"Estas falsedades son parte de una guerra psicológica desatada contra Irán y obedecen al interés político de las potencias dominantes", subrayó el portavoz iraní anónimo citado por la agencia Reuters.
Anteriormente, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Kazajstán, Erzhán Ashikbaev, declaró que su país no planeaba suministrar el concentrado de uranio a Irán.
La agencia Associated Press, citando un informe preparado por los servicios de inteligencia para el OIEA, informó de que Irán y Kazajstán llegaron a un acuerdo secreto sobre el envío a la República Islámica de 1.350 toneladas de concentrado de uranio por 450 millones de dólares. Se afirmaba que las partes planeaban cerrar la transacción en dos semanas.
Fuentes del OIEA afirman que las reservas de uranio en Irán están a punto de agotarse lo que puede obstruir el desarrollo de su programa nuclear. Según los autores del informe mencionado, 1.350 toneladas de concentrado de uranio permitirán en principio a Irán fabricar unas 150 cargas nucleares.
Al propio tiempo, los servicios de inteligencia no consiguieron establecer el papel que desempeñaba en la supuesta transacción el Gobierno de Kazajstán y mencionaron la implicación en las negociaciones de algunos funcionarios.
El Consejo de Seguridad de la ONU y el OIEA ya entablaron las conversaciones con Kazajstán para esclarecer el caso.
Entretanto, el portavoz del departamento de Estado de EEUU, Ian Kelly, ya advirtió que tal transacción significará una violación flagrante del régimen de sanciones contra Irán.
El concentrado de uranio sirve de materia prima para fabricar el combustible nuclear que puede someterse luego a enriquecimiento y utilizarse para crear arma nuclear.
Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.