15,4 millones los estadounidenses sin empleo, y se estima que 7,5 millones se agregaron a ese ejército de desocupados desde que comenzó oficialmente la recesión, en diciembre del 2007.

"Hoy estamos en un lugar muy distinto al que estábamos hace un año", dijo Obama, según el cual "ahora podemos decir con seguridad que ya no enfrentamos la posibilidad de un colapso de nuestro sistema financiero y que evitamos la depresión que tanto temíamos".

Sin embargo, aseveró, "falta mucho para completar el trabajo" de la recuperación ya que -admitió- todavía "no estamos creando empleos a un ritmo suficiente para ayudar a las familias que fueron arrasadas" por la crisis.

Obama reconoció que el paquete de salvataje para Wall Street, conocido como Troubled Asset Relief Program (TARP), fue uno de los programas gubernamentales de rescate "menos queridos" por la población, que vio como se desembolsaban miles de millones de dólares en favor de los grandes bancos y financieras mientras crecía a todo ritmo el desempleo.

El involucramiento del equipo de transición de Obama en el diseño de ese paquete fue importante, incluyendo la asistencia del ahora ministro del Tesoro, Timothy Geithner. Pero la Casa Blanca insistió hoy en señalar que el nuevo gobierno redujo los costos del TARP.

Según Obama, "el TARP sirvió su objetivo original y a un costo mucho más bajo de lo previsto", en particular gracias a "la transparencia y la rendición de cuentas" con que lo afrontó el nuevo gobierno, añadió.

El dinero ahorrado, continuó el presidente, podrá ahora ser utilizado en los frentes de las pequeñas empresas, la infraestructura y la energía limpia, "áreas en las que podemos poner estadounidenses a trabajar mientras ponemos a nuestro país sobre pies económicos más robustos".

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